Columnistas

Fama artificial

No en balde, en el teatro y en la televisión se incurre con ofensiva frecuencia en una incorrección política: la del personaje campesino bobalicón, risible y, cuando se puede, patán

La lectura me dejó la impresión de que el autor de aquella inadvertida novela costarricense intentaba vendernos la idea de que las andanzas inverosímilmente orgiásticas y etílicas de un grupito de bohemios capitalinos, en una alejada zona rural, eran el material adecuado para condimentar un banal relato costumbrista.








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