Columnistas

El círculo vicioso que hace a Costa Rica un país caro

Tenemos un tinglado de políticas para mantener los privilegios de los grupos de presión

Costa Rica es un país caro. De eso nos quejamos los costarricenses hace rato. Los turistas lo encuentran caro cuando lo comparan con otros destinos. Las empresas, ya sea las que compiten en el mercado internacional o las que lo hacen contra los bienes importados, se quejan de lo poco competitiva que es Costa Rica por lo caro que resulta producir aquí.

Parte del problema es que nos hemos metido en un círculo vicioso bien complicado. Como los costos de producción son altos, lo que hace poco competitivas a las empresas locales, la solución típica es buscar cómo proteger a los productores, otorgándoles fueros especiales. El método más común es limitar la competencia en el mercado con aranceles, barreras no arancelarias o esquemas monopolísticos especiales, para que los productores puedan vender sus productos a precios más elevados.

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