Salud

Centenarios de Nicoya añoran besos y abrazos arrebatados por aislamiento durante pandemia

Un grupo de 42 adultos mayores, de 100 años y más, de la llamada 'zona azul', rezan diariamente para que se halle la cura del covid-19. Hasta ahora, ninguno ha enfermado o fallecido debido al nuevo coronavirus gracias al cuidado de parientes y vecinos, aun en medio de abundantes estrecheces económicas.

03/08/2020 MATERIAL EMBARGADO EXCLUSIVO DE LA NACION / Dora Amparo Bustos Duarte, 102 años. El crédito es para Jorge Vindas/Asociación Península de Nicoya Zona Azul.
03/08/2020 MATERIAL EMBARGADO EXCLUSIVO DE LA NACION / Dora Amparo Bustos Duarte, 102 años. El crédito es para Jorge Vindas/Asociación Península de Nicoya Zona Azul. Jorge Vindas
Asociación Península de Nicoya Zona Azul. A Dora Amparo Bustos Duarte, de 102 años, la cuidan dos de los tres hijos que le sobreviven, porque tuvo seis. Reside en San Blas de Sardinal de Carrillo. Antes, salía mucho pero ya dejó de ir hasta a la pulpería. "Yo solo salgo al patio a cuidar las gallinas. Camino con mi bordoncito, llevo este palo porque ya no soy completa... ya no puedo andar libremente como antes", dice. Foto: Asociación Península de Nicoya Zona Azul para LN (Jorge Vindas)

“Esta enfermedad nos está picando la vida. Yo no había visto nada como esto, hasta ahora. Y es muy triste, digo yo, porque nos está arruinando. Esta cosa está terrible, no se detiene. ¡Mire cómo se ha muerto gente! Y yo aquí estoy pasando, esperando lo que Dios me diga.

“¡Pero me cuido! Vivo lavándome las manos. Agradezco a ella, a Zaida (su hija de 72 años, su cuidadora), y a toda mi gente que me habla, me llaman y me dicen ‘¡cuídese, cuídese, cuídese, lávese sus manos!‘ Y yo digo gracias, a Dios y a ellos”.

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