Juan Fernando Lara. 14 mayo
Guillermo Hoppe, director de Aviación Civil y Rodolfo Méndez, ministro de Obras Públicas. Foto: Albert Marín
Guillermo Hoppe, director de Aviación Civil y Rodolfo Méndez, ministro de Obras Públicas. Foto: Albert Marín

Uno de los hallazgos más importantes de la auditoría realizada por la FAA fue que el país no implementó, dentro de plazos razonables, disposiciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) en los últimos 9 años.

El efecto de esa auditoría fue que el país descendió de categoría 1 a 2 en materia de seguridad aeronáutica, como se dio a conocer este lunes por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos.

"Desconocemos si ese aspecto tan trascendente esté pesando para la resolución que ellos han emitido en virtud de la fuerte implicación que tiene (...) Es uno de los hallazgos de mayor relevancia que ellos han reclamado donde implican una lentitud en el procedimiento de atención oportuna de esa aplicación de normas”, expresó el ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata.

No obstante, hay por lo menos 22 hallazgos y existe un informe que, según Aviación Civil y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), no conocen.

El jerarca solo explicó que los señalamientos se relacionan con atraso en normativa relacionada con las licencias que se otorgan al personal aeronáutico, con operaciones de aeronaves y aeronavegabilidad.

“El tema principal que salió es el atraso en implementar enmiendas que salen del seno de OACI, a nivel macro es lo que mencionaba el ministro; por años no se le dio el debido seguimiento a esas enmiendas”, confirmó Guillermo Hoppe, director de Aviación Civil.

El jerarca, sin embargo, insistió en que supuestamente desconocen el detalle del estudio.

Según él, este lunes representantes de la embajada de Estados Unidos en San José le informaron de la rebaja de la calificación. Meses atrás, dijo, el ambiente era muy positivo.

Por ahora, dijo, a Aviación Civil le corresponde seguir en labores.

“Seguiremos vigilando a todos los operadores y aeronaves que ingresan al cielo costarricense. Nos encargamos de regular, de certificar y posterior a eso, dar la debida vigilancia a todos los operadores a nivel nacional”, manifestó Hoppe.

Hoppe expresó que es “complejo poder corregir deficiencias de los últimos 9 a 10 años en cuestión de unos meses”. Ahora sigue actualizar la normativa.

“La idea es implementarlas para que los operadores las apliquen, se trata de cumplimientos muy específicos que deben hacer los operadores”, reconoció Hoppe.

Una de las observaciones principales de la FAA es contar con más inspectores para que atiendan las operaciones y supervisen la aeronavegabilidad, pues, dijo, “la cifra no es la ideal”.

Hoppe señaló que, precisamente, están en proceso de tratar de contratar más personal para esas tareas donde los señalamientos de la FAA condujeron a la rebaja de calificación.

En este momento, solicitaron 10 plazas, para las tres áreas señaladas y para seguridad de aviación.

“No vamos a tapar el Sol con un dedo. Había oportunidades de mejora importantes en la institución y ahora nos concentramos en implementar los cambios”, aseguró el director.

Hoppe adelantó que han implementado una serie de enmiendas o cambios en legislación y algunas más solo requieren la firma del presidente Carlos Alvarado Quesada.

“Un hallazgo por sí solo, hace que la normativa no esté actualizada. Entonces, aunque hubiésemos querido, no podríamos estar actualizados debido al proceso regulatorio y de trámites de la legislación de Costa Rica. No tenemos claridad en este momento, nos tomó por sorpresa la calificación”, señaló.

Aparte del atraso en normativa, Hoppe reconoció que también hubo fallas en la capacitación a los inspectores aéreos, lo que, adelantó, esperan subsanar con ayuda técnica de la FAA.

Sobre accidente

Ante insistentes consultas, Hoppe negó que la rebaja de calificación tenga alguna relación con el accidentes aéreos, específicamente con la tragedia del 31 de diciembre del 2017, cuando un avión con 10 estadounidenses y dos tripulantes ticos se desplomó en Corozalito de Nandayure, Guanacaste. Todos murieron.

La nave era operada por Nature Air, una empresa que en aquel momento enfrentaba problemas económicas y dificultades para operar. De hecho, meses después, la compañía dejó de funcionar, sin que a la fecha se haya informado de las causas del mortal accidente.

El ministro aseguró que la auditoría no se relacionaba con estos hechos, sino que incluyó una revisión de la documentación y registro sobre legislación, regulación, organización, capacitación de personal, guías, manuales, certificación y licencias, vigilancia y sanciones.

Autoridades creen que no afecta turismo

Rodolfo Méndez afirmó que la rebaja en calificación de la seguridad aeronáutica de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos activará un trabajo conjunto con esa autoridad para recuperar la calificación.

“Entendamos que esto no tiene afectación para el turismo que nos visita, tiene un único efecto con las empresas aéreas costarricenses que con licencia de Costa Rica hace vuelos a EE. UU.”, explicó.

Añadió que otras aerolíneas del mundo entero con frecuencias o deseen ampliarlas desde Estados Unidos u otro sitio lo pueden hacer, enfatizó Méndez, quien añadió que la auditoría que produjo la recalificación tampoco tiene que ver con la seguridad de los aeropuertos.

El auditoraje, dijo el jerarca, es específico en los señalamientos y ahora corresponde su corrección “en el plazo más corto e inclusive hemos recibido del FAA un ofrecimiento para que ellos nos ayuden con asistencia técnica”.

Con esta decisión de la FAA, Volaris y Avianca Costa Rica no pueden hacer una variación de sus especificaciones de operación, no pueden aumentar ni variar las rutas que ya tienen itineradas de ingreso a EE. UU.

El jerarca aseguró que líneas aéreas que vienen de EE. UU. no tiene restricción alguna y hasta pueden abrir nuevas rutas si así lo quisieran.