Editorial

Editorial: Prejuicio racial en el Congreso

La Asamblea Legislativa no debe tolerar manifestaciones de corte racista en su seno. Le corresponde censurarlas

07/10/2020 Capacitación de los Señores diputados en la nueva sala del Plenario Legislativo en la imagen diputada Silvia Patricia Villegas fotografía Asamblea Legislativa
07/10/2020 Capacitación de los Señores diputados en la nueva sala del Plenario Legislativo en la imagen diputada Silvia Patricia Villegas fotografía Asamblea Legislativa Asamblea Legislativa

Joel Campbell es “el único negrito productivo”, dice la diputada Patricia Villegas, del Partido Integración Nacional (PIN). Acto seguido, se ofende porque su colega Eduardo Cruickshank, de Restauración Nacional (PRN), reclama el tono racista del comentario. También la emprende contra La Nación por haber revelado la frase, publicada en un chat de los legisladores.

Las explicaciones de Villegas profundizan la ofensa y vale la pena repasarlas como ejemplo de la profundidad del prejuicio en nuestro país y la insensibilidad frente a sus manifestaciones. La legisladora comienza por recordar a Cruickshank que en algún momento de la campaña electoral se refirió a sí mismo como negro. No logra advertir la diferencia entre eso y hablar de un hombre afrocostarricense con la condescendencia del diminutivo.

La legisladora también argumenta que el comentario es “de humor y felicitación cariñosa”. En nuestra sociedad, el humor es uno de los reductos predilectos del racismo. Bajo su velo, infinidad de “chistes” reproducen prejuicios y estereotipos ofensivos que, en muchos casos, los “humoristas” no se atreverían a evidenciar directamente. Ese sentido del humor debe ser erradicado.

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