Fiorella Masís. 21 enero

Christian Bolaños parece tener algo muy claro en un momento de pocas alegrías para el Saprissa, pese a estar a las puertas de su segunda final de la Liga de Concacaf.

El torneo con menor prestigio del área aparece como un impulso para los morados, quienes este viernes a las 4 p. m. jugarán ante el Arcahaie de Haití.

Precisamente, para meterse en la lucha por el título deberán vencer a este conjunto, el cual parte con pocas o nulas apuestas a su favor.

Christian Bolaños jugó el sábado ante Jicaral y será de la partida este viernes en la Liga de Concacaf. Fotografía José Cordero
Christian Bolaños jugó el sábado ante Jicaral y será de la partida este viernes en la Liga de Concacaf. Fotografía José Cordero

Uno de los líderes morados destaca esa posibilidad de llegar a la final y, porqué no, después alzarse con el título ante Alajuelense.

Bolaños también ve el futuro del Saprissa disputando el cetro del Clausura 2021. Todo eso teniendo muy en cuenta que hoy a los tibaseños no los ven como favoritos.

“Estamos a las puertas de llegar a una final, eso es algo importante”, asegura cuando se le consulta en qué momento esta la S de Wálter Centeno, quien cumplirá dos años al mando del equipo.

“El campeonato nacional está iniciando, nosotros queremos llegar a la final, clasificar bien, pero para eso tenemos que trabajar mucho. El campeonato nacional será muy competitivo para todos los equipos, veo a Saprissa disputando todas las finales, como institución siempre esos son los parámetros nuestros. Independientemente de lo que se diga afuera, Saprissa siempre va a pelear por todos los títulos y eso intentaremos mañana (viernes)”, analizó el atacante.

Aunque el certamen nacional tiene apenas dos fechas, han sido suficientes para que los tibaseños se llenen de dudas, solo cosecharon dos puntos.

Bolaños cree que poco a poco el cuadro morado encontrará su mejor versión.

“Intentamos trabajar y corregir detalles que al final en los partidos son los que demarcan diferencia. El torneo está iniciando, tenemos dos o tres semanas juntos y algunos solo cinco días de entrenar. El nivel de todo el grupo va a subir conforme vayan pasando los entrenamientos y partidos. Vamos a ir entrando en esa dinámica grupal que el entrenador y cuerpo técnico quiere. No nos alarmamos por la situación que vivimos; al contrario, estamos intentando corregir estos detalles para que en los partidos no nos pasen factura”.

El experimentado futbolista es consciente de la presión, por eso situarse en la final ante la Liga es determinante.

Eso sí, tampoco cree que fallar ante el conjunto haitiano podría verse como un rotundo fracaso.

“He estado en los dos papeles, en el equipo probrecito y en el equipo que debería ganar, pero nosotros no caemos en estas circunstancias o esto que se dice afuera. Nosotros nos hemos preparado y estamos intentado llegar a la final. Sabemos que tenemos un rival que si está en semifinales es porque hicieron las cosas bien y nosotros de igual manera somos un equipo que siempre respetamos a todos los rivales de la misma forma. No veo el porqué quitarle méritos”, finalizó.