Patrimonio

Independencia llegó a un país mestizo y con 60.000 habitantes

Hace 200 años, en Costa Rica vivía el equivalente al 1,2% de la población actual, principalmente en el Valle Central, donde abundaban los niños y las personas fallecían muy jóvenes. Un censo solicitado por el rey español detalla la composición racial, a finales de la época colonial

El cartraógrafo, etnógfo e ilustrador José María Oreamuno (1820-1900) recreó, con sus dibujos, algunos lugares y escenas habituales en la Costa Rica de inicios y mediados del siglo de 1800, como los ataques miskitos a Puerto Moín (centro) y el traslado de mercancías en mula.
El cartraógrafo, etnógfo e ilustrador José María Oreamuno (1820-1900) recreó, con sus dibujos, algunos lugares y escenas habituales en la Costa Rica de inicios y mediados del siglo de 1800, como los ataques miskitos a Puerto Moín (centro) y el traslado de mercancías en mula.
Costa Rica en el Siglo XIX El cartógrafo, etnógrafo e ilustrador José María Oreamuno (1820-1900) recreó con sus dibujos algunos lugares y escenas habituales en la Costa Rica de inicios y mediados del siglo XIX, como los ataques miskitos a puerto Moín (centro) y el traslado de mercancías en mula.

En la segunda mitad de 1821, la noticia de la Independencia de Centroamérica llegó a una Costa Rica campesina, cuya población rondaba los 60.000 habitantes.

Nueve de cada diez personas residían en el Valle Central y, mayoritariamente, eran mestizos y descendientes de españoles, aunque los indígenas tenían una importante participación en la dinámica cotidiana de sus ciudades.

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