Editorial

Editorial: Prudencia cambiaria en una economía no dolarizada

Controlar la inflación abaratando artificialmente los bienes y servicios importados es inconveniente

04/12/2020         Grupo Nación. Fotografías conceptuales para temas de dólares, cambio de dólares, tipo de cambio, etc. Foto: Rafael Pacheco
04/12/2020 Grupo Nación. Fotografías conceptuales para temas de dólares, cambio de dólares, tipo de cambio, etc. Foto: Rafael Pacheco Rafael Pacheco Granados

El comportamiento del tipo de cambio en los últimos meses debe analizarse con prudencia en una economía no dolarizada como la nuestra. Si bien el precio del dólar debería ser estable, variaciones moderadas son esperables cuando se producen cambios en la competitividad. La revaluación de la moneda puede ocurrir cuando las condiciones internas o externas mejoran para el país. Pero una caída de casi un 27 % en tan solo ocho meses es inusitada.

Durante el primer semestre del año anterior una acelerada devaluación del colón hasta casi ¢700 se debió a temores sobre la solvencia del gobierno para atender sus compromisos inmediatos, una vez moderadas las expectativas, una corrección cambiaria era normal, aunque nunca tan acelerada ni profunda. No ha habido cambios sustantivos en el entorno para justificarla.

En general, la ciudadanía percibe la revaluación como algo favorable. Por una parte, ayuda a contener la inflación, baja los indicadores de endeudamiento del país, alivia la situación de pagos de las familias endeudadas en moneda extranjera y, en teoría, debería abaratar los bienes y servicios importados, incluidos los combustibles y los viajes al exterior.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌