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Energía nuclear para la agricultura y la alimentación

Sus bondades van desde un uso más eficiente del agua hasta un aumento significativo en el rendimiento de los cultivos

Costa Rica es un país firmemente comprometido con el desarme nuclear. Una muestra exitosa de esto son sus destacadas iniciativas diplomáticas a lo largo de los años y que se han materializado, por ejemplo, en la negociación y aprobación del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN).

Pero ello no implica que el país esté opuesto al uso de la energía nuclear con fines pacíficos, al contrario, el radiodiagnóstico, la radioterapia y la medicina nuclear para el diagnóstico y tratamiento del cáncer son muestra de sus grandes y beneficiosas potencialidades.

Incluso, existe otro campo de acción específico que genera grandes beneficios; es el uso de las técnicas nucleares en alimentación y agricultura. Sus bondades van desde un uso más eficiente del agua hasta un aumento significativo en el rendimiento de los cultivos.

En Sudán y Mauritania, por ejemplo, con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), ha sido posible la aplicación de técnicas isotópicas y nucleares para una mejor gestión del suelo y el riego.

Dichas técnicas específicas utilizan isótopos de oxígeno-18 y deuterio para determinar el origen y el movimiento del agua en las plantas y los suelos. Esto permite aumentar el rendimiento de los cultivos y aminora la desertificación y erosión de los suelos; además, disminuye el consumo de agua para el riego.

En algunos sectores del Sahel, en África, se utilizan este tipo de herramientas para rastrear la eficiencia hídrica y de los fertilizantes, acciones que, por sí solas, han aumentado un 37 % el rendimiento de cultivos y reducido un 43 % el consumo de agua en los sistemas de regadío.

En Kenia, con la colaboración de la FAO y el OIEA ha sido posible evaluar cualidades de los nutrientes del suelo y los recursos hídricos, mejorar el rendimiento de cultivos en un 17 % y minimizar el uso de fertilizantes en un 20 %.

Cambio climático y pérdida de biodiversidad. Las técnicas nucleares e isotópicas son exitosas para estudiar el movimiento e impacto de microplásticos y nanoplásticos en los mares.

Con el nitrógeno-15 es posible medir la cantidad de agua requerida por las plantas y enfrentar problemas como la salinización y la desertificación. Determinados isótopos de carbono y nitrógeno sirven también para cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero que aceleran el cambio climático.

En Costa Rica, mediante esta tecnología, se monitorean los suministros de agua y mejoran los cultivos en condiciones climáticas adversas. Con la cooperación de la FAO, del OIEA y del Grupo de Investigación en Isótopos Estables de la UNA, científicos costarricenses han estado aplicando técnicas de hidrología isotópica para estudiar los patrones de lluvia, comprender los fenómenos climáticos y realizar una gestión más adecuada de los recursos hídricos de forma sostenible.

De igual forma, el país emplea analizadores de isótopos estables en la cuantificación de la captura del carbono y el monitoreo de las emisiones de gases de efecto invernadero en los sectores agrícola y lechero, con miras a lograr la llamada carbono neutralidad.

Inocuidad alimentaria y control de pestes. Uno de los grandes retos de la producción de alimentos es el control de las plagas. La mosca de la fruta es particularmente problemática en América Latina y el Caribe.

El uso de la técnica nuclear de insectos estériles (SIT), que implica la irradiación, cría y liberación al medioambiente de moscas macho estériles, se utiliza para controlar las moscas, lo cual reduce el uso de pesticidas y otras soluciones; además, ha contribuido a países como Ecuador o República Dominicana a contener esta plaga y a incrementar las exportaciones agrícolas a Estados Unidos y la Unión Europea. En Costa Rica, el Ministerio de Agricultura y Ganadería lidera desde hace años la aplicación de esta técnica, protegiendo nuestros cultivos de esta amenaza.

En Argentina, liberar áreas del efecto de la mosca de la fruta aceleró las ventas al extranjero, principalmente las exportaciones de cerezas a China. Igual puede decirse del control de la mosca tse-tse en diversas partes del orbe. Es fundamental indicar que la esterilización de plagas no daña la salud humana y reemplaza otros métodos que conllevan un fuerte impacto ambiental.

Las técnicas nucleares incorporan sistemas que posibilitan pruebas de calidad e inocuidad de los alimentos y el agua, y favorecen así el comercio mundial y la certificación de productos destinados a mercados externos, al garantizar que son seguros y libres de contaminantes inorgánicos. Ocurre lo mismo en el caso específico del pescado y los mariscos, respecto a los niveles máximos permitidos de mercurio, plomo o cadmio.

Fitomejoramiento. Gracias al uso de biofertilizantes, mejorados mediante técnicas isotópicas, así como a la inoculación en raíces que aumentan la fijación de nitrógeno y a la irradiación para acelerar el proceso natural de la producción de variaciones genéticas mejoradas en las plantas, se está logrando la creación de cultivos más resilientes.

De este modo, la agricultura puede resistir condiciones climáticas más adversas, requiriendo menos agua y menos fertilizantes, con grandes contribuciones al resguardo del medioambiente.

Con estas técnicas, Benín pasó de producir 57.000 toneladas de soya en el 2009 a 222.000 toneladas en el 2019; Bulgaria, con el uso semillas mejoradas que producen alimentos enriquecidos con nutrientes y vitaminas, registró un 7 % más en las cosechas de chile, papa y tomate. Este tipo de técnicas también han mostrado incrementos de hasta un 30 % en algodonales de Pakistán.

Red de laboratorios en técnicas nucleares. Con el apoyo de Costa Rica, se han aprobado iniciativas internacionales para el fortalecimiento del Centro Conjunto FAO/OIEA de Técnicas Nucleares en la Alimentación y la Agricultura, un complejo de cinco laboratorios ubicados en Seibersdorf, Austria.

Estos laboratorios, integrados por más de 100 científicos y especialistas del mundo, sirven de apoyo para otras iniciativas como Zodiac (Proyecto de Medidas Integradas contra las Enfermedades Zoonóticas), la cual fue lanzada recientemente por el OIEA y que persigue la creación de una red mundial de laboratorios para la supervisión, detección temprana y control de enfermedades zoonóticas y de sanidad animal en general, incluido por supuesto el virus SARS-CoV-2 que produce la covid-19.

Los ejemplos citados son solo una muestra de las potenciales herramientas de intercambio y cooperación que existen para promover el uso de las técnicas nucleares en agricultura y alimentación, pero también ayudan a evidenciar que los usos de la energía nuclear, tan condenables y abominables en la creación de armas, constituyen también una fuente generadora de grandes beneficios para la humanidad.

El autor es diplomático e internacionalista.