Salud

Eduardo Da Cruz, el doctor de la dulce sonrisa que pone a Costa Rica en la meca de la Medicina mundial

Nació en Portugal, hace 60 años, mas siendo adolescente echó raíces en Tiquicia. Este tico por elección está entre los cardiólogos pediatras y especialistas en cuidado crítico cardiovascular infantil más eminentes del mundo

12 de noviembre del 2015. Hospital de Niños. Celebración del primer aniversario del Programa Nacional Cardiovascular Pediátrico. Los médicos se reunieron con los padres para brindar un informe acerca de los avances del programa. En la foto: retrato del Dr. Eduardo Da Cruz Dos Santos quién es cirujano cardiovascular y Director del Instituto Pediátrico del Corazón en Colorado, USA. Albert Marín.
12 de noviembre del 2015. Hospital de Niños. Celebración del primer aniversario del Programa Nacional Cardiovascular Pediátrico. Los médicos se reunieron con los padres para brindar un informe acerca de los avances del programa. En la foto: retrato del Dr. Eduardo Da Cruz Dos Santos quién es cirujano cardiovascular y Director del Instituto Pediátrico del Corazón en Colorado, USA. Albert Marín. Albert Marín
Esta foto es del 12 de noviembre del 2015, en una de tantas visitas que el Dr. Eduardo Da Cruz hizo al Hospital de Niños. En esa ocasión, se celebró el primer aniversario del Programa Nacional Cardiovascular Pediátrico tras la crisis en mortalidad y morbilidad de la extinta Unidad Cardíaca. (Albert Marín)

Acababa de reventar la revolución de los claveles (abril, 1974) cuando el pequeño Eduardo Da Cruz Dos Santos, de tan solo 12 años, tomó sus maletas junto a sus padres y a su hermano, Luis, para iniciar el primero de muchos, pero muchísimos viajes en su vida. Uno que lo llevaría de Portugal a un país desconocido, al otro lado del mundo, en donde el pequeño de ojos sabios y bonachones echaría raíces con la fuerza de un Guayacán.

Esta familia portuguesa, de clase media baja, necesitaba sobrevivir. La dictadura fascista durante la cual Fernando Da Cruz fue pieza de la resistencia, los lanzó de bruces a una nueva aventura, dejando atrás los suburbios de Lisboa para instalarse en una de las tantas casitas del barrio Pilar Jiménez, en Guadalupe, Goicoechea, en San José de Costa Rica.

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