Juan Diego Villarreal. 20 noviembre, 2018
Wálter Elizondo comenzó su carrera futbolística a los 12 años cuando se integró a la división de mosquitos del Deportivo Saprissa. Fotografía: Grupo Nación
Wálter Elizondo comenzó su carrera futbolística a los 12 años cuando se integró a la división de mosquitos del Deportivo Saprissa. Fotografía: Grupo Nación

Wálter Elizondo Gómez, quien falleció este martes a los 76 años, será recordado por ser uno de los mejores defensores de las décadas de los 60 y 70 y además por ser el primer futbolista que pasó del Saprissa a Liga Deportiva Alajuelense cuando el conjunto erizo le ofreció ¢40.000 por su fichaje por temporada, es decir, lo equivalente en la actualidad a ¢10,6 millones.

El exjugador narró a la Revista Dominical de La Nación, en 1992. que en diciembre de 1969, tras ser campeón con Saprissa, la divisa morada le ofreció ¢50.000 por su ficha, por lo que estuvo de acuerdo en firmar por ¢40.000. No obstante, la dirigencia del Saprissa días después le dijo que solo le iban a pagar ¢30.000.

Fue entonces cuando el empresario Daniel Ordóñez le prometió ¢40.000 para que firmara con la Liga, lo cual aceptó y así fue el primer jugador en marcharse de Saprissa a Alajuelense.

Fue tal la conmoción que vivió el fútbol nacional por su paso al cuadro manudo en diciembre de 1969, que el propio Elizondo contó a La Nación que los choferes de los autobuses, de la línea de Hatillo, donde vivía, no le paraban a su esposa.

Incluso, en el primer clásico que enfrentó a los morados, en el antiguo Estadio Nacional, jugó con unos tapones de glicerina ante el bullicio de la gente y para evitar los insultos. “Yo consideré que las 25.000 personas que habían esa noche eran saprissistas”, contó entonces Elizondo.

Elizondo recordó que de un mal rechazo suyo Jimmy Grant anotó para los morados. En el epílogo del partido, Elizondo anotó desde unos 40 metros un tiro libre al arquero José Francisco Córdoba, que dejó en silencio el Estadio Nacional.

Otra de las anécdotas que recordó Elizondo en esa publicación fue cuando en el Sábado Santo de 1970 los chiquillos del barrio de Hatillo tocaron la puerta de su casa, con un muñeco. “Le dijeron a mi esposa Sonia: ‘Aquí traemos a su esposo’, en alusión al muñeco que iban a utilizar en la quema de Judas”.

Wálter se integró a las ligas menores del Saprissa con 12 años, pero cuando tenía 17 años la dirigencia morada vendió la división juvenil al Orión sin el consentimiento de los jugadores, entre ellos Elizondo, quien no ocultó que lloró al dejar el club de sus amores.

Sin embargo, en 1964 Wálter Elizondo regresó al Saprissa, pero está vez le cobró a la dirigencia una ficha de ¢10.000 anuales y un salario de ¢800.

Wálter Elizondo fue el primer jugador en vestir las camisetas de los cuatro equipos grandes de nuestro país. Además fue campeón con Saprissa, Alajuelense, Herediano y subcampeón con Cartaginés. Fotografía: Cortesía
Wálter Elizondo fue el primer jugador en vestir las camisetas de los cuatro equipos grandes de nuestro país. Además fue campeón con Saprissa, Alajuelense, Herediano y subcampeón con Cartaginés. Fotografía: Cortesía

Elizondo actuó durante 19 años en la máxima categoría con los conjuntos de Orión, Saprissa, Alajuelense, Cartaginés y Herediano.

En su carrera deportiva ganó cinco cetros con los morados, en 1964, 1965, 1967, 1968, y 1969, además con los manudos en 1970 y 1971 y uno con los rojiamarillos en 1978. Además, fue subcampeón con el Cartaginés en 1979.

Nacido en el barrio El Carmen de Cartago, el 4 de noviembre de 1942, Elizondo es hijo de Guillermo Memo Elizondo, figura del fútbol tico en los años 30 donde jugó con el Once Tigres de Cartago, Herediano y Alajuelense.

Con la Selección Nacional ganó tres campeonatos Norte, Centroamericanos y del Caribe celebrados en Guatemala 1965, Costa Rica 1969 y Trinidad y Tobago 1972; así mismo jugó en las eliminatorias para los campeonatos del mundo 1966 en Inglaterra, 1970 en México, y 1974 en Alemania.

Elizondo Fue declarado el Futbolista de los 70, ingresó a la Galería del Deporte en 1989 y fue elegido por La Nación entre los 11 mejores jugadores del siglo XX.