Ángela Ávalos. 13 mayo
La anterior mesa de diálogo sobre las pensiones del IVM surgió luego de un estudio actuarial de la Escuela de Matemáticas de la Universidad de Costa Rica que reveló graves problemas para la sostenibilidad del IVM. Foto: Albert Marín.
La anterior mesa de diálogo sobre las pensiones del IVM surgió luego de un estudio actuarial de la Escuela de Matemáticas de la Universidad de Costa Rica que reveló graves problemas para la sostenibilidad del IVM. Foto: Albert Marín.

Con tres años de anticipación a lo recomendado, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) está comenzando a preparar los temas que se tratarán en una nueva mesa de diálogo para realizar ajustes al sistema de pensiones más importante del país: el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).

La información la adelantó este lunes el presidente ejecutivo de la institución, Román Macaya Hayes, durante el anuncio del aumento en la cantidad y monto de las pensiones del Régimen No Contributivo (RNC).

El gerente de pensiones de la Caja, Jaime Barrantes, confirmó que la Junta Directiva de la institución “ha estado muy interesada” en retomar el tema de la sostenibilidad, con una discusión que vaya más allá: con el IVM como parte de un sistema nacional de pensiones.

"La anterior mesa planteó que fuera, al menos, cinco años, pero la Junta Directiva tiene la potestad de atrasar o adelantar la discusión.

“Este año, el asunto ha estado en Junta y se ha tomado consciencia de que este diálogo tiene que adelantarse en algunos temas”, confirmó el gerente.

Durante el 2017, agrupaciones que representaron al sector empresarial, estatal y laboral trabajaron en 33 recomendaciones para el IVM, que no tocaron edad, cuotas o beneficios.

Actualmente, la pensión ordinaria por vejez se logra a los 65 años con 300 cotizaciones. La anticipada a los 59 años y 11 meses, y 450 cotizaciones (mujeres); y 61 años y 11 meses, y 462 cotizaciones (hombres).

Las mismas, según un estudio reciente de la Dirección Actuarial de la Caja, publicado por este diario, aportan un beneficio mínimo en el mejoramiento de la sostenibilidad de este sistema de jubilaciones.

De las 33 recomendaciones hechas en ese espacio, las únicas que generan nuevos ingresos al sistema fueron el traslado anual de ¢60.000 millones del Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf) y el 0,25% de aporte sobre los salarios del Banco Popular. Dichas iniciativas requieren una reforma legal para su aplicación.

En la Junta Directiva y en la Gerencia de Pensiones de la Caja coinciden en que hay una falta de apoyo en el Poder Ejecutivo para impulsar reformas legales para elevar los ingresos del IVM.

En el escenario más optimista, según ese estudio, la reserva del fondo se agota en el 2045.

Según Barrantes, esto forma parte de la discusión normal para cualquier tema de pensiones.

"Estamos viendo indicadores que tenemos que revisar, como el 12% de desempleo y el envejecimiento. Esta discusión no puede posponerse una gran cantidad de tiempo.

“Se revisará todo. Una de las ventajas de discutir todo esto lo antes posible, es que todo esto se puede hacer más gradual”, comentó el gerente.

La anterior mesa de diálogo surgió luego de un estudio actuarial de la Escuela de Matemáticas de la Universidad de Costa Rica que reveló graves problemas para la sostenibilidad del IVM. Este informe fue presentado en diciembre del 2016.

El IVM es el principal fondo de jubilaciones de Costa Rica para el cual cotizan más de 1,5 millones de trabajadores, 80.000 patronos y el Estado. En diciembre del 2018 cerró con 272.832 beneficiarios y una reserva de ¢2,5 billones.

(Video) ¿Cómo funciona el sistema de pensiones de Costa Rica?