Juan Diego Córdoba González. 6 julio
Las distancias no se respetan, tampoco las reglas de uso para las mascarillas. La imagen fue captada este sábado en el parque la Merced, en el pleno corazón de San José. Foto: Alonso Tenorio
Las distancias no se respetan, tampoco las reglas de uso para las mascarillas. La imagen fue captada este sábado en el parque la Merced, en el pleno corazón de San José. Foto: Alonso Tenorio

A menos de un metro de distancia entre cada uno y con los cubrebocas en la barbilla, un grupo de personas sostenía una conversación al costado norte del parque la Merced, este sábado, pasado el mediodía.

Al otro lado del espacio público, cerrado para evitar aglomeraciones, otros adultos también mantenían una plática larga y tendida mientras se asomaba la tarde. Se cumple aquel presagio de la falsa sensación de seguridad por llevar puesta una mascarilla.

Algunas personas no acatan el distanciamiento físico solicitado por las autoridades sanitarias en momentos de transmisión comunitaria del covid-19. Foto: Alonso Tenorio.
Algunas personas no acatan el distanciamiento físico solicitado por las autoridades sanitarias en momentos de transmisión comunitaria del covid-19. Foto: Alonso Tenorio.

Bastó caminar unos metros hacia el este de la capital, sobre avenida 4, para ver cómo se repetían esas malas prácticas y se quebraban otras reglas de oro establecidas para evitar la propagación del covid-19.

Entre gritos, comerciantes anunciaban la venta de mascarillas, a pesar de la recomendación del Ministerio de Salud de no hablar en voz alta porque eso provoca el lanzamiento de más gotas de saliva, que son la fuente de contagio del virus.

Algunos vendedores ambulantes ofrecían mascarillas a viva voz, pero ellos no las llevaban colocadas. Foto: Alonso Tenorio.
Algunos vendedores ambulantes ofrecían mascarillas a viva voz, pero ellos no las llevaban colocadas. Foto: Alonso Tenorio.

Ellos mismos se quitaban sus cubrebocas para anunciar el producto y para hablar con los clientes, que irónicamente buscaban protección.

Estos últimos, se colocaban el equipo sin lavarse las manos, lo que también se aparta de las recomendaciones de Salud.

Personas que caminaban, este sábado, por la avenida 4 del cantón Central de San José llevaban cubrebocas a la altura de la barbilla; así no tiene efecto protector. Foto: Alonso Tenorio
Personas que caminaban, este sábado, por la avenida 4 del cantón Central de San José llevaban cubrebocas a la altura de la barbilla; así no tiene efecto protector. Foto: Alonso Tenorio

No faltaban quienes almorzaban al aire libre, mientras cientos de personas pasaban a su lado.

Ya sobre el parque Central de San José, algunos caminantes arrancaban las cintas de seguridad colocadas sobre las bancas, con el fin de sentarse a tomar un descanso.

Caminantes irrespetan los sellos de seguridad en los parques para sentarse en las bancas. Foto: Alonso Tenorio.
Caminantes irrespetan los sellos de seguridad en los parques para sentarse en las bancas. Foto: Alonso Tenorio.

Todo eso pasaba cuatro días después de que el Ministerio de Salud admitiera que hay transmisión comunitaria en la Gran Área Metropolitana (GAM), al no poder seguirle el rastro a todos los casos positivos de covid-19 y sus contactos, debido al elevado número de contagios.

Daniel Salas, jerarca de dicha dependencia, afirmó que muchos costarricenses confundieron la apertura progresiva de actividades, con el relajamiento de medidas de salud para prevenir los contagios.

“Hay que reafirmar el hecho de que la apertura económica no es una apertura social, yo creo que aquí se ha malentendido. Hemos avanzado abriendo algunas actividades comerciales, pero la gente piensa que ya puede hacer una apertura social y esto no corresponde”, declaró Salas, al anunciar nuevas restricciones en la GAM.

Comerciantes y sus compradores se aglomeran alrededor de parques públicos, en San José. Foto: Alonso Tenorio.
Comerciantes y sus compradores se aglomeran alrededor de parques públicos, en San José. Foto: Alonso Tenorio.

Esas transgresiones a las burbujas sociales y reglas de oro, que no solo ocurren en calles y avenidas, sino también en centros comerciales, restaurantes y sitios privados, propician el aumento en las cifras de casos positivos.

Tales conductas, a su vez, aumentan las hospitalizaciones de pacientes graves y las muertes. De hecho, en la mañana de este lunes 6 de junio, ya habia 22 fallecidos confirmados.

Salas insistió en que la lucha contra el covid-19 no es solo para evitar contagios, hospitalizaciones y muertes, sino para evitar la pérdida de empleos y el colapso de la economía nacional.

“Están en riesgo no solamente sus vidas, su salud, sino también sus trabajos. Porque si esto se empieza a incrementar de la forma como lo estamos viendo, va a tener un impacto mucho mayor a nivel sanitario y económico”, advirtió.

A este lunes 6 de julio, el cantón Central de San José continuaba siendo el que más casos activos y confirmados tenía en toda Costa Rica.

De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, San José acumula 918 contagios, de los cuales 743 son activos, es decir, pacientes que pueden propagar la enfermedad.

Colaboró Alonso Tenorio