Alejandro Urbina. 5 mayo

Resalto esta condición porque el TSE no siempre ha usado la misma metodología; por alguna razón ha variado en el tiempo. A diferencia de otros países, donde el Congreso define qué metodología usará para distribuir las curules entre las provincias o estados, aquí no existe tal norma y queda a criterio del TSE aceptar las recomendaciones del Registro Civil.

Como se observa en la tabla, si los resultados del próximo censo del INEC se asemejan a los proyectados para el 2021, ocurrirán variaciones significativas en la composición provincial del Congreso.

Según la metodología de residuo mayor (existen otras más sofisticadas que brindan resultados diferentes), Alajuela y Puntarenas ganarían un diputado y San José y Cartago perderían uno cada una.

Estos guarismos y cuándo se conocerán los resultados del próximo censo deben interesar bastante a, por lo menos, cuatro personas en cada partido.

La semana pasada, en Estados Unidos, fueron dados a conocer los números del censo más reciente. Nueva York, por 89 habitantes, perdió una curul.

Por las proyecciones del INEC, no parece que será tan apretada la distribución. De todas maneras, me parece conveniente que contemos con un nuevo censo antes de las próximas elecciones y que el Congreso, tras un riguroso análisis, defina por ley qué metodología debe seguir el TSE para asignar las curules a las provincias.

Los guarismos electorales, por más aburridos que parezcan, traen consecuencias que, como mínimo, podríamos prever.

El autor es aficionado a guarismos electorales