Columnistas

Con pena y sin gloria

Sin siquiera llegar al cociente, el PLN obtuvo dos diputados en Guanacaste, lo cual demuestra la obsolescencia del método de elección.

Alejandro Urbina
Alejandro Urbina

El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) publicó al fin, esta pasada semana, los resultados definitivos de la votación para diputados del 4 de febrero, que permiten analizar con cuidado lo que pasó. Así, confirmó lo que las deficiencias matemáticas predecían del actual sistema de elecciones legislativas: los parámetros electorales no maximizan la representación de cada diputado en la asamblea.

Gracias a las particularidades del actual sistema de cocientes y subcocientes, algunos candidatos se van para la casa con las manos vacías, a pesar de representar a una cantidad mayor de votantes que el actual ganador. Da pena. Merece cambiarse.

Parece mentira, pero el PLN obtuvo dos diputados por Guanacaste con 32.486 votos y el cociente (total de votos válidos/curules) en esa provincia fue mayor: 34.766. Este tipo de aberraciones resultan del anacrónico Código Electoral y el arbitrario subcociente (50 % del cociente).

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