Daniela Cerdas E., Juan Diego Córdoba González. 9 julio
Las escuelas y colegios del país están cerrados desde el 16 de marzo como medida para evitar la propagación de la covid-19. En la imagen, la Escuela República Francesa, en San Nicolás, Taras de Cartago. Foto: Rafael Pacheco
Las escuelas y colegios del país están cerrados desde el 16 de marzo como medida para evitar la propagación de la covid-19. En la imagen, la Escuela República Francesa, en San Nicolás, Taras de Cartago. Foto: Rafael Pacheco

Setiembre. Ese es el mes en el cual los estudiantes podrían regresar a las aulas para retomar clases presenciales, si la pandemia lo permite, anunció el MEP.

En caso de regresar, no serán todos los alumnos, ni en todas las escuelas; además, volverán voluntariamente, si los padres lo desean, dijo la ministra de Educación, Guiselle Cruz Maduro.

Sin embargo, para ese 1.° de setiembre, los 1.067.000 estudiantes de escuelas y colegios públicos habrán perdido 102 de los 200 días hábiles que tiene el curso lectivo, pues las clases presenciales están suspendidas desde el 17 de marzo. Para el conteo, se excluyeron fines de semana y feriados.

Además, para setiembre, las proyecciones de la Escuela de Matemática de la Universidad de Costa Rica no son las mejores: prevé que a finales de ese mes el país acumularía 35.000 infectados (hoy son casi 6.000) si no se aplican restricciones y, 16.000, si los ciudadanos obedecen las normas sanitarias.

Hay otra proyección en contra. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) prevé que el pico de la ola pandémica en Costa Rica se dará en octubre.

Por esa razón, el Ministerio de Educación de Pública (MEP) anunció setiembre, con una salvedad: “siempre que las condiciones epidemiológicas lo permitan”. La directriz aplica tanto para centros públicos como privados.

Según el calendario, el curso lectivo debe reiniciarse el lunes 13 de julio, luego de las vacaciones de 15 días, y deberá concluir el 23 de diciembre.

Lo que no está claro es en qué condiciones se calificará a los alumnos para determinar si aprobaron o reprobaron el año, pues no se imparten materias formalmente y las evaluaciones están suspendidas.

Incluso, un factor preocupante es que de 1.067.000 matriculados, 471.000 (44%) carecen de acceso a la plataforma Microsoft Teams y 500.987 (47%) de un correo electrónico para entrar en comunicación con los educadores.

Así, casi medio millón se mantienen vinculados con el aprendizaje solo por medio fotocopias, recargas celulares para poder llamar a sus profesores y evacuar dudas o por mensajes de WhatsApp.

Por el contrario, 595.771 están en Teams y 500.987 tienen un “e-mail” al igual 69.007 docentes.

“Reconocemos que la brecha existe, pero hoy tenemos información concreta que nos permite identificar a los estudiantes que están recibiendo el servicio educativo, y de qué manera; también conocemos cuántos y cuáles docentes están llevando a cabo la estrategia de Aprendo en casa”, agregó Cruz.

Poco después de la suspensión de clases, el MEP echó mano del apoyo pedagógico a distancia, pero, en este proceso, afloraron las desigualdades por la falta de conectividad y a acceso a recursos tecnológicos que que han impedido la igualdad en la educación. Por ejemplo, 300.000 menores no tienen computadora.

El MEP ha sido claro: este apoyo pedagógico no se puede considerar como clases virtuales, ni aprendizaje virtual ni en línea. Lo describe como una forma de mantener la vinculación del alumno con el centro educativo.

Información preliminar del Estado de la Educación, en un censo realizado en conjunto con el MEP, reveló, además, que hasta mayo, 2.397 docentes no se habían comunicado del todo con sus alumnos.

Promoción y nivelación de estudiantes

La ministra Guiselle Cruz indicó que seguirán atendiendo a los alumnos de forma virtual o a distancia, con la oferta de radio y televisión y con las guías de trabajo autónomas.

Explicó que para definir la aprobación del año o promoción de los estudiantes se utilizará una combinación entre las actividades que desarrollan los alumnos a distancia y un “instrumento sumativo”.

“Esos instrumentos pueden ser varios, porque hay diferentes asignaturas que tienen diferentes enfoques. Esta es una promoción donde se indica el nivel de desempeño, dónde quedó cada estudiante de este país para poder avanzar al nivel siguiente”.

También, añadió que los estudiantes que no obtengan la nota para avanzar de grado, tendrán una posibilidad en febrero del 2021 con una evaluación para demostrar su aprendizaje.

Además, anunció la creación de un plan de atención al servicio educativo que se aplicará desde el 13 de julio al primer semestre del 2022 para “ir nivelando a los estudiantes” en los aprendizajes que no pudieron adquirir.

La complicaciones que la pandemia ha provocado en la continuidad del aprendizaje para los alumnos, se suman al rezago de contenidos que han sufrido los estudiantes, por huelgas de educadores en los años 2018 y 2019.

Se suponía que el Ministerio de Educación iba a realizar acciones remediales por los aprendizajes que los alumnos perdieron en 2018 y 2019.

Sin embargo, Jorge Vargas, director del Estado de La Nación, declaró que no hubo ningún reporte de que se realizaran acciones remediales de manera generalizada por parte de los docentes a los alumnos.

“No vimos indicio de que a nivel del conjunto se implementaran las acciones remediales, ahora se cae en una situación más dramática”, agregó.

Cruz señaló que la estrategia de educación a distancia que comenzará luego de vacaciones de 15 días contempla esas realidades para luego nivelar los procesos de aprendizaje entre todas las poblaciones educativas, además de recuperar contenidos académicos.

“La diferencia entre la huelga y ahora es que contamos con los docentes y para eso está la estrategia que es hasta el primer semestre de 2022, para darle seguimiento a esos contenidos base que hemos definido y que el estudiante pueda hacer esa nivelación, pero rezago (por la pandemia) va a haber, el impacto es grande en ese sentido”, afirmó.

Esos procesos de nivelación también se coordinan con las universidades públicas, para los alumnos que enfrentan sus últimos años de secundaria y pronto llegarán a la educación superior.

Añadió que, en los casos en que la familia no autorice la asistencia a clases presenciales cuando estas se retomen, igualmente, se les facilitará a los alumnos el seguimiento pedagógico necesario por otros medios, para que continúen vinculados al proceso y al sistema educativo.

“Mientras persista la condición sanitaria de emergencia nacional, el MEP considerará el parecer de la familia respecto de si envía o no a sus hijos e hijas a clases; y si por razones de seguridad para la salud y vida de las personas menores, deciden no enviarlos a clases, pueden optar por no hacerlo, pero siempre y cuando garanticen que facilitarán los medios para dar continuidad al seguimiento pedagógico a distancia que presta el personal docente del MEP”, dijo.

En materia de alimentación para estudiantes se mantiene el modelo de entrega de diarios a familias, mientras que en cuanto a docentes dijo que los 1.735 que habían sido nombrados se mantienen para después del 13 de julio.