Aarón Sequeira. 9 noviembre
El nombre de la jueza Damaris Vargas es el único que aparece, tanto en la terna para el nombramiento de una magistrada propietaria de la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia, como en la nómina de cinco aspirantes a las magistraturas suplentes de ese mismo foro. El 7 de octubre, la Comisión de Nombramientos la entrevistó. Foto: A. Sequeira.
El nombre de la jueza Damaris Vargas es el único que aparece, tanto en la terna para el nombramiento de una magistrada propietaria de la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia, como en la nómina de cinco aspirantes a las magistraturas suplentes de ese mismo foro. El 7 de octubre, la Comisión de Nombramientos la entrevistó. Foto: A. Sequeira.

Los diputados de la Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa votaron, nuevamente en secreto, la nómina de candidatos a magistrados suplentes para la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia que recomendarán al plenario.

Tal como lo hicieron en las votaciones anteriores, los legisladores utilizaron el mecanismo de las boletas para escoger los cinco nombres que le pedirán al pleno considerar como prioritarios para el nombramiento de cinco suplencias.

De hecho, fue la misma metodología que emplearon para recomendar una terna de candidatos para la magistratura propietaria de ese mismo tribunal judicial, el 23 de octubre pasado.

En esta ocasión, de los diez aspirantes que recomendó la Corte Suprema de Justicia para las cinco suplencias, los diputados recomendaron a tres hombres y dos mujeres.

La nómina original que llegó del Poder Judicial contenía los nombres de seis hombres y cuatro mujeres.

La recomendación final contiene los nombres de José Barletta Chaves, Yuri López Casal, Damaris Vargas Vásquez, Germán Serrano García y Ana Isabel Vargas Vargas.

El presidente de la Comisión de Nombramientos, el liberacionista Luis Fernando Chacón, explicó que la moción donde se estableció el método de escogencia llevaba la firma de todos los miembros del foro.

“Se usó la boleta para indicar los cinco nombres que cada diputado escogiera. Mantuvimos un equilibrio en cuanto a la equidad de género. Había un espírito de mantener ese equilibrio”, indicó.

Aunque la mayoría de los congresistas solo emitió su voto durante la sesión en que se escogió la nómina con los cinco nombres, el oficialista Enrique Sánchez tomó la palabra para hacer pública su votación.

“Quisiera hacer público que, aplicando la metodología más los criterios de evaluación de la entrevista que había propuesto en su momento, he votado por las siguientes personas: José Alberto López González, Ana Isabel Vargas Vargas, Damaris Vargas Vásquez, Roberto Garita Navarro y Yuri López Casal”, indicó el congresista.

Sánchez dijo que utilizó, para esa escogencia, los criterios que él había propuesto y la metodología de evaluación de los atestados de las personas postulantes.

En la sesión no intervino el socialcristiano Rodolfo Peña Flores, miembro titular de esa comisión, pues se tuvo que abstener de participar en los procesos en que se postuló una exnovia suya, Damaris Vargas Vásquez.

De hecho, Vargas es el único nombre que se repite en ámbas nóminas, tanto en la terna propuesta por los legisladores para magistrada propietaria de la Sala Primera, como en la nómina de los nombres sugeridos al plenario para escoger cinco magistrados suplentes de ese mismo tribunal.

La polémica en torno a Damaris Vargas estalló cuando se conoció que Peña tuvo una relación con ella hace varios años, pero empeoró cuando el diputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) mintió sobre esa relación ante la opinión pública, pese a consultas de los medios.

Ante una consulta de La Nación, en julio pasado, el congresista dijo que conoció a Vargas en la universidad y luego perdió contacto con ella.

Sin embargo, luego un documento judicial confirmó que, en 1994, en Liberia, la jueza agraria se abstuvo de conocer un expediente en el que el hoy diputado figuraba como demandado porque tenía una relación de noviazgo “de conocimiento público” con él.

Además, documentos revelaron que Vargas se había inhibido de conocer casos judiciales en los que participaban hermanos de Peña Flores, por una fuerte cercanía con esa familia.

La decisión de Peña se dio luego de que había conocido los primeros trámites de ambos expedientes legislativos e, incluso, había votado la metodología para la elección de los suplentes.