Yeryis Salas. 21 octubre, 2018
Durante las mañanas es frecuente encontrar decenas de conductores de motocicletas en Desamparados. Muchos se desplazan a sus trabajos o utilizan ese vehículo para trabajar. Rafael Pacheco.

El grupo de conductores por necesidad es el que más sufre en la ciudad, porque no tienen la pericia para dominar un vehículo sin carrocería.

Ese es el pensamiento de Anthony Hamm, presidente del Comité Cívico Nacional de Motociclistas, una organización cívica conciente de la alta siniestralidad de estos conductores, y que lucha por mejorar la conducta en carretera.

“Muchos motociclistas son personas que van y compran una moto por las presas, quieren andar todo en orden, pero aunque tengan licencia, les falta experiencia”, manifestó.

Según Hamm, muchos de ellos sufren accidentes, incluso mortales, porque usan el celular mientras se maneja, no conocen los puntos ciegos de vehículos grandes, el exceso de confianza y la alta velocidad.

“Después de 40 kilómetros por hora la vida de la persona corre peligro”, aseguró.

Pese a los controles de la Policía de Tránsito, es frecuente ver a conductores o pasajeros que se arriesgan a viajar sin los implementos mínimos de seguridad, como el casco. Foto: Rafael Pacheco

En zona rural, los problemas son otros. Allí es común ver a varias personas viajando en la misma motocicleta; una práctica que intenta erradicar el Comité, que desde el 2012 brinda charlas en comunidades y empresas que lo solicitan, además de organizar eventos para promover la precaución en carretera.

“En esas zonas rurales anda toda una familia en una moto, como van despacio creen que andan bien, pero no es así, porque también andan carros y pueden ir muy rápido. Una vez que hemos hablado en una zona así, las personas que llegan a la charla no lo repiten”, indicó Hamm.

A diferencia de estos grupos, Hamm destaca la seguridad que ofrecen los clubes de motociclistas que viajan en grupo y usan motos de alto cilindraje.

Anthony Hamm, al centro, sostiene que el Comité Civico Nacional de Motociclistas, realiza charlas en zonas rurales, para erradicar conductas imprudentes. Foto: Bryan Castillo

“Los clubes cuesta mucho que tengan accidentes. Ocupan un carril y siempre tienen capitán de ruta, tienen que andar con medidas de protección, hay reglas que tienen que seguir”, dijo.

La experiencia en estos grupos la describió Andrés Rojas Paniagua, dueño de una Harley Davidson de 1.450 cc y cofundador de la organización de motociclistas M14, dedicada a paseos de hasta 70 motos, incluso fuera del país.

Con más de 43 años de experiencia como motociclista, este pensionado, de 61 años, sostiene que la sobrevivencia en carretera depende de la prudencia.

Andrés Rojas Paniagua tiene 43 años de experiencia en motocicletas, pues trabaja como cobrador. En sus ratos libres participa en el grupo de motociclistas M14, con una Harley Davidson de 1.450 cc. Foto: Andrés Rojas.
Andrés Rojas Paniagua tiene 43 años de experiencia en motocicletas, pues trabaja como cobrador. En sus ratos libres participa en el grupo de motociclistas M14, con una Harley Davidson de 1.450 cc. Foto: Andrés Rojas.

“No podemos correr, es un principio del grupo, pese a que las máquinas son de 400 cc en adelante”, afirmó.

“Si uno se quiere tiene que andar de 40 a 50 kilómetros hora, si anda capeándose carros y corriendo se expone a un accidente mortal. Correr es lo más grave, el que anda despacio tiene un reguero de cualidades”.