Columnistas

Desmaterialización bancaria

Durante los últimos años, y exacerbado por la pandemia, los países más bancarizados han venido cerrando sucursales y desinstalando cajeros automáticos

En bastantes ocasiones, la “transformación digital” trae consigo la desmaterialización de bienes y servicios en industrias enteras. La industria de la música es un buen ejemplo: antes comprábamos discos con 10 u 11 canciones, luego empezamos a comprar canciones sueltas en formato digital y hoy solo pagamos por el servicio de tener música cuándo y dónde la necesitemos.

La desmaterialización de bienes y servicios casi siempre implica una reducción del tiempo y costo de producirlos y entregarlos, una personalización de las preferencias de quienes consumen y un aumento de cobertura (hay más personas consumiéndolos).

De lo anterior podría fácilmente concluirse que, si los costos son menores y la experiencia es mejor, deberíamos apresurar la desmaterialización de todos los servicios y productos que se presten al cambio. Pero no todo es tan fácil.

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