Silvia Artavia. 2 marzo
Este será el segundo año consecutivo en que la también llamada Casa Saborío González se llenará de luz en un Festival Amón Cultural. Foto: Amón Cultural para LN.
Este será el segundo año consecutivo en que la también llamada Casa Saborío González se llenará de luz en un Festival Amón Cultural. Foto: Amón Cultural para LN.

Recién declarada patrimonio histórico arquitectónico nacional, la emblemática Casa Verde lucirá sus mejores galas este sábado 3 de marzo, a las 7: 15 p. m., como parte de las actividades del Festival Amón Cultural.

En la fachada de esta tradicional edificación, ubicada sobre avenida 9, entre calles 7 y 9, se proyectarán obras artísticas mediante una técnica de animación digital llamada video mapping.

Ese método consiste en desplegar imágenes en movimiento sobre superficies reales, con el fin de conseguir un efecto artístico y fuera de lo común. Esto se logra utilizando tecnología 2D y 3D (segunda y tercera dimensión).

“El video mapping es una técnica que no solo pone a volar nuestra imaginación, sino que es perfecta para denunciar, llamar a la reflexión o resaltar el valor histórico, sentimental o anecdótico de las ciudades”, dijo Juan Pablo Campos, productor general del Festival Amón Cultural 2018. Esta iniciativa invita a la ciudadanía a disfrutar de una serie de eventos culturales gratuitos con el fin de poner en valor el acervo de este histórico barrio josefino.

¿Qué tipo de obras se verán proyectadas en la Casa Verde? Las técnicas son diversas. Los que sí tienen en común es que deben presentarse en formato audiovisual o digital y tienen que remitir al arte.

Por ejemplo, una animación en 2D presentará un collage con fotos de edificios históricos de barrio Amón.

Otra de las creaciones es una interpretación de un poema de Jorge Debravo, la cual se logró grabando las sombras de actores y convirtiendo el contenido en una animación en 3D.

(Video) La Casa Verde se vestirá de luz

Talento local

Serán siete las obras que adornarán el frente de la Casa Verde. Estas resultaron seleccionadas luego de una convocatoria abierta al público en la que cualquier persona o agrupación podía presentar su propuesta de arte.

Participaron, especialmente, aspirantes con conocimientos en disciplinas como el desarrollo de contenidos de video, artes visuales, animación digital, diseño, ilustración, urbanismo, arquitectura e informática.

Se recibieron 16 inscripciones, de las cuales siete resultaron seleccionadas para generar el contenido que se utilizará para la proyección del sábado 3 de marzo sobre la emblemática edificación.

Los participantes recibieron una serie de talleres en los que aprendieron a ajustar sus creaciones a la técnica de video mapping.

Certamen artístico

Aparte de ser exhibidas ante el público, las obras serán evaluadas por un jurado, y se escogerá un ganador. El premio será de $1.000 (¢572.000).

“Siempre había tenido la inquietud de que en Costa Rica se hiciera algo similar a los concursos que se desarrollan en otros países, en los que se reciben propuestas de todas partes”, comentó Diego Esquivel, reconocido “video mapper” costarricense.

Él será uno de los miembros del jurado, cuyo veredicto se emitirá después del 3 de marzo, una vez proyectadas las creaciones.

En el 2016, Esquivel ganó el primer lugar del Festival Glow –un importante certamen de video mapping en Ostuni, Italia– con la pieza llamada Il sogno (El sueño).

Junto a él, el jurado lo integrarán representantes del Centro de Cine, la Asociación Costarricense de Artistas Visuales (ACAV), la Municipalidad de San José, la Vicerrectoría de Investigación y Extensión del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), la escuela de Cultura y Deporte del ITCR, la asociación de vecinos de barrio Amón y del equipo de producción del Festival Amón Cultural.

Este será el segundo año en que un video mapping realzará el esplendor de la Casa Verde. En el 2016, en el marco del mismo evento, se realizó esta actividad. Sin embargo, en aquella ocasión no tuvo modalidad de certamen; lo hicieron un grupo de vecinos y estudiantes del ITCR.

La estructura, ubicada sobre avenida 9, entre calles 7 y 9, fue declarada patrimonio histórico arquitectónico en enero de este 2018. Amón Cultural para LN.
La estructura, ubicada sobre avenida 9, entre calles 7 y 9, fue declarada patrimonio histórico arquitectónico en enero de este 2018. Amón Cultural para LN.
Joya arquitectónica

La Casa Verde, también conocida como la casa Saborío Yglesias, es una de las pocas viviendas de estilo victoriano, del siglo pasado (s. XX), que quedan en la ciudad de San José. Debe su nombre al color de sus paredes, el cual ha mantenido a lo largo de las décadas.

En 1910, el matrimonio de Cecilia González Ramírez y Carlos Saborío Yglesias se mudó de Limón a la capital y eligió barrio Amón para instalarse.

Querían una casa de estilo victoriano y, como era usual importar estas edificaciones prefabricadas para ensamblarlas aquí, la ordenaron por catálogo.

Su posterior propietario, Henry Horcher, la dividió en tres partes para alquilarla.

En esa condición permaneció hasta 1990, cuando la compró Carl Evans, quien la convirtió en lo que, durante 14 años, fue conocido como el Hotel Casa Verde Inn.

Entre el 2004 y el 2014, estuvo en manos de dos dueños más. Sin embargo, este 2018 pasó a manos del ITCR para formar parte del centro académico que tiene esta institución universitaria en San José.

A partir de ese año, se inició un proceso de restauración del inmueble, que actualmente alberga las oficinas de las escuelas de Administración de Empresas y de Ingeniería en Computación del ente académico.

El valor de esta edificación quedó en firme recientemente, pues el decreto N° 40662-C, firmado por el presidente de la República, Luis Guillermo Solís, y la ministra de Cultura, Sylvie Durán, la declaró patrimonio histórico arquitectónico de Costa Rica.

La vivienda presume de valiosos detalles arquitectónicos característicos de su estilo. Por ejemplo, el acabado de las ventanas –de tipo guillotina– así como ornamentos en techos y la distribución de espacios de toda la estructura.

Esta vivienda es característica del estilo victoriano. Por ejemplo, posee buhardillas en ventanas, tejados con pendientes pronunciadas, celosías de madera, pórtico con estilizadas columnas y un antejardín. Foto Adrián Soto.
Esta vivienda es característica del estilo victoriano. Por ejemplo, posee buhardillas en ventanas, tejados con pendientes pronunciadas, celosías de madera, pórtico con estilizadas columnas y un antejardín. Foto Adrián Soto.