Michelle Campos. 22 febrero
Gustavo Gutiérrez (izquierda), Rodrigo Arias (de blanco) y Francisco González (con el micrófono), rectores de la UCR, UNED y UNA, durante una marcha contra la reforma al empleo público el 18 de febrero. Foto: Alonso Tenorio
Gustavo Gutiérrez (izquierda), Rodrigo Arias (de blanco) y Francisco González (con el micrófono), rectores de la UCR, UNED y UNA, durante una marcha contra la reforma al empleo público el 18 de febrero. Foto: Alonso Tenorio

Aunque Alemania tiene una economía 62 veces más grande que la de Costa Rica, 143 funcionarios de las universidades públicas costarricenses superan hasta en un 90% la base salarial de la máxima categoría a la que puede acceder un docente universitario en dicho país europeo.

En Alemania, donde el ingreso per cápita ronda los ¢2,4 millones mensuales, el salario asignado a un profesor W3 es de ¢5,2 millones (6.802 euros).

En Costa Rica, con un ingreso per cápita de ¢630.000 al mes, un grupo de 143 funcionarios universitarios superan el máximo rango universitario alemán y perciben entre ¢5,2 millones y ¢9,9 millones mensuales.

Ese salario de ¢9,9 millones casi duplica la remuneración que estableció el Estado alemán como base para sus docentes universitarios en el 2021, y que denomina categoría W3.

Así ocurre mientras el gigante europeo cuenta con siete universidades entre las 100 mejores del mundo, según el último ranking de Times Higher Education 2021, que incluye a más de 1.500 centros de educación superior de 93 países.

De Costa Rica, solo la UCR aparece en el ranquin en la categoría que va de 501 a 600.

Si al grupo de los 143 funcionarios mejor pagados de las universidades públicas se le suman aquellos funcionarios con sueldos similares o menores hasta en un 3% al W3 alemán, la cifra de funcionarios que se equiparan con esa categoría es de 167.

En Alemania, para acceder a la categoría W3, los profesores deben poseer un alto perfil profesional y, como mínimo, deben contar con un doctorado y una segunda carrera.

Según explicó la Embajada de Alemania en San José, en un correo electrónico, el proceso de selección es tan riguroso que personas que cumplen con los requisitos, en algunos casos, no han sido seleccionadas.

La delegación expuso que, para los salarios de las universidades, se establecen tres categorías que oscilan entre los ¢3,7 millones y los ¢5 millones, siendo la W3 la más alta. Agregó que los profesores de las altas ligas universitarias pueden negociar algunos incentivos adicionales dependiendo del número de hijos que tengan y de la zona de residencia, entre otras particularidades.

Los salarios más altos en la UCR

De los 167 funcionarios universitarios que igualan o superan la base de un W3 de Alemania, 142 laboran en la Universidad de Costa Rica (UCR).

El sueldo más alto, el de ¢9,9 millones, es el de una profesora universitaria de la escuela de Estadística.

Mientras, el segundo salario más alto es el de un catedrático de la escuela de Física, quien gana alrededor de ¢8,6 millones.

La segunda casa de enseñanza con más miembros en este grupo es la Universidad Nacional (UNA), donde 15 de sus empleados perciben sueldos entre los ¢5 millones y los ¢6,3 millones.

En tanto, superan el W3 alemán siete profesores del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), quienes ganan más que los decanos y el rector.

En el caso de la Universidad Técnica Nacional (UTN), están en el grupo un decano, un profesor y un gerente .

Por su parte, en la Universidad Estatal a Distancia (UNED) el sueldo máximo es de ¢4,4 millones.

A esa conclusión llegó un análisis de La Nación, luego de sacar un salario bruto promedio de cada funcionario universitario consignado en las planillas de noviembre de 2019 y de abril y julio del 2020, incluidas en el Sistema Centralizado de Recaudación de la Caja Costarricense de Seguro Social (Sicere).

167 cuestan ¢1.000 millones mensuales

Los salarios de esos 167 empleados públicos le cuestan al país casi ¢1.000 millones mensuales.

La cifra anual se acerca a los ¢14.000 millones sumando los 12 sueldos brutos más el aguinaldo y el salario escolar.

Si bien estos 167 funcionarios representan menos del 1% de la planilla total de las universidades públicas (de 21.337 personas), consumen el 4% del dinero que se destina a remuneraciones (¢23.469 millones).

Dentro de ese grupo, hay 21 empleados con sueldos superiores a los ¢7 millones, es decir, el 13%.

Un segundo subgrupo de 38 personas recibe de ¢6 millones a ¢7 millones cada mes (el 23%).

Finalmente, los 108 servidores restantes (el 64%) obtienen de ¢5 millones mensuales a ¢6 millones.

21% de planilla consume 45% de salarios

En términos generales, el salario promedio de un funcionario de una universidad pública ronda los ¢1,4 millones mensuales. Esta remuneración supera en un 69% la media de un empleado del Poder Ejecutivo, donde el pago promedio es de ¢945.000.

El 20% de la planilla universitaria total consume el 45% de los ¢329.000 millones que se giran al año en remuneraciones, incluyendo salario escolar y aguinaldo.

Esa quinta parte está compuesta por los funcionarios con sueldos superiores a ¢3 millones.

Otro 37% de los asalariados universitarios gana entre ¢1 millones y ¢2 millón.

Mientras, un 14% tiene una remuneración que oscila entre ¢500.000 y ¢1 millón y, finalmente, el 4% restante gana menos de ¢500.000.

Discusión nacional

El Estado costarricense no cuenta con un sistema de empleo público que establezca parámetros para los sueldos, sino que se rigen, en buena parte, por factores como la antigüedad y los pluses salariales.

Incluso, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) alertó de que Costa Rica es el país que mayor porcentaje de sus ingresos gasta en el pago en salarios públicos, si se compara con el resto de naciones que integran la organización.

Actualmente, en el Congreso se discute una reforma al empleo público, la cual establecería estándares salariales para el sector público.

La intención es migrar de un sistema de sueldos compuestos, donde se reconocen diversos pluses salariales, a un esquema basado en categorías con un sueldo global, sin pluses, con el objetivo de disminuir las disparidades en materia de remuneraciones.

La necesidad de esa reforma fue señalada, recientemente, durante la negociación de un préstamo entre el gobierno de Carlos Alvarado y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Comparación con Cambridge

Otra comparación hecha por este medio fue con la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, país que para el 2019 registró un PIB per cápita de ¢28 millones (33.500 libras esterlinas), y que cuenta con una población de 67 millones.

Según los datos de ese centro, el salario promedio anual pagado a sus profesores es de ¢27,6 millones (33.000 libras esterlinas), mientras que el de los funcionarios universitarios costarricenses es de ¢19 millones, es decir, un 31% menos.

Mensualmente, estos profesores de Cambridge reciben ¢2,3 millones por cumplir con tiempo completo, mientras que los servidores universitarios costarricenses reciben una media de ¢1,4 millones, aunque hay un grupo que percibe hasta ¢9,9 millones.