Josué Bravo. 8 enero, 2019
El presidente Carlos Alvarado oficializó, en Casa Presidencial, a Manuel Ventura como nuevo Canciller. Foto: Albert Marín.
El presidente Carlos Alvarado oficializó, en Casa Presidencial, a Manuel Ventura como nuevo Canciller. Foto: Albert Marín.

El Gobierno dará mayor impulso al abordaje de la crisis de Nicaragua y Venezuela, como parte de una nueva etapa en la política exterior del país que desde ahora será dirigida por el canciller, Manuel Ventura Robles.

Así lo dijo el presidente Carlos Alvarado al presentar oficialmente a Ventura como nuevo canciller, a Nancy Marín como ministra de Comunicación y a Juan Luis Bermúdez como nuevo presidente del Instituto Mixto de Ayuda Social (ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social).

Alvarado justificó que, durante los primeros ocho meses, su gobierno estuvo enfocado en superar temas domésticos como reducción del gasto y la aprobación de la reforma fiscal.

Pero, añadió que en política exterior Costa Rica ahora priorizará la agenda regional, principalmente por la crisis de Nicaragua y Venezuela.

“Sabemos que la situación regional está tomando un matiz que requiere mucho más participación tanto del canciller, de la vicecanciller e incluso de mi persona. Estaremos tomando un rol más activo tanto para los temas principalmente de Nicaragua como las posiciones en relación en Venezuela”, dijo Alvarado.

No obstante, ni Alvarado ni Ventura detallaron acciones concretas que acompañarán al discurso que Costa Rica ha reiterado en distintos foros, a favor de la democracia y en contra de la violación de derechos humanos por los regímenes de esos dos países.

Alvarado defendió la decisión política de solo apoyar, y no fimar, la denuncia contra Nicolás Maduro ante la Corte Penal Internacional, como sí lo han hecho otros siete Estados.

La denuncia, con el objetivo de que se juzguen los crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela, fue presentada el 26 de setiembre por Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Paraguay y Perú. Francia se unió posteriormente.

Al respecto, Costa Rica inicialmente alegó que el caso lo debía ver la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU), cuyas resoluciones y recomendaciones no son obligatorias.

Luego, el gobierno de Carlos Alvarado dijo que apoyaría la denuncia ante la Corte Penal Internacional.

Al final la Cancillería solo remitió a la Fiscalía internacional una nota verbal y un comunicado de prensa en el cual el Gobierno expresaba su “apoyo” a la petitoria de los siete países.

Para el mandatario, Costa Rica ha dado por ahora un respaldo político al apoyar la denuncia con un comunicado. Cualquier decisión técnica que signifique firmarla, la comunicará en su momento, dijo Alvarado.

Al responder consultas relacionadas a la crisis de Nicaragua, Ventura descartó cualquier posibilidad de que el país impulse una denuncia contra Daniel Ortega ante la Corte Penal Internacional, como lo han hecho otros siete Estados contra Maduro.

“Nicaragua ni ha firmado ni ha ratificado el Estatuto de Roma. No es Estado parte”, explicó el canciller, al explicar que para que Ortega sea sentado en el banquillo de los acusados en esta Corte, Nicaragua debe ser suscriptor de este tratado internacional.

Sobre el acuerdo del viernes del Grupo de Lima, de impedir el ingreso a sus territorios y limitar acciones financieras de funcionarios cuestionados del régimen de Maduro en Venezuela, Alvarado fue evasivo.

"Suscribimos la declaración y ese es el alcance que efectuaremos como país, pero se deben abordar temas migratorios, la relación con diferentes fuerzas políticas que uno debe tener como Gobierno. Es una materia de cuidado y esta será clave una vez que el canciller entre (de lleno) en funciones y lo comunicaremos.

“(Lo del acuerdo del Grupo de Lima) no es una materia que debemos asumir de manera apresurada”, declaró el mandatario.

Este jueves y viernes la Organización de Estados Americanos (OEA) realizará sesiones extraordinarias para abordar individualmente la crisis de Venezuela y Nicaragua.

No obstante, el gobierno no adelantó acciones concretas que el país propondrá en estos encuentros a favor de resolver las crisis en estos dos países, pero el presidente destacó el papel que ha jugado el país en ese foro donde las posiciones de denuncia no se han vulnerado.

Otras prioridades del nuevo canciller

Manuel Ventura, de 70 años y quien durante 37 años trabajó en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, 12 de ellos como juez, explicó que junto a la crisis de estos dos países, otras prioridades en su agenda serán temas migratorios, de comercio exterior y fortalecimiento de la carrera diplomática.

Coincidió con Alvarado en que como país democrático, Costa Rica tampoco puede renunciar al multilateralismo ni a la promoción de la democracia representativa y el respeto a los derechos humanos.

El nuevo canciller, que sustituye a Epsy Campbell, quien debió salir por cuestionados nombramientos, fue un crítico de la decisión de Costa Rica de no firmar la denuncia contra Maduro.

Él fue parte de un panel de tres expertos nombrados por la Organización de Estados Americanos quienes entre setiembre del 2017 y mayo del 2018 investigaron acciones del gobierno venezolano y al final concluyeron que allí “se cometieron crímenes de lesa humanidad” y que lograron comprobar al menos siete casos.

También, descubrieron casos de tortura, “lo cual me impactó fuertemente”, dijo Ventura en un artículo publicado en La Nación el 4 de noviembre del 2018. Allí, externó su “vergüenza” al ver que Costa Rica no firmara la denuncia contra Maduro, pese a que “se esperaba que encabezara la iniciativa”.

‘De dubitativo, nada’

El presidente Carlos Alvarado alzó la voz cuando quiso dejar claro que Costa Rica no ha mantenido una política exterior “dubitativa” en la crisis de Nicaragua y Costa Rica.

“Ha sido el único país que de manera consistente ha levantado la voz en el tema de Nicaragua y de Venezuela cuando otros han callado. Así que de dubitativo, nada, hemos sido categóricos y es nuestra tradición como país democrático.

“Es un tema de democracia, de derechos humanos y de libertad de prensa, porque cuando ha habido que defender la libertad de prensa lo hemos hecho, tanto así que aquí en Costa Rica se puede preguntar absolutamente todo eso, que a la larga no resultan ser ni preguntas, son juicios de valor editorializados y está bien porque es una democracia”, puntualizó Alvarado.