Juan Fernando Lara. 3 mayo
En mayo del 2018, varios oficiales de tránsito realizaron un operativo sobre Avenida Segunda en San José para verificar restricción vehicular/ Foto Jorge Castillo.
En mayo del 2018, varios oficiales de tránsito realizaron un operativo sobre Avenida Segunda en San José para verificar restricción vehicular/ Foto Jorge Castillo.

En una reunión con delegados del Ministerio de Trabajo y autoridades de Tránsito, los oficiales de carretera consiguieron este viernes revertir una directriz que extendía su jornada de ocho a doce horas al día.

El pasado 23 de abril, en una primera reunión con autoridades, los oficiales protestaron contra una directriz del 13 de marzo que el ministro de Transportes, Rodolfo Méndez, envió al director de la Policía de Tránsito, Germán Marín.

En ella le indicó que los oficiales debían respetar una jornada laboral de doce horas con base en el criterio C-025-2019 de la Procuraduría General de la República. Además, Méndez que el pago de horas extras, solo si completaban la jornada ordinaria de 12 horas.

Tal decisión se revirtió este viernes, confirmó el propio Marín a La Nación.

“Volvemos a una jornada que contempla un rango de 8 a 12 horas. Antes eran 12 horas completas la jornada. La idea es que si tenemos eventos grandes o hechos de fuerza mayor podamos escalar a 12 horas. Obviamente, nuestro mayor interés es planificar estas jornadas siempre que sea posible”, explicó Marín.

El acuerdo se consiguió en el marco de otra reunión entre representantes del Ministerio de Trabajo, Policía de Tránsito, miembros de la Confederación de Trabajadores Rerum Novarum y otras organizaciones gremiales.

Marín hizo referencia a que el espíritu del acuerdo es aplicar el artículo 140 del Código de Trabajo de Costa Rica.

Según este, la jornada extraordinaria, sumada a la ordinaria, no podrá exceder de doce horas con excepción de una situación de emergencia o riesgo inminente de peligro para personas, establecimientos, máquinas o instalaciones, entre otras; cuando no puedan sustituirse los trabajadores o suspenderse las labores en las que se hallen.

Desde abril, Lenín Hernández, presidente de la Confederación de Trabajadores Rerum Novarum, había explicado algunos inconvenientes de una jornada obligatoria de 12 horas.

Hernández achacó ilegalidad en el criterio de la CGR porque el Consejo de Salud Ocupacional del Ministerio de Trabajo ya había determinado que doce horas seguidas de labor no eran aplicables a los oficiales, porque la función de ellos “es muy desgastante”.

“Es la primera vez en la historia de los oficiales de tránsito que están trabajando una jornada tan extenuante. La función de ellos es muy desgastante. Trabajan en motocicletas y patrullas bajo la inclemencia del clima; no tienen lugares apropiados para cubrir sus necesidades básicas de alimentación y fisiológicas”, argumentó entonces el líder gremial.