Patricia Recio. 11 octubre
Entre las obras que incluyó el gestor en el nuevo plan maestro esta la colocación de más equipos tecnológicos para el autochequeo de los viajeros. Foto: Rafael Pacheco
Entre las obras que incluyó el gestor en el nuevo plan maestro esta la colocación de más equipos tecnológicos para el autochequeo de los viajeros. Foto: Rafael Pacheco

El Gobierno pretende definir, en los próximos seis meses, una serie de aspectos fundamentales para el futuro del aeropuerto internacional Juan Santamaría.

Uno de los asuntos más importantes será decidir si se amplía o no el contrato de gestión con la empresa Aeris, actual administrador de la terminal, que vence en el 2026.

Pero también se deberán determinar las obras de ampliación que se van a ejecutar o aplazar ante la caída de ingresos, así como eventuales cambios en las tarifas.

El plazo fue confirmado por Olman Elizondo, viceministro de Infraestructura y Concesiones, quien indicó a La Nación que ante la urgencia de definir los pasos a seguir se nombró una comisión intersectorial.

Detalló que la comisión trabaja desde hace algunas semanas con el fin de presentar un informe sobre los posibles escenarios que podrían darse en la operación de la principal terminal aérea del país.

El grupo también analiza los eventuales comportamientos del tráfico aéreo durante el periodo de reapertura del Santamaría a los vuelos comerciales.

La comisión es integrada por personal de Aeris y equipos técnicos de la Dirección General de Aviación Civil y del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

“Esas propuestas pueden llevar la posibilidad de que se amplíe el proyecto o no, cuáles serían los ingresos necesarios, cómo se pueden llevar a cabo las obras, cómo ve uno el futuro. Todo eso analizaría para tomar una decisión”, sostuvo Elizondo.

Advirtió que si se incluye la ampliación del contrato, esta deberá ir a aprobación de la Contraloría General de la Repúbica.

“No es algo que sea lejano, es muy urgente en un tiempo corto, no se va a pasar seis meses en eso (el análisis). Tiene que ser mucho más rápido porque el país lo necesita y porque esa es nuestra tarea”, aseveró Elizondo.

La administración Alvarado apura la macha en este tema, luego de que Aeris propusiera aplazar ampliaciones ante una caída del 70% en los ingresos provocada por la pandemia de covid-19.

El viceministro indicó que si bien el gestor presentó sus ideas en el plan maestro llevado al Consejo Técnico de Aviación Civil (CETAC), hace dos semanas, eso no significa que todo lo planteado se vaya a realizar pues, según aclaró, aún no ha recibido el visto bueno.

Según Elizondo, los planes de crecimiento y los requerimientos financieros también deberán irse ajustando conforme avancen las proyecciones de viajeros en medio del proceso de reapertura gradual de fronteras aéreas que vive el país

Obras en suspenso

El director ejecutivo de Aeris, Rafael Mencía, indicó a La Nación que la caída de los ingresos provocada por la pandemia afectará el cronograma de ampliación del Santamaría.

De hecho, esta situación los obligó a suspender dos obras que estaban encaminadas y a replantearse las propuestas que se incluyeron en el mencionado plan maestro para los próximos años.

Además, al enfrentar una reducción drástica en sus ingresos, el contrato faculta al gestor a solicitar al Gobierno una compensación para lograr el reequilibrio de sus finanzas.

Una alternativa a ese pago podría ser, precisamente, una eventual ampliación del contrato.

De acuerdo con el viceministro del MOPT, los primeros análisis sobre la propuesta presentada por el gestor arrojan que las obras no requieren variaciones, sino solamente correrse en el tiempo.

“Las obras que se ha tenido planificado ejecutar ahora se correrán en el tiempo, lo que se detectó es que no hay que variarlas.

"Ahora ellos toman eso y hacen una propuesta: cómo lo ejecutaría, qué proponen de aquí al futuro, en qué momento piensan que se pueden ejecutar esas obras”, manifestó.

Una vez que el gestor y el gobierno tengan un plan consensuado y sustentado en los informes técnicos, este deberá ser presentado a la Administración superior, para luego avanzar con los permisos requeridos.

Silvia Jiménez, coordinadora de aeropueros de la DGAC, añadió que en la actualidad se manejan escenarios de recuperación que, en el mejor de los casos, indican que se tardaría tres años en volver a la demanda de servicios que se tenía en el 2019.

Jiménez comentó que, en el peor de los escenarios, se prevé que esa recuperación demoraría unos cinco años en llegar a los niveles del año pasado.

“Esto nos viene a introducir una distorsión en todo el plan que no nos permite, de momento, tener certeza de un desarrollo de obras más allá de las que estaban establecidas.

"No podemos irresponsablemente adelantar obras en un escenario de incertidumbre y de riesgo, además de las incidencias a nivel financiero que han permeado a todos los sectores. Dependemos de las operaciones de vuelos internacionales; todos estos componentes no nos permiten un escenario más sólido”, explicó.

Según indicó, el plan con el que se venía trabajando antes de la pandemia permitía que el Juan Santamaría atendiera a cabalidad la demanda de servicios hasta el 2040, año en el que se estimaba un tráfico de 11 millones de pasajeros.

Ahora, advirtió, esas cifras deben ajustarse a los flujos poscovid.

Con respecto a la necesidad de ajustar tarifas, opción que también fue planteada por el gestor como una medida para recuperar las aerolíneas que suspendieron sus operaciones en Costa Rica, el viceministro Elizondo señaló que es un tema que deberá manejarse “con mucho cuidado”.

“Tenemos que ver el tema de los recursos. Si se bajan las tarifas y vamos a sacar recursos de otro sector a como anda nuestra economía (...) hay que ver cada grupo de tarifas comparado inclusive con el comercio internacional.

"Hay que revisarlas con cuidado, que hagan viable financieramente las obras y que permitan hacer un mercado positivo”, sostuvo el funcionario.