Gerardo Ruiz R.. 24 octubre, 2018
Fabricio Alvarado dijo que no se va de Restauración enemistado con Carlos Avendaño, pero desmintió las denuncias que hizo el diputado en contra del manejo financiero de su campaña política. Foto: Jorge Castillo.
Fabricio Alvarado dijo que no se va de Restauración enemistado con Carlos Avendaño, pero desmintió las denuncias que hizo el diputado en contra del manejo financiero de su campaña política. Foto: Jorge Castillo.

“La carta que ustedes mismos publicaron (La Nación) donde (Carlos Avendaño) dice que la fórmula presidencial montó una estructura paralela a espaldas del Comité Ejecutivo es completamente falsa. Esa aseveración es completamente falsa”.

Fabricio Alvarado dice haberse ido en paz, agradecido y sin pelearse con nadie de Restauración Nacional. Sin embargo, no desaprovechó oportunidad para desmentir a la cúpula del PRN, comandada por el diputado Carlos Avendaño, el cual habla de que existió una estructura paralela en el manejo de las finanzas de la campaña.

Este miércoles, antes de reunirse con varios de los diputados que junto con él se apartaron de Restauración, el excandidato afirmó que no admite las afirmaciones que ha hecho Carlos Avendaño públicamente y ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

“Por supuesto que no. Esa (oponerse a las denuncias) es una de las razones por las que también, creo, para mí era importante incluir ese tema, porque no hubo participación de Fabricio Alvarado, y lo dije desde meses atrás, en ninguna estructura de contratos ni ninguna estructura de pagos. No es la labor de un candidato, creo que hasta es un asunto de sentido común, todo el mundo sabe que el candidato no se dedica a eso”, manifestó.

Y de inmediato le endilgó toda responsabilidad por el manejo financiero de la campaña más exitosa de Restauración hasta la fecha al Comité Ejecutivo, que maneja Avendaño.

“Todo mundo sabe que el candidato no se dedica a eso, el candidato no es el que contrata, no es el que paga, no es el que firma cheques. Los que firman cheques son la gente del Comité Ejecutivo, esa es la lógica y nunca se negoció y nunca Fabricio Alvarado participó en una negociación pretendiendo pasarle por encima (al Comité)”, recalcó.

El excandidato presidencial agregó que su decisión de alejarse de Restauración no fue en contra ni para dañar a Carlos Avendaño.

Alvarado dijo que su decisión de hacer casa aparte radica en que desea seguir aportándole al país y vio que, en Restauración, no podría hacerlo porque se le cerraron los espacios.

“Sin compararme con él (con Avendaño), le puedo decir que queremos un liderazgo donde los diputados se conviertan todos en protagonistas, donde todos puedan aportar desde sus cargas por el país, desde sus necesidades y especialidades puedan hacerle aportes importantes a Costa Rica”, agregó.

La importancia de las denuncias de Carlos Avendaño ante el TSE radica en que el Código Electoral prohíbe que los partidos políticos creen estructuras paralelas para manejar las donaciones y los fondos de campaña. La normativa exige que ese manejo se haga desde las cuentas que tiene a su cargo la Tesorería del partido político.

Avendaño denunció en mayo pasado que, contrario a la norma, la campaña de Fabricio Alvarado hizo una serie de gastos que nunca pasaron por el tamiz de legalidad y los procesos de control que estableció el Comité Ejecutivo de Restauración para el proceso electoral 2018.

El diputado y presidente de Restauración cifró en ¢307 millones los gastos que, según él, no pasaron por los controles del partido político de ideología cristiana.

Según explicó Avendaño en esa ocasión, nunca existió una relación entre la administración del partido y el comando de campaña de Alvarado: “No hay divorcio con la campaña de Fabricio, porque nunca hemos estado casados”, afirmó.