Sofía Chinchilla Cerdas. 21 enero
En el salón ejecutivo de conferencias de la Embajada de Estados Unidos. Mike Pompeo (de corbata roja) junto a la embajadora Sharon Day. En el margen izquierdo de la fotografía, la periodista nicaragüense-costarricense Lucía Pineda. Al fondo, a la derecha, la costarricense expulsada de Nicaragua Ana Quirós. Foto: Mayela López.
En el salón ejecutivo de conferencias de la Embajada de Estados Unidos. Mike Pompeo (de corbata roja) junto a la embajadora Sharon Day. En el margen izquierdo de la fotografía, la periodista nicaragüense-costarricense Lucía Pineda. Al fondo, a la derecha, la costarricense expulsada de Nicaragua Ana Quirós. Foto: Mayela López.

Mike Pompeo, secretario de Estado de EE.UU., se reunió este martes con nicaragüenses que lideran la oposición al régimen de Daniel Ortega.

El encuentro se realizó aproximadamente la 1 p. m. en la embajada de EE.UU. en Pavas, San José. Pompeo salió del país alrededor de las 3 p. m. con rumbo de Jamaica.

A la cita en la embajada asistió una decena de nicaragüenses, en representación de distintos sectores.

Algunos de los participantes tuvieron que dejar su país durante los meses más álgidos de la crisis política de ese país en el 2018, mientras que varios permanecieron en su tierra y otros estuvieron en la cárcel.

Entre los invitados de Pompeo, estuvo la periodista nicararagüense-costarricense Lucía Pineda, directora de prensa del clausurado canal 100% Noticias, quien permaneció en prisión durante seis meses, entre diciembre del 2018 y junio del 2019.

También acudió Ana Quirós, una activista de los derechos humanos costarricense-nicaragüense que residió en Nicaragua durante décadas y quien fue expulsada de ese país en noviembre del 2018.

Ella fue atacada por una turba de motorizados orteguistas en abril de ese año, cuando participaba de una manifestación en Managua.

Al encuentro con el jefe de la diplomacia estadounidense también acudieron activistas en representación de los movimientos estudiantil, empresario y campesino, así como de organizaciones no gubernamentales.

Entre ellos, estaban Léster Alemán, líder universitario; Medardo Mairena, del movimiento campesino; Juan Sebastián Chamorro, miembro de la Alianza Cívica; y Gonzalo Carrión, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más.

Además, estuvieron Violeta Granera, Félix Maradiaga, Tamara Dávila y Guillermo Íncer, del directorio de la Unidad Nacional Azul y Blanco.

El gobierno de Estados Unidos no brindó detalles sobre el contenido de la reunión, la cual se efectuó a puerta cerrada y fue comunicada a la prensa como un encuentro entre Pompeo y “disidentes y miembros de la diáspora nicaragüense”.

La tarde de este martes, los participantes nicaragüenses emitieron un comunicado en el que indicaron que hablaron a Pompeo sobre los avances de su esfuerzo por unificar a la oposición nicaragüense, así como sobre la necesidad de que se hagan reformas electorales en Nicaragua.

“Reiteramos la urgencia de presionar nacional e internacionalmente al régimen, para que se logre el restablecimiento pleno de derechos constitucionales y libertades individuales, particularmente la libertad de todos los presos políticos”, dice el comunicado.

El secretario de Estado ocupó el asiento principal de la mesa, junto a Sharon Day, la embajadora de Estados Unidos en Costa Rica.

En la conferencia de prensa que ofreció minutos antes, en Casa Presidencial, Pompeo afirmó que su país trabaja junto a sus aliados del continente americano para poner presión sobre el régimen de Ortega.

"Quedan solo algunos regímenes autoritarios en la región, Nicaragua es uno de ellos. Hoy instamos al régimen de Ortega para que detenga su represión, restaure las libertades cívicas base y que apoye unas elecciones libres y justas, estamos actuando con nuestros aliados para poner presión en el régimen.

“Aquellos que violan derechos humanos básicos serán responsabilizados, como lo hicimos el año pasado con los altos funcionarios del régimen y sus familiares, también damos asistencia humanitaria a venezolanos y nicaragüenses que escapan de la tiranía”, afirmó el secretario de Estado.

Estricto dispositivo de seguridad

El dispositivo de seguridad en el que se trasladó a Pompeo durante sus actividades de este martes llegó a la embajada estadounidense a eso de las 12.45 p. m., luego de la conferencia de prensa que ofreció junto al mandatario Carlos Alvarado, en Casa Presidencial.

Dos microbuses de la Fuerza Pública permanecieron frente a las instalaciones del gobierno del país norteamericano desde horas antes; también, fueron colocadas varias unidades de la Policía de Tránsito en las inmediaciones del lugar.

La reunión se efectuó en uno de los pisos superiores de las instalaciones de la Embajada, en la sala ejecutiva de conferencias, identificada con el número T-315.

A la prensa se le permitió el ingreso al salón para la toma de fotografías, sin teléfonos celulares, durante 25 segundos. Estuvieron presentes La Nación y medios de comunicación foráneos.

El acceso, a través la salida de emergencia, lo custodiaron funcionarios del gobierno de Estados Unidos, entre ellos varios con indumentaria y equipo militar.

Al cabo de la reunión, Pompeo se trasladó a la Base Dos del Aeropuerto Juan Santamaría. Según su agenda, luego de dejar el país visitaría Jamaica.