Editorial

Editorial: Error con mascarillas en la CCSS

La noticia de que 700.000 mascarillas claramente rotuladas 'non medical' pasaron los controles de calidad de la Caja es alarmante por el riesgo sanitario, pero las explicaciones de la institución despiertan preocupaciones adicionales

26/04/2020. La madrugada de éste domingo aterrizó el vuelo con los suministros médicos que donó China a Costa Rica para la atención del coronavirus covid-19. La donación está compuesta por miles de batas de protección descartables, respiradores N95 para uso médico , mascarillas quirúrgicas, lentes de seguridad y guantes. En la foto: Toma general de la donación del gobierno de China. Foto: Embajada de China.
26/04/2020. La madrugada de éste domingo aterrizó el vuelo con los suministros médicos que donó China a Costa Rica para la atención del coronavirus covid-19. La donación está compuesta por miles de batas de protección descartables, respiradores N95 para uso médico , mascarillas quirúrgicas, lentes de seguridad y guantes. En la foto: Toma general de la donación del gobierno de China. Foto: Embajada de China.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) invirtió $1,1 millones en 2,8 millones de mascarillas protectoras para el personal encargado de atender pacientes de covid-19, pero el primer lote, de 700.000, no cumple los requisitos especificados en la contratación. Las mascarillas no son para uso médico y llevan, de fábrica, una advertencia al respecto. No obstante, fueron distribuidas entre los hospitales y el personal utilizó un número no especificado de ellas.

La noticia es alarmante por el evidente riesgo sanitario, pero las explicaciones ofrecidas por la institución despiertan preocupaciones adicionales. Las mascarillas pasaron pruebas de control de calidad puestas en práctica por la CCSS, incluidos exámenes de permeabilidad, funcionalidad, tensión mecánica y corte, para asegurar la presencia de tres capas protectoras.

Luis Fernando Porras Meléndez, gerente de Logística, describe lo sucedido como un “error material”, evita calificar su gravedad y limita la falla a la falta de lectura de la rotulación del empaque. Eso no explica cómo una mascarilla claramente rotulada “non medical” por su fabricante pasa los controles de calidad establecidos por la CCSS para certificar su idoneidad en labores médicas.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌