Editorial

Editorial: Un paso precipitado

La Fundación Omar Dengo anuncia su propósito de oponerse a la ruptura del convenio que dio vida al Programa Nacional de Informática Educativa

Los investigadores a cargo del prestigioso Informe del estado de la educación se vieron obligados a aclarar las referencias del Ministerio de Educación Pública (MEP) a sus análisis sobre el Programa Nacional de Informática Educativa, gestionado por la Fundación Omar Dengo (Pronie-MEP-FOD). En conferencia de prensa, celebrada el 18 de abril, las autoridades citaron las deficiencias detectadas por el informe entre las justificaciones para poner fin al programa educativo, pero, al parecer, solo leyeron los pasajes afines a sus intenciones.

El informe identifica dos grupos de estudiantes, uno de bajo nivel (un 51 %) y otro con competencias intermedias (un 49 %), pero también señala el desarrollo de actitudes positivas y alta eficiencia en el uso de aparatos digitales, independientemente del nivel. Por otra parte, una encuesta dirigida a 17.731 docentes de primaria y secundaria reveló un 23 % con competencias digitales avanzadas, un 36 % con nivel intermedio y un 41 % con habilidades iniciales, pero el grupo avanzado destaca por haber recibido formación en informática educativa.

En cada caso, la deficiencia o, más bien, el reto por superar viene seguido de la fortaleza que marca el camino hacia la meta. Además, Isabel Román, coordinadora del informe, aclara que los problemas no son responsabilidad del Programa de Informática Educativa, pues, por el contrario, “ha logrado crear ciertas fortalezas que, bien aprovechadas, podrían ser la base de mejoras sustantivas y generalizadas en la conectividad de los centros educativos y en las competencias digitales de estudiantes y docentes”.

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