Juan Diego Córdoba González. 17 noviembre, 2019
Así luce el paso por Lindora, Santa Ana, a las horas pico. El auditor Daniel Avendaño invierte cuatro horas en bus al día para llegar desde Cartago hasta su trabajo ubicado en esa localidad. En su recorrido, debe pasar por siete cantones. Foto: Jeffrey Zamora.
Así luce el paso por Lindora, Santa Ana, a las horas pico. El auditor Daniel Avendaño invierte cuatro horas en bus al día para llegar desde Cartago hasta su trabajo ubicado en esa localidad. En su recorrido, debe pasar por siete cantones. Foto: Jeffrey Zamora.

Para trasladarse a su trabajo, Daniel Avendaño debe recorrer 37 congestionados kilómetros entre Taras de Cartago y Lindora, en Santa Ana.

Este auditor de 29 años, quien labora para una empresa trasnacional instalada en Forum 2, pasa por siete cantones cada día: Cartago, La Unión, Curridabat, Montes de Oca, San José, Escazú y Santa Ana.

El tiempo que invierte en su travesía cambia de acuerdo con el transporte que utilice para viajar.

Hasta hace unas semanas, Avendaño viajaba en bus. En la mañana, gastaba cerca de hora y media en el traslado y, al regreso, tardaba hasta dos horas y media, pues el congestionamiento vial es más caótico.

Ante este calvario, su padre le facilitó en forma reciente un vehículo que le permite ahorrarse una hora y media de viaje.

“Siento que una parte importante de mi vida se me va en presas. No creo que viajar en carro sea la solución, es más como un paliativo y no pienso usarlo todos los días", aseveró Avendaño.

“La movilidad es un tema que sufrimos muchos costarricenses. Yo que soy de Cartago, siento que la GAM está dividida en dos: San José, Heredia y Alajuela, en donde se concentran la mayoría de puestos de trabajo, y Cartago. Muchos de nosotros tenemos que viajar al otro lado por trabajo”, afirmó.

El joven siente que en las presas pierde tiempo valioso que podría dedicar al estudio, a compartir con familia y amigos, a actividades físicas, o bien, simplemente a descansar después de la jornada laboral.

Por ello, ahora piensa en la posibilidad de alquilar un departamento más cerca de Santa Ana.

Por fortuna, al menos una vez a la semana, Avendaño puede hacer teletrabajo.

Según el Informe Estado de la Nación 2019, presentado el pasado miércoles, 33 de cada 100 trabajadores costarricenses deben desplazarse a otros cantones para llegar a su centro laboral.

En la Gran Área Metropolitana (GAM), la proporción de trabajadores que deben moverse a otros cantones asciende a 46 de cada 100.

Se trata de un flujo diario de 476.000 personas que, sumado a las deficiencias del transporte público, que motivan a muchos a optar por carro propio o moto, genera una fuerte presión sobre las principales rutas metropolitanas.

“El congestionamiento vial en Costa Rica tiene efectos negativos en términos ambientales, económicos y sociales, porque los aumentos en los tiempos de viaje están en detrimento de la economía personal, representan un costo importante para el país y también en la calidad de vida de las personas”, afirmó Karen Chacón, investigadora del Estado de la Nación.

En esa línea, el informe estimó que, en promedio, cada costarricense gasta $2.869 anuales en costos asociados a las presas.

Costo de las presas en la GAM

Estimación anual por trabajador que se desplaza a otro cantón.

FUENTE: ESTADO DE LA NACIÓN.    || w. s. / LA NACIÓN.

Para elaborar ese cálculo, el Estado de la Nación se basa en una premisa: se asigna al tiempo de viaje un valor monetario igual al que se recibe por el trabajo realizado.

Los mayores costos los asume la población trabajadora de Barva, Vásquez de Coronado, Moravia, San Pablo, Aserrí, San Isidro de Heredia, Montes de Oca, Goicochea, La Unión, Heredia, Curridabat y Mora.

Según el Informe, además, en los últimos cinco años, los tiempos de recorrido han aumentado hasta en 40% por las presas. Es decir, si antes un viaje tardaba una ahora, actualmente, se tardará una hora y 24 minutos.

¿Por qué pasamos cada vez más tiempo en las presas?