Juan Fernando Lara. 5 septiembre
El servicio KAtv del ICE consiste en una suscripción a tres servicios simultáneos (televisión, Internet y telefonía). Ese negocio enfrenta señalamientos de la Auditoría Interna del Instituto por escasa planificación técnica para brindar los enlaces (Imagen con fines ilustrativos). Foto: Mayela López
El servicio KAtv del ICE consiste en una suscripción a tres servicios simultáneos (televisión, Internet y telefonía). Ese negocio enfrenta señalamientos de la Auditoría Interna del Instituto por escasa planificación técnica para brindar los enlaces (Imagen con fines ilustrativos). Foto: Mayela López

Un informe de Auditoría Interna del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) desnuda errores de su área de Telecomunicaciones en el negocio de vender enlaces de Internet, televisión y telefonía a viviendas, luego de asociarse en esa actividad con la empresa china Huawei.

El estudio descubrió que las redes de Internet del ICE se saturan al brindar dichas conexiones porque la institución aceptó un protocolo para trasiego de datos de Huawei, que resultó insuficiente para proveer un servicio óptimo a sus clientes. Así se acordó sin que existieran análisis previos.

La falta de previsión ha implicado gastos extra para mitigar el problema, señala el informe 0020-102-2019 del 25 de junio anterior.

El análisis explica que la Gerencia de Telecomunicaciones suscribió el 12 de julio del 2017 una asociación empresarial con Huawei para vender bajo la marca Kölbi el servicio KAtv. Se trata de una suscripción para los servicios simultáneos de televisión, telefonía e Internet, mediante fibra óptica. Así consta en el acuerdo de Asociación Empresarial No. AC-018-17.

Para brindar los tres servicios a la vez se utilizó un protocolo de transmisión de datos llamado “unicast”, según el cual, los datos de voz, video y de navegación en Internet salen del ICE al cliente desde un único punto.

Este protocolo “unicast”, asegura el informe, envía por separado los datos a cada equipo que los solicita, con el problema de que satura la red por la cantidad de tráfico.

A diferencia del “unicast”, el protocolo llamado “multicast”, el cual no se consideró, hubiera resultado mucho más eficiente porque remite grandes cantidades de datos y “ahorra considerablemente el ancho de banda de la red", explica el documento.

El ICE y Huawei empezaron a vender servicios con “unicast” como protocolo de transmisión en agosto del 2018.

Para febrero del 2019 (siete meses luego de asociarse), las redes del ICE empezaron a saturarse al punto de obligar al Instituto a gastar $164.000, que no se tenían previstos, en la ampliación de su capacidad de transmisión, con el fin de atender a un número de clientes que era inferior a sus propias proyecciones.

Incluso, se evaluó comprarle a Huawei una capacidad adicional de transmisión valorada en $168.000 para prevenir futuras saturaciones conforme creciera el mercado de suscriptores.

Número de clientes

El informe también explica que de agosto del 2018 a febrero del 2019, el ICE proyectó tener casi 16.000 clientes y 40.000 aparatos receptores (Set-top box o STB) pero solo acumuló 6.000 y 16.000 respectivamente.

El análisis concluye que de haberse cumplido la meta prevista de clientes, se habría afectado “la calidad y degradado la experiencia del servicio”.

Todo, dice el documento, por una decisión técnica ligada al protocolo “unicast” el cual, “debió analizarse en detalle previo a la firma de la Asociación Empresarial con Huawei y no de forma reactiva, exponiendo a la institución a riesgos de reputación de la calidad de servicio ofrecido por su red”.

“Multicast”, sin embargo, se incluyó en una adenda de julio de 2018 con la idea de optimizar el manejo de tráfico de datos, con el problema de que se pactó que el refuerzo se completaría hasta agosto de 2019.

Al respecto, la Auditoría llama la atención de que que pasaron 12 meses entre la firma de la adenda y el arribo de esa solución.

Una situación como esta “evidencia debilidades en el proceso de planificación estratégica del negocio con Huawei y ausencia de controles técnicos que hubiesen podido alertar sobre las características y condiciones del protocolo Unicast, ofrecido inicialmente por Huawei”.

Esa previsión habría evitado “poner en riesgo la reputación de la calidad de servicio de la red fija de transporte del ICE y la aceptación en el mercado de un producto como KAtv que está en etapa de desarrollo y sobre el cual existen compromisos contractuales que deben cumplirse para no afectar las finanzas de la institución”.

Ante consultas de La Nación sobre la meta de cumplimiento a esta fecha, la Auditoría informó de que al 14 de junio del 2019 (a diez meses de iniciarse la venta conjunta de servicios), la cantidad de clientes activos “equivale al 78% del cumplimiento de la meta establecida para el primer año”. Esto significa 12.700 clientes activos de los 16.000 proyectados para el primer año.

Ante el rezago en la meta, aseguró haber girado “medidas correctivas y preventivas pertinentes y oportunas” a la Presidencia Ejecutiva y al Director Corporativo de Telecomunicaciones. Estas se remitieron desde junio del 2019 mediante carta 0020-103-2019.

“Ese informe fue declarado confidencial”, aclaró por correo la Auditoría Interna.

Según esta, el 8 de agosto recibió un plan remedial de la Dirección Corporativa de Telecomunicaciones, el cual está bajo análisis para evalular “la pertinencia y eficacia de las medidas remediales propuestas por la Administración”.

Riesgo de multa

Esos “compromisos contractuales" ligados a las finanzas del ICE y a los cuales alude el informe se refieren a que el Instituto se comprometió a dar millonarias compensaciones a Huawei si incumplía determinada porción de mercado en tres años.

Así lo aceptó el ICE en el acuerdo No. AC-018-17 de julio del 2017 donde se comprometió a instalar 100.000 enlaces a receptores STB en tres años. De lo contrario, debía comenzar una serie de desembolsos hasta por $5,8 millones a lo largo de cinco años.

“En caso que se demuestre por parte de Huawei que el ICE no efectuó los esfuerzos administrativos, técnicos y comerciales necesarios para el posicionamiento del servicio de TV Paga, deberá reconocer como mínimo al final de cada año respectivo, los montos que se indican en la tabla siguiente”, dice la cláusula 7.5.1.

Para el primer año, la compensación asciende a $810.000, luego a $945.000 al segundo año y $1.080.000 al tercero. Luego sube a $1.350.000 y $1.620.000 al cuarto y quinto año; respectivamente.

El escrito también establece que como aporte inicial para la concreción del negocio, el ICE debía pagarle a Huawei $3,1 millones en desembolsos anuales en los primeros tres años después de firmada la asociación. A la fecha, el ICE ya pagó $2,5 millones.

Este acuerdo empresarial resultó de otra negociación previa entre estas empresas, en la cual el ICE en vez de cobrarle una multa a Huawei por faltas como su proveedor de telefonía móvil, le aceptó equipos y servicios que dieron a la extranjera la posibilidad de convertirse en proveedor de líneas fijas de Internet.

Gracias a ese arreglo, la empresa china cosechó ganancias en el negocio con servicios a hogares, en el cual tiene autoridad de fiscalizar los esfuerzos del Instituto para lograr la meta de suscripciones acordada.