Ángela Ávalos. Hace 6 días
La prueba se llama HPV OncoTect (por sus siglas en inglés) y la ofrece el Laboratorio de Docencia en Cirugía y Cáncer (DCLab), de la UCR. Este análisis permite determinar si las alteraciones en una muestra darán pie a un futuro cáncer de cuello de útero. Foto: Laura Rodríguez/ UCR para LN
La prueba se llama HPV OncoTect (por sus siglas en inglés) y la ofrece el Laboratorio de Docencia en Cirugía y Cáncer (DCLab), de la UCR. Este análisis permite determinar si las alteraciones en una muestra darán pie a un futuro cáncer de cuello de útero. Foto: Laura Rodríguez/ UCR para LN

Las mujeres que quieran saber si el virus del papiloma humano (VPH) detectado en su cuello uterino tiene potencial de generar cáncer en el futuro, disponen de una nueva prueba complementaria, de mayor sensibilidad, realizada por el Laboratorio de Docencia en Cirugía y Cáncer (DCLab), de la Universidad de Costa Rica (UCR).

El examen se llama HPV OncoTect (por sus siglas en inglés) y, por ahora, solo está disponible en la consulta ginecológica privada, a un precio sugerido de ¢85.000.

Sin embargo, la UCR planea ofrecer este análisis a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), para que más mujeres puedan tener acceso de manera gratuita.

“Actualmente, se realizan pruebas como el Papanicoláu, que permiten detectar lesiones en el cérvix. También hay otras pruebas que detectan si existe infección con un virus de papiloma humano (VPH), pero ninguna nos dice si la paciente va a tener cáncer de cérvix.

“HPV OncoTect es una prueba complementaria que identifica los casos en los cuales hay una alta probabilidad de que esa infección con VPH, o su respectiva lesión en el cérvix, lleguen a generar cáncer cervical si no se trata oportunamente”, explicó en un boletín de prensa Melissa Solano Barquero, de la Facultad de Microbiología e investigadora del DCLab-UCR.

(Video) Prueba mide riesgo de sufrir cáncer de cérvix

Solano aclara que, si bien este tipo de cáncer aparece en la minoría de las mujeres infectadas con el virus, la nueva prueba, disponible por primera vez en el país, permite identificar el riesgo para que se inicie un abordaje oportuno, menos invasivo y doloroso.

La prueba se realiza con una muestra de tejido cervical, similar al que se toma en una citología vaginal o Papanicoláu. Para el análisis, utiliza un método molecular y celular de alta sensibilidad, que le da más capacidad para detectar a quienes tienen células cancerígenas.

También tiene mayor especificidad porque evita dar resultados positivos a quienes no les aparecen células cancerígenas.

”Realizarse la prueba de HPV OncoTect ayuda a aclarar si la lesión que tiene la paciente es peligrosa o no. Saber esto les ayudará a tener mayor claridad en el diagnóstico, y tranquilidad”, agregó Solano.

Este análisis se puede realizar a mujeres de 21 años en adelante, a quienes les han diagnosticado un virus de papiloma humano de alto riesgo o con una lesión cervical.

También en aquellas con procedimientos para eliminar lesiones que necesitan evaluar la efectividad del tratamiento.

La especialista aclaró que ni el laboratorio ni la UCR realizarán la toma de muestras. Tampoco, recibirán pacientes.

Al laboratorio solo llegan las muestras tomadas por un especialista en Ginecología, en su consulta privada. Los resultados se tienen disponibles en una semana.

Un cáncer prevenible

Desde que surgen las primeras lesiones hasta que aparece el cáncer de cérvix pueden pasar de diez a 15 años.

Este es un tipo de cáncer considerado de lenta progresión, prevenible, diagnosticable y tratable.

El año pasado, en Costa Rica se diagnosticaron 367 nuevos casos y hubo 192 fallecimientos por esa causa, de acuerdo con datos del Observatorio Global de Cáncer, de la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC).

En el mundo, fallecieron 341.831 mujeres por esta enfermedad. Costa Rica también aporta cifras a esta enfermedad.

Desde junio del 2019, en el país se vacuna a niñas de 10 años para protegerlas de la infección contra los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH.

El análisis complementa la labor del ginecólogo y le da a la paciente más claridad de cuándo tratar o no una lesión, afirman los investigadores. Foto: Laura Rodríguez UCR
El análisis complementa la labor del ginecólogo y le da a la paciente más claridad de cuándo tratar o no una lesión, afirman los investigadores. Foto: Laura Rodríguez UCR

Al VPH se le conocen 207 formas diferentes, informaron los investigadores de la UCR. De ese grupo, 40 son de transmisión sexual y, de ellos, alrededor de 15 pueden producir cáncer. A estos últimos se les denomina VPH oncogénicos o de alto riesgo.

Dentro del grupo de alto riesgo, dos (el VPH 16 y VPH 18) son los más agresivos.

Menos de un 5% de las mujeres con alguna de esas variantes del virus podría llegar a experimentar cambios celulares con riesgo de cáncer. De ahí la importancia de disponer de una prueba específica para detectar la enfermedad y distinguirla de una simple infección por el virus, dijo Rodrigo Mora Rodríguez, virólogo de la Facultad de Microbiología, de la UCR.

La prueba HPV OncoTect, explicó el virólogo, se considera internacionalmente una excelente opción diagnóstica.

“Al ser una técnica molecular y celular, esta determina si en el cérvix de la paciente está ocurriendo una modificación celular que es, justamente, la antesala del cáncer cervical.

”La prueba usa sondas para teñir las células de cáncer de color verde si tienen el virus integrado. Si hay un 4% o más de las células teñidas, significa que el cáncer cervical está incubándose”, explicó Mora.

Si una lesión tiene células transformadas, o un resultado positivo, indica que hay que hacer estudios adicionales para valorar si se debe hacer una biopsia.

Si no hay células transformadas, o el resultado es negativo, quiere decir que la mujer no está en riesgo y solo requiere de un seguimiento de rutina dentro de 12 meses, explicó Solano.