Steven Oviedo. 6 diciembre
José Miguel Cubero (izquierda) lucha por la pelota contra Yendrick Ruiz (derecha). Fotos de Diana Méndez
José Miguel Cubero (izquierda) lucha por la pelota contra Yendrick Ruiz (derecha). Fotos de Diana Méndez

Hace 88 días, Herediano salió del Estadio Alejandro Morera Soto con la peor goleada que ha recibido en muchos años: un 6-1, pero el equipo que se presentó ese día en el reducto rojinegro es muy distinto al que este domingo luchará por un pase a la final.

A menos de tres meses de ese partido, los florenses han sufrido un cambio radical, que va desde su estilo de juego hasta los futbolistas que utiliza dentro del terreno de juego.

En aquella oportunidad, Herediano echó mano de cinco piezas que hoy no son titulares, con lo que la fisonomía del equipo cambia radicalmente.

En ese momento el equipo era dirigido por el colombiano Jaime de la Pava, quien tras esa derrota perdió su puesto en el club.

De la Pava utilizó a Daniel Cambronero, pues Leonel Moreira se encontraba con la Selección Nacional en su gira por Asia, por lo que le tocó al segundo portero de los florenses salir a la cancha.

Además, fueron estelares Esteban Espinoza, Gerardo Lugo, Antonio Pedroza y Alberth Villalobos, quienes dentro de los planes de Jafet Soto apenas ingresan de cambio en algunos partidos.

Quizás las ausencias más notables de los rojiamarillos fueron sus dos motores en el medio del campo: Jimmy Marín y Allan Cruz, los cuales no estaban en este partido por la convocatoria de Rónald González.

El mexicano Omar Arellano no fue ni siquiera convocado para dicho duelo y ahora, con Jafet Soto, ha sido punto alto en el cierre del torneo.

En ese momento, el Herediano planteó un esquema defensivo, como era la tónica del estratega colombiano a la hora de jugar como visitante.

Allan Miranda lucha por la pelota contra Jimmy Marín Fotos de Diana Méndez
Allan Miranda lucha por la pelota contra Jimmy Marín Fotos de Diana Méndez

Otro de los factores que cambian lo que es el Team actual a ese que se presentó en el Morera Soto, es la manera en que llega al compromiso de este domingo.

Hace tres meses los florenses asumían ese partido con dudas sobre su nivel en Liga Concacaf, al sufrir para eliminar al Santa Tecla de El Salvador y al Universitario de Panamá, sumado a que venía rezagado en la tabla de posiciones de la máxima categoría.

La historia es distinta en este momento; los heredianos se llenaron de confianza tras su cetro de Liga Concacaf, se clasificaron de cuartos en el último momento, aún cuando parecía muy poco probable, en la semifinal ante Saprissa fueron superiores a los morados y los vencieron en su casa.

En las filas rojiamarillas ven este juego muy distinto al de hace tres meses, pero lo afrontan con un gran respeto hacia su rival de turno.

“Estar atento en la marca en ataque es importante, ellos tienen jugadores importantes en el frente que pueden hacer daño. Tenemos que estar todo el tiempo concentrados para no cometer errores y jugar un poco con la desesperación de ellos. Debemos hacer un juego perfecto”, detalló Gerardo Lugo, volante de los rojiamarillos.

Herediano avanzará a la final del torneo si triunfa en el Morera Soto, con cualquier empate o inclusive perdiendo por un gol, siempre y cuando marque dos anotaciones.