Gerardo Ruiz R.. 27 septiembre, 2017
En su informe al presidente Solís, la Sugef determinó que los directores de ese banco no corrigieron los problemas de comunicación entre ellos, actitud que, según la Superintendencia, pone en riesgo la gestión del Banco.
En su informe al presidente Solís, la Sugef determinó que los directores de ese banco no corrigieron los problemas de comunicación entre ellos, actitud que, según la Superintendencia, pone en riesgo la gestión del Banco.

San José

El informe de la Superintendencia de Entidades Financieras (Sugef) al presidente Luis Guillermo Solís, con el cual el mandatario se basó para solicitar la renuncia en pleno de la Junta Directiva del Banco de Costa Rica (BCR), determinó que ese órgano abandonó el control tanto de esta entidad como de su subsidiaria, el Banco Internacional de Costa Rica (BICSA).

En el documento, del cual La Nación tiene una copia, se señala que el órgano de dirección del BCR ha presentado debilidades en su gestión en ámbitos tan sensibles como la estrategia corporativa, la gestión de riesgos, el control de la organización interna y, además, en la estructura del Gobierno Corporativo.

Y agrega que esas preocupaciones las comparten tanto el Banco Central de Costa Rica (BCCR) como el Consejo Nacional de Supervisión Financiera (Conassif).

A la luz de esos señalamientos, la Sugef le pidió al Consejo de Gobierno, como principal accionista del BCR, que tome decisiones; empero, en el documento no se recomienda textualmente la destitución de los 7 directores, decisión que, al final, tomó Casa Presidencial.

"Se solicita tomar a la brevedad las decisiones pertinentes para corregir las debilidades antes apuntadas y evitar una mayor exposición a la entidad a riesgos que pueden socavar su estabilidad y solvencia", se lee en la última de las 7 páginas del documento.

El informe confirma que persisten los conflictos entre los directivos y pone como ejemplo una denuncia que Mónica Segnini presentó contra Paola Mora por una supuesta filtración de un documento bancario, así como una denuncia de Mora contra Segnini, Alberto Raven y Francisco Molina.

Como ejemplo, la Sugef cita el conflicto personal que existe entre la presidenta de la Junta, Mónica Segnini, y la expresidenta de ese órgano, Paola Mora.

"Mediante oficio SJD-007-207 del 1.° de setiembre del 2017, remitido a esta Superintendencia por Mónica Segnini, presidenta de la Junta General del Banco de Costa Rica, informa que Paola Mora Tumminelli ha violentado el deber de confidencialidad de la información bancaria, al haber suministrado al diario La Nación el contenido del artículo VIII del acta de la Sesión N°. 16-17. Mediante oficio del 11 de setiembre de 2017, suscrito por Paola Mora, rechaza los cargos categóricamente y señala que la conducta de la señora Segnini Acosta, es una clara persecución en su contra. A su vez, solicita una investigación profunda por parte de esta Superintendencia, para determinar las faltas y actuaciones en que han incurrido Mónica Segnini, Francisco Molina y Alberto Raven, entre otros", detalla el legajo.

Sobre BICSA

Las Sugef advierte que hasta principios de este año, la Junta Directiva del BCR no disponía de una estructura organizacional que facilitara el "adecuado control" de sus subsidiarias, de acuerdo con la complejidad de las mimas y de sus niveles de riesgo.

Esto, según la Superintendencia, "se ejemplificaba en la situación ocurrida con las relaciones entre miembros de la junta directiva de BICSA y la Junta Directiva de la Casa Matriz con la subsidiaria donde se evidenciaban indecisiones de cómo debían funcionar las líneas de autoridad, la rendición de cuentas y el flujo de información".

"El órgano director ni sus comités de apoyo supervisaron efectivamente la aplicación de las estrategias, políticas, cumplimiento de objetivos y apetito de riesgo, tampoco disponían de las acciones correctivas pertinentes, ni efectuaban periódicamente una revisión de las estrategias y políticas del conglomerado (bancario)", determinó la Sugef.

Ese órgano de control además concluyó que los roces entre los directores no cesaron después de que el 11 de agosto el presidente Luis Guillermo Solís les solicitara a Paola Mora, Evita Arguedas, Mónica Segnini, Francisco Molina, Gustavo Arias, Alberto Raven y Rónald Solís, que cambiaran la actitud y se dedicaran a darle seguimiento a la estrategia bancaria, esto después de que la misma Sugef, el 27 de julio, determinara que el intermediario financiero público estaba en riesgo debido a la mala gestión de su Directiva.

En ese informe, del cual La Nación dio cuenta, la Superintendencia concluyó que durante el segundo trimestre del 2017 la Directiva abandonó el conocimiento de asustos estratégicos en sus sesiones formales. En ese momento en el órgano estaba en apogeo los conflictos entre sus miembros por el aval al crédito por $30 millones que el banco le giró a la empresa Sinocem, del cuestionado empresario Juan Carlos Bolaños, para que concretara la importación de cemento desde China.

A raíz de ese informe, Casa Presidencial citó a los directivos y les hizo una "severa" llamada de atención a los directores. La siguiente ocasión en que el mandatario hizo referencia a la gestión de esa Junta fue este martes, cuando le solicitó la renuncia en pleno a sus miembros.

Un crédito mal manejado

En su informe de este 25 de setiembre, Sugef también concluyó que el gobierno corporativo del BCR también cometió yerros a la hora de vigilar préstamos.

El documento cita como ejemplo un préstamo para comercio exterior, sin detallar cuál empresa es la deudora, que, según la entidad fiscalizadora, desnudó un desempeño limitado de las áreas de Auditoría Interna y de la Dirección de Riesgos.

Para la Sugef, en el análisis de ese crédito no hubo un análisis exhaustivo de los supuestos flujos de ingresos que presentó la compañía para optar por el financiamiento, tampoco un estudio sobre capacidad de pago del deudor, un grupo empresarial, y detectó también diferencias entre lo que estipulaba el contrato y la manera en que se giraron los recursos a la empresa deudora.

"Lo anterior toma relevancia ya que ambas instancias (la Auditoría y la Dirección de Riesgos) han presentado eventos que debilitan su gestión a partir de las decisiones tomadas por el Órgano de Dirección y Alta Gerencia (...). En consecuencia, se observa que el Órgano de Dirección del Banco de Costa Rica ha presentado debilidades en su gestión como responsable de la estrategia, de la gestión de riesgos, de la organización interna y la estructura de Gobierno Corporativo de esa entidad bancaria, conforme a lo dispuesto en el artículo 27 de la Ley Orgánica del Sistema Bancario Nacional, así como a las funciones y responsabildiades del Órgano de Dirección establecidas en su oportunidad en el Acuerdo Sugef 16-09 "Reglamento de Gobierno Corporativo", y más recientemente, en el acuerdo Sugef 16-16 "Reglamento sobre Gobierno Corporativo", vigente", concluye la exposición hecha al mandatario.

Hasta este mediodía la Junta Directiva en pleno del BCR mantenía en firme su decisión de desafiar la petición de renuncia del presidente Luis Guillermo Solís.