Lucía Astorga. 11 agosto, 2019
Este lunes se cumple el octavo día del movimiento de los sindicatos del sector salud, para oponerse a la variación en el cálculo de sus pluses salariales. Fotografía: John Durán
Este lunes se cumple el octavo día del movimiento de los sindicatos del sector salud, para oponerse a la variación en el cálculo de sus pluses salariales. Fotografía: John Durán

Líderes sindicales, representantes de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y del Gobierno, volverán este lunes a la mesa de negociaciones para buscar un acuerdo que permita acabar con la huelga que afecta al sector salud.

El movimiento entra este lunes a su octavo día, con casi 70.000 consultas que se han dejado de realizar. Los gremios exigen que se mantenga el acuerdo que firmaron en febrero, según el cual no variaría el cálculo de sus pluses; situación que contradice la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

La reunión iniciará a las 8 a. m. en las instalaciones de la CCSS en San José, en medio de un secretismo en cuanto a las propuestas que han presentado las organizaciones gremiales y la institución estatal.

El llamado a retomar el diálogo lo hizo la Caja, tras una reunión que inició a las 9 a. m. del domingo y terminó alrededor de las 5 p. m. entre las autoridades de la institución y el Poder Ejecutivo.

"Esperamos que de esta reunión (del lunes) tengamos buenos resultados y podamos levantar la huelga”, expresó Román Macaya, presidente ejecutivo de la CCSS.

De esta forma los distintos sectores retomarán las conversaciones que se vieron suspendidas el sábado a las 9:30 p. m., luego de más de 10 horas de discusión, tras las cuales no se logró alcanzar consenso alguno.

Los sindicatos acusaron a la CCSS de declarar un “cierre técnico” de la mesa de negociación; Macaya negó esta versión y aseguró que se trató de “una pausa para reflexionar” dónde están en el proceso, pues no han llegado a “un punto de encuentro”.

Líderes de la Unión Nacional de Empleados de la Caja (Undeca) y del Sindicato Nacional de Enfermería (Sinae), confirmaron a La Nación que asistirán a la convocatoria y que mantendrán el movimiento de huelga, mientras se lleva a cabo el proceso de negociación.

"Cada organización está haciendo el trabajo con sus bases para el día de mañana, en virtud de que no ha habido acuerdo hasta el momento, así es que mañana también al igual que estos otros días, amaneceremos con la misma situación.

“Esperamos que si hay alguna voluntad efectiva en la mañana, podamos volver a la normalidad en la institución, si se da un acuerdo de partes,”, indicó Marta Rodríguez de Undeca.

Una posición similar expresó Lenin Hernández, secretario general del Sinae, al asegurar que “el tema prioritario en el país, es solucionar este problema que tenemos con la CCSS, para que los miles y miles de costarricenses asegurados, no se vean afectados”.

El líder gremial justificó la decisión de no suspender la huelga mientras se realizan las negociaciones, en “experiencias desagradables”, con el Poder Ejecutivo, “donde se abren mesas de diálogo, pero nunca se llega a negociar”.

Los sindicalistas, integrados en 17 organizaciones, se oponen a la aplicación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas o reforma fiscal, la cual establece un cambio en el cálculo de los pluses, al pasarlos de porcentajes a montos fijos, con el objetivo de detener el crecimiento exponencial del gasto público.

Las organizaciones también quieren que se cumpla un acuerdo que suscribieron el pasado 20 de febrero con las autoridades de la Caja y que les permitiría mantener anualidades e incentivos y otros derechos laborales en vez de aplicar los cambios establecidos en la reforma fiscal.

Desde que el movimiento de huelga inició el pasado 5 de agosto, la Caja dejó de brindar 67.632 consultas generales y especializadas en todo el país, según cifras dadas a conocer este sábado, lo cual representa un 38% de afectación.

De las 178.888 citas programadas en la última semana, se realizaron 111.256. Además, de las 2.528 cirugías previstas, solo se realizaron 1.163.

La región más afectada es la Brunca, donde algunos hospitales tienen niveles de afectación de más del 70%.