Esteban Valverde. 22 enero
Saúl junto a su hija, Olvia, y su esposa, Karen, con quienes vive en Guatemala. Fotografía: Cortesía
Saúl junto a su hija, Olvia, y su esposa, Karen, con quienes vive en Guatemala. Fotografía: Cortesía

Saprissa pudo exportar un jugador directamente al River Plate de Argentina; no obstante, el alto precio que le pusieron frenó todo. Saúl Phillips, volante de contención morado a inicios de los 2000, tenía todo listo para vincularse al club Millonario, gracias al entrenador que tuvo en el Saprissa, Patricio Hernández.

El técnico, en entrevista con La Nación, dio a conocer que desde el primer día que vio a Phillips lo atrapó su elegancia para jugar y su físico, por lo que no dudó dos veces en llamar al equipo de su vida, River Plate, para ofrecer al nacional y la respuesta en Argentina fue: ‘Si viene recomendado por vos, traelo’.

A sus tempranos 17 años en el 2001, el jugador no entendía muy bien la dimensión de lo que sucedía, empero sí le hizo saber a Hernández su deseo de ir a Argentina y probar suerte con los de la franja.

“Yo estaba en el alto rendimiento de la Liga y con la Selección Infantil jugamos la Copa Samsung que se jugaba en el Ricardo Saprissa, recuerdo bien que después de un partido me llamó Gabriel Badilla para decirme que el técnico de Saprissa, de Primera División, quería verme. No lo pensé mucho, me fui al siguiente día a entrenar bajo las órdenes de Patricio Hernández y conseguí un contrato en el que me garantizaba los estudios y estar en la Primera División”, recordó Phillips.

El recuperador no escondió que todo se dio muy rápido, al punto que en ese primer año vestido de morado, el propio Pato fue quien un día le hizo saber de la posibilidad de River.

Una tarde en la que el exsaprissista no tenía pases para llegar a su casa después de la práctica, el estratega apadrinó a Saúl y le dio la gran noticia.

“No tenía cómo irme, entonces estaba viendo cómo resolver ahí en el estadio, en eso el hombre iba saliendo y me vio y me preguntó que por qué estaba ahí, le conté y me dio ¢30.000 para que me fuera. Luego me paró y me dijo que había una posibilidad de ir a jugar en Argentina. Recuerdo que me dijo: ‘¿Conocés River Plate?’... Yo no lo podía creer, estaba como loco”, revivió con sus palabras.

El futbolista desde ese momento siguió las órdenes del argentino, quien por periodo de dos semanas le mantuvo informado de cómo avanzaban las negociaciones, empero un día un poco atareado por la situación él mismo decidió preguntar por qué no avanzaba.

En el Saprissa le dieron la noticia que el monto que estaban pidiendo por su ficha era alto, por lo que River prácticamente había descartado llevárselo.

“Al final lo recomendé, ellos hicieron el esfuerzo, pero no se llegó a un acuerdo con Saprissa. Es que Saúl, al menos a mí, me recordaba al Tolo Gallego (Américo Gallego, jugador que estuvo en River de 1981 a 1988), bien empacado, fuerte pero elegante”, dijo Patricio Hernández.

"Al final lo que pasó es que don Minor Vargas me dijo que estaban pidiendo mucho dinero.

Saprissa pidió mucho, nunca supe el monto. Después de eso pues estuve como golpeado al no poder ir, pero luego mis papás hablaron conmigo y me hicieron entender que no era mi chance y me levanté", agregó Phillips al respecto.

Luego, tiempo después con Hernán Medford como gerente deportivo, al recuperador se le presentó el chance de ir al fútbol de España, al Real Oviedo, pero nuevamente Saprissa lo frenó con un alto precio por su ficha.

“Hubo un momento que dije por qué será que no se da la opción, al final gracias a Dios tengo padres maravillosos que me enseñaron que debía evitar frustrarme, la gente dice que no, pero esto es como la vida y hay que tomar las cosas a bien para evitar estancarse. Imagínese que yo era muy joven y algo positivo fue que no me agrandé y continué creciendo”, evaluó.

Saúl se mantuvo en Saprissa hasta el 2007 cuando pasó al Brujas de Escazú y Santos de Guápiles, para nuevamente volver a vestir la morada en 2010, pero no con el mismo éxito que en su primer paso.

Actualidad. Desde 2011 el futbolista vive en Guatemala, donde jugó con Municipal, Universidad de San Carlos, Halcones FC y ahora con el Club Deportivo Tellioz, equipo de la tercera división chapina.

Saúl Phillips celebra una anotación con el Club Deportivo Tellioz en Guatemala. Fotografía: Cortesía
Saúl Phillips celebra una anotación con el Club Deportivo Tellioz en Guatemala. Fotografía: Cortesía

“Este torneo hicimos un muy buen grupo y la idea es buscar el ascenso a la segunda y luego la primera división. Yo aporto mi granito de experiencia”, mencionó.

Phillips dio a conocer que Guatemala se volvió una opción muy atractiva cuando su carrera quedó a la deriva al salir de Saprissa.

“Después de que Saprissa no iba a contar más conmigo, me tomó un lapso de 20 días para ver qué iba a hacer, para ver si iba a trabajar en un call center en portugués o seguía jugando. Al final todo es obra de Dios y cuando me iba a retirar, me contactó Municipal. Cuando llego a Municipal conocí a Javier Delgado, lo tomé como referente cuando estuve en la Liga en divisiones menores y él como técnico me ayudó mucho”, explicó.

Saúl es consciente que su último paso por Saprissa no fue el idóneo y él mismo sabía que debía salir.

“Deportivamente no nos encontramos en Saprissa, no tuve el nivel requerido para continuar, había un gran recambio, estaba Fernando Paniagua, venía Yeltsin Tejeda, venía Juan Bustos Golobio y no logramos los objetivos con Saprissa y era entendible que nos hicieran a un lado. Saprissa es una institución donde no ser campeón es un fracaso, no tuve el mejor torneo, era mi segunda llegada a Saprissa, pero no fue lo que todos esperamos”, finalizó.

En territorio guatemalteco, el futbolista rehizo su vida, al punto que consiguió su segundo matrimonio y ahora es claro que continuará viviendo allá.

"Yo estaba casado en Costa Rica con una tica, nos divorciamos. Después del divorcio continué acá jugando, tengo una hija y debía solventar. Me volví a casar con una guatemalteca, tenemos cinco años de casado, me cambió la vida de nuevo, tuve golpes pero me levanté y le doy gracias a Dios y tenemos una niña que va a cumplir tres años", contó.

Ahora Saúl comparte su pasión por el fútbol con una empresa de publicidad y los momentos que pasa con su familia, su esposa Karen y sus hijas Olivia y Camila, quien vive en el país, pero siempre está en comunicación con su padre.

"Ya por acá así hemos realizado vida, hemos centrado esfuerzos para aprovechar oportunidades, he crecido espiritualmente, también empresarialmente. Ahora soy entrenador también, entonces vamos para adelante", concluyó.

Saúl Phillips recuerda como una anécdota la transferencia que pudo marcar su vida, cuando River Plate de Argentina lo quiso a inicios del presente siglo.

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