Sofía Chinchilla C.. 10 diciembre, 2019
El ministro de Salud, Daniel Salas, y la viceministra, Alejandra Acuña, anunciaron la norma técnica este 10 de diciembre. Fotografía: Mayela López
El ministro de Salud, Daniel Salas, y la viceministra, Alejandra Acuña, anunciaron la norma técnica este 10 de diciembre. Fotografía: Mayela López

Entre los costarricenses enterados del tema, el 58% respalda la decisión del presidente Carlos Alvarado de firmar una norma técnica para regular los procedimientos de interrupción del embarazo cuando peligren la vida o la salud de la madre.

Así lo expone una encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), elaborada en alianza con el Sistema de Naciones Unidas (ONU) en Costa Rica y la Defensoría de los Habitantes.

Según el estudio, el 75% de la población está enterada de que el gobierno emitirá la reglamentación.

De ese grupo, un 58% respalda la decisión de firmar la norma técnica y un 42% está en contra.

La encuesta se aplicó vía telefónica a 1.178 personas mayores de 18 años, entre el 31 de octubre y el 11 de noviembre. El margen de error es de 2,85%.

Este martes, precisamente, el ministro de Salud, Daniel Salas, dio a conocer la norma técnica. Esta establecerá que la interrupción del embarazo para proteger la salud y la vida de la madre deberá pasar por un proceso de revisión que incluye el criterio colegiado de médicos especialistas en Ginecoobstetricia, y la firma de un consentimiento informado de la mujer.

La norma se basa en lo que dice el artículo 121 del Código Penal, el cual dice: “No es punible el aborto practicado con consentimiento de la mujer por un médico o por una obstétrica autorizada, cuando no hubiere sido posible la intervención del primero, si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y este no ha podido ser evitado por otros medios”.

Según el Ministerio de Salud, la norma es un procedimiento médico estandarizado sobre cómo abordar lo establecido en el Código Penal y respeta la objeción de conciencia, es decir, se respeta la decisión de un médico de abstenerse de realizar el procedimiento por razones éticas o religiosas.

El médico que se acoja a la cláusula de conciencia deberá informarlo. Su decisión será confidencial.

La norma técnica se aplicará, por ejemplo, para casos de mujeres con patologías o enfermedades como los embarazos ectópicos (cuando el óvulo fecundado anida en una de las trompas de falopio), enfermedades del corazón y riñón graves, así como tumores en el interior del útero e infecciones de la placenta y del líquido amniótico.

Durante la encuesta del CIEP, los encuestadores también les preguntaron a los participantes en qué medida, es escala de 1 a 10, estaban de acuerdo con la frase “las mujeres deberían tener el derecho a decidir si abortar o no”.

El puntaje promedio que obtuvo la pregunta fue de 4,61.

El CIEP identificó que un 75,7% de la población está al tanto de la norma técnica, mientras que un 24,3% desconoce el tema. Tomado del informe del CIEP.
El CIEP identificó que un 75,7% de la población está al tanto de la norma técnica, mientras que un 24,3% desconoce el tema. Tomado del informe del CIEP.

La norma ténica se redactó porque dos mujeres denunciaron a Costa Rica, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por la negativa del Estado costarricense a terminar la gestación de sus bebé. En el caso de una de ellas, desde temprano, supo que su bebé se desarrolló con malformaciones que le causarían la muerte minutos después de nacer.

Derechos de las mujeres

La investigación del CIEP, publicada este martes, midió la percepción de la sociedad costarricense sobre los derechos humanos. Además de la norma técnica, la investigación indagó sobre la opinión de los habitantes sobre los derechos de los migrantes y otras poblaciones excluidas, como las personas indígenas y afrodescendientes.

En la escala de apoyo a los derechos de las mujeres, el promedio fue de 7,36.

“Resalta, en términos generales, el acuerdo de la población, al menos discursivamente, con la igualdad de derechos para las mujeres y hombres (igualdad de salario, responsabilidad en la crianza y capacidad para participar en política). Aún así, persiste la idea de que las mujeres son mejores para el cuido que los hombres”, concluyó el informe.