Columnistas

El corcho se hundió

Los resultados electorales para diputados apuntan a que el actual sistema hace agua.

Alejandro Urbina
Alejandro Urbina

Hace años, un difunto amigo de mi también difunto tío decía que en Costa Rica el “corcho se hunde”. Efectivamente, lo que uno cree —por convicción y experiencia— que nunca pasará ocurre más a menudo de lo que nos gusta.

Eso sucedió en las elecciones del pasado domingo 4 de febrero. No me refiero a las elecciones presidenciales, que nos tienen atónitos a todos; no, sino a las diputadiles, esas de las cuales nadie, ni el Tribunal Supremo de Elecciones (cuyo conteo 15 días después no ha terminado) volvió a hablar porque damos por un hecho que debemos tragárnoslas sin eructar.

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