Salud

CCSS traza plan en escuelas para vacunar contra papiloma a niñas que perdieron dosis

Alcance disminuyó por ausencia de clases virtuales. En 2021 , cobertura fue de 55,3% de primeras dosis y del 42,1% de la segundas

Ocho de cada diez niñas recibieron segunda dosis de la vacuna contra el papiloma

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) busca ponerse al día y llegar a todas las niñas cuya vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) quedó rezagada durante la pandemia. Este biológico se administra a mujeres de 10 años y protege contra los cuatro tipos de papiloma responsables del 70% de los casos de cáncer de cuello uterino y tumores anales, así como del 90% de verrugas genitales.

La aplicación del fármaco se redujo durante la emergencia sanitaria porque la previsión eran colocarla en las escuelas, pero no fue posible por la suspensión de clases presenciales, mientras que en los Ebáis no tuvo la misma demanda. Por estas razones, en 2021 la vacuna llegó a 20.754 niñas para su primera inyección y a 15.785 para la segunda, lo que significó una cobertura fue del 55,3% para la primera dosis y del 42,1% para la segunda. Estas vacunas se ponen con seis meses de diferencia.

Con el regreso a clases 100% presenciales, la CCSS vacunará en los centros educativos, no solo a las menores de 10 años, sino también a aquellas que no tuvieron acceso a este producto en los meses anteriores.

“No queremos dejar ese año con baja cobertura y vamos a hacer un esfuerzo por ellas”, resumió Leandra Abarca Gómez, coordinadora del Programa Ampliado de Inmunización de la Caja.

“El cáncer cervicouterino es prevenible a través de una estrategia de vacunación. El tener altas coberturas contra el VPH ayudará a que en un futuro tengamos menor incidencia y mortalidad asociada a cáncer cervicouterino”, agregó.

Para 2016 (año más reciente para el cual hay registros), se dieron 333 casos de este tumor, lo que representa un 39% menos de los vistos en el año 2000. Además, se contabilizaron 143 muertes en el 2017 (último año para el cual hay datos de mortalidad), lo que representa una tasa de 5,9 por cada 10.000 habitantes.

¿Por qué se aplican a esta edad? Las autoridades de salud buscan que esta vacuna genere protección desde niñas para que ya cuenten con inmunización al momento en el que comiencen a tener contactos sexuales. La recomendación de la OMS es que se realice entre los 9 y los 10 años.

El VPH es un microorganismo de transmisión sexual; trece de sus 150 cepas pueden infectar células del cérvix. Casi siempre, el cuerpo combate la infección y la elimina por sí mismo, pero a veces se forman lesiones que, con los años y si no se tratan, derivan en cáncer.

Otros estudios han vinculado este virus con cáncer de ano, cáncer de vulva, pene, verrugas genitales y varios tipos de tumores orales.

Costa Rica utiliza la vacuna Gardasil 4, de la casa farmacéutica Merck, como parte de su esquema de vacunación. Esta vacuna protege contra los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH.

Los tipos 16 y 18 son los causantes del 70% de los tumores en el cuello de útero, del 75% al 80% de los tumores anales, del 70% de las lesiones precancerosas de vulva y vagina relacionadas y del 75% de las lesiones precancerosas del ano. Los tipos 6 y 11 del VPH son responsables de aproximadamente el 90% de los casos de verrugas genitales.

Este producto funciona con proteínas no infecciosas altamente purificadas una para cada uno de los cuatro tipos de virus. Esto quiere decir que, en lugar de virus inactivados o “dormidos”, utiliza proteínas generadas por este. Cada uno de los tipos de VPH contiene en su superficie proteínas, entonces los científicos aíslan las de su interés, las purifican en laboratorio y con esto se obtiene la vacuna.

Estas partículas no son infecciosas porque no tienen el ADN del virus.

¿Cómo funcionan? Las proteínas engañan al sistema inmunológico y le hacen creer que son el virus. Entonces, estimulan una gran producción de anticuerpos y así, si el organismo tiene futuros encuentros con el VPH, los anticuerpos van a “reconocerlo” y le impedirán infectar a las células.

Este producto se inyecta de forma intramuscular (a través de la piel en el músculo de la parte superior del brazo).

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.

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