Johan Venegas anota su primer gol con Saprissa, pero sale silbado
Volante colocó sus manos en las orejas como en señal de 'no los escucho'. Venegas afirma que su celebración se interpretó mal.
24/01/2018 Estadio Nacional, La Sabana. El Deportivo Saprissa, dirigido por Vladimir Quesada, recibió al Municipal Grecia, de Walter El Paté Centeno, en partido de la Jornada 6 del Torneo de Clausura 2018. Johan Venegas anotó y se desahogó frente a la afición morada. Foto: Rafael Pacheco Rafael PACHECO GRANADOS
Un cabezazo que acabó en la red pudo ser el desahogo perfecto para Johan Venegas, pero terminó por aumentar la tensión y agregar un obstáculo extra en su travesía en la S.
Después de un juego discreto, el volante ganó el balón en las alturas y lo mandó a la red.
De inmediato se acercó a la gradería colocando sus manos sobre las orejas, como en señal de “no los escucho celebrar” y pidió silencio al colocar su dedo sobre la boca; el gesto irritó a la afición morada, que empezó a silbarlo cada vez que tocó la pelota.
Johan Venegas: 'Le pido todas las disculpas del caso a los aficionados de Saprissa'
Unos minutos más tarde salió de cambio.
Venegas asegura que hubo “una mala interpretación”, de lo que quiso decir con el gesto.
Insiste en que trataba de ganarse los aplausos de la feligresía, ya que unos minutos antes del gol empezó a sentir que lo chiflaban por su rendimiento.
"Lo que paso es que ya estaban empezando a silbarme y quería celebrarlo con ellos, el signo de las orejas lo hice porque quería escucharlos celebrar conmigo”, explicó.
"Ofrezco disculpas, mi intención no fue ofender. Estoy muy comprometido con el equipo, con mis compañeros y con la afición morada”, agregó Venegas.
El volante Johan Venegas celebra con su compañero Yostin Salinas. Fotografía: Rafael Pacheco. (Rafael PACHECO GRANADOS)
La celebración sorprendió hasta a sus propios compañeros, pues el capitán de la S, Daniel Colindres, le pidió calma.
Venegas anotó su primer tanto ante Grecia en un duelo que terminó igualado a dos, gracias a que David Ramírez equiparó las acciones en el epílogo.
Un cabezazo que acabó en la red pudo ser el desahogo perfecto para Johan Venegas, pero terminó por aumentar la tensión y agregar un obstáculo extra