Juan Diego Córdoba González. 9 febrero

En la misma semana coincidió la resolución del fallo que inhabilitó al notario Marco Castillo por casar a dos mujeres en 2015, con la publicación de un nuevo reglamento que regula la objeción de conciencia en el ejercicio del notariado.

Juan Carlos Montero, tesorero del Instituto Costarricense de Derecho Notarial (Icoden), habló con La Nación sobre ambos hechos, y reconoció que, tanto el matrimonio igualitario como la posible discusión de la eutanasia y “otras circunstancias”, impulsó la reglamentación de la objeción de conciencia.

Tesorero de Instituto Costarricense de Notariado, Juan Carlos Montero, afirmó que hay asuntos más importantes en el ejercicio de esta profesión que pedir lista de notarios que realizaron matrimonios entre parejas del mismo sexo. Según el profesional, existen delitos como fraudes y falsificaciones que se deben perseguir. Fotografía: Juan Diego Córdoba.
Tesorero de Instituto Costarricense de Notariado, Juan Carlos Montero, afirmó que hay asuntos más importantes en el ejercicio de esta profesión que pedir lista de notarios que realizaron matrimonios entre parejas del mismo sexo. Según el profesional, existen delitos como fraudes y falsificaciones que se deben perseguir. Fotografía: Juan Diego Córdoba.

Montero también es miembro suplente del Consejo Superior de la Dirección Nacional de Notariado (DNN), órgano que elaboró y publicó el reglamento.

¿De dónde surge la decisión de reglamentar la objeción de conciencia?

– Todas estas discusiones no solo siempre han estado sobre la mesa, sino que ya se encuentran en distintas normas. El Instituto celebra una jornada todos los años y puedo decir que en varias han tomado los lineamientos notariales como un tema.

"En 2014 a raíz de estas discusiones, el Consejo Notarial establece en un artículo lo que se llama la objeción de conciencia, desde entonces se le dice al notario que si está involucrado o comprometido con sus valores éticos, morales o conveniencia debe abstenerse por causa justa, moral o legal, eso ya estaba aprobado. Más bien el problema radicaba en que nunca se había regulado el tema y se hacía cada día el tema más importante, por las mismas circunstancias.

"El acuerdo publicado en La Gaceta lo que dice es cuál es el procedimiento para llevar adelante esa objeción. Hay gente que dice ‘yo no caso’ o ‘yo no divorcio parejas’ o ‘yo no creo en eso’, pero ha bastado con la manifestación. Hoy día, por las mismas necesidades que se van generando en nuestro ordenamiento se hacía importante en este momento.

“Si analizamos la norma técnica que publicó el gobierno (sobre la interrupción del embarazo cuando peligra la salud de la madre), ahí también se contiene para los médicos la objeción de conciencia. Entonces ya no solo la mencionaban como abstenerse por causa justa, moral o legal, sino que ahora la define y era importante para nosotros que los notarios, en este momento, también tuviéramos un procedimiento que definiera el alcance de la objeción de conciencia”.

¿Por qué en este momento?

– En realidad porque la discusión se está haciendo en toda la región, en Iberoamérica. Nosotros solo teníamos una normita muy corta, por decirlo así.

"¿Qué hace el procedimiento? ¿qué le agrega a lo que teníamos antes? Bueno se le obliga al notario a que en caso de objetar un servicio, cualquiera que sea, tiene que mandar una comunicación a la Dirección de Notariado sobre por qué no lo hizo.

– También está el antecedente de que el matrimonio igualitario se hará oficial a partir del 27 de mayo, ¿eso pesó en la decisión? ¿había solicitudes de notarios porque se sienten impedidos de celebrar esas uniones y pidieron reglamentar la objeción de conciencia?

“Sí nos llegaron a nosotros, tanto como de miembros del Instituto como notarios que se capacitaron en nuestros foros, que tenían esta disputa entre sus morales éticos, valores y religiosos y la forma de manifestarlos a través de su trabajo. Lo que nos decían era que los que no comparten celebrar matrimonios del mismo género cómo podían manejarlo y que si nosotros veíamos la importancia de por lo menos reglamentarla (la objeción). Entonces por eso se viene haciendo una valoración del acuerdo que se publica y es armónico con lo que en los foros se nos había estado diciendo por muchos notarios, que era importante tenerlo”.

Los considerandos del reglamento también hablan de libertad religiosa.

– Yo creo que es más amplio que eso, en realidad abarca una posición religiosa, pero abarca la posición moral. Yo puedo tener una posición moral sin practicar la religión, yo puedo también tener una objeción interna que tengo que manifestar.

En la sentencia de inhabilitación contra Marco Castillo el juez pidió la lista de los notarios que celebraron matrimonios del mismo sexo. ¿Qué valoración hacen?

– En el Instituto no hemos visto eso, pero te voy a dar una opinión personal. Para mí es muy importante que todas esas decisiones se circunscriban a un tema jurídico, para nosotros es preferible lo que dice un fallo, cuando un juez trasciende su fallo, pues son sus criterios personales.

"No he visto el fallo completamente, no sé si pidió la lista en el voto mismo o lo hizo en medios de prensa; pero para mí hay algo mucho más importante que esto en el notariado: hay notarios, como yo los denomino, que forman parte de la legión del mal, que no es un tema de casar personas de un mismo género, el tema son los fraudes y las falsificaciones. Tenemos el Registro Público lleno de gente así, los tribunales llenos de gente así.

"¿Valdrá la pena enfocar la atención de la opinión pública o de nosotros como Instituto cuando las pérdidas patrimoniales, las estafas, los fraudes a extranjeros y a familiares están ahí?

"Lo más importante que debe hacer la Dirección de Notariado es que revise todo este crimen organizado que existe, y en efecto trabaja muchísimo en eso.

“Se le puede dar importancia a esta lista (de notarios que celebraron matrimonios gays) que pide el juez porque hay un principio que sí es muy válido, pero solo como principio: los notarios no podemos ser flexibles en interpretar la ley, tenemos que ser estrictos, no nos toca opinar, no nos toca poner nuestros valores en la mesa cuando hago algo como eso, porque estamos obligados a cumplir con cada uno de los pequeños preceptos que existen para hacer un contrato. Tenemos un deber de lealtad con los clientes de que nuestro acto es válido, no un acto político. Un notario no hace actos políticos dentro del protocolo, hace negocios, acuerdos de familia, adopciones y reconocimientos.

“Hay otro tema ahora que no hemos mencionado y es el derecho del bien morir. Todo eso también está sobre la mesa, hay varios proyectos de ley, nos llegó un proyecto en donde un notario interviene en una llamada de última voluntad de una persona para que lo desconecten o no, que le den apoyo médico o no, y pensar que alguien cercano te pida eso a vos ¿podés hacerlo bien o te involucrarías? La objeción de conciencia entre en estos temas también”.

El Tribunal Supremo de Elecciones tomó la decisión de que, si se presentaban matrimonios igualitarios, los apuntaría en una lista hasta que entrara en vigencia ese derecho ¿qué va a pasar con esas uniones? ¿son válidas?

– Como Instituto nos apegamos al bloque de la legalidad básicamente. Entonces, si el Tribunal dice que los va a anotar estamos de acuerdo en que los anote, porque nosotros no somos quienes tenemos la potestad para hacerlo. Si quieren llevar más adelante eso, nosotros como notarios estamos obligados al bloque de legalidad y a cumplir con eso. Digamos que no es un tema tanto como de respeto de contenido, como de respeto de forma, sino de que todo los órganos nos indiquen lo tenemos que hacer.