Daniela Cerdas E.. 25 febrero
De los 4.659 centros educativos públicos del país, 511 carecen de servicio de Internet y de 4.148 escuelas y colegios que lo tienen, el 67% cuenta con una conexión con velocidad menor a 10 Mbps. Fotos: Mayela López
De los 4.659 centros educativos públicos del país, 511 carecen de servicio de Internet y de 4.148 escuelas y colegios que lo tienen, el 67% cuenta con una conexión con velocidad menor a 10 Mbps. Fotos: Mayela López

Que un docente se conecte a Internet en el centro educativo para mostrar en clase un video de Youtube a sus alumnos, prácticamente es imposible en la mayoría de escuelas y colegios públicos de Costa Rica.

El servicio que brinda el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) a esas instituciones desde el 2004 solo permite que el director envíe correos electrónicos; a veces ni eso. Así se desprende de las manifestaciones de Paula Villalta, viceministra de Planificación Institucional del Ministerio de Educación Pública (MEP).

“La situación actual de los centros es que les llega un mega o dos megas; tiene más velocidad el Internet de un celular que el del centro educativo”, expresó. Villalta.

El MEP quiere cambiar esa realidad con un ambicioso plan llamando Red Educativa del Bicentenario (200 años de la Independencia). Este promete Internet de banda ancha para los cerca de 4.600 centros educativos en un plazo de cinco años.

La pretensión es que en todas las aulas haya acceso de suficiente calidad y rapidez para el uso pedagógico del docente y alumnos. Además, todas las escuelas estarían conectadas entre sí, por medio de la nube. Entretanto, desde sus oficinas centrales en San José, las autoridades del Ministerio podrán monitorear que el servicio que se paga funcione de la manera esperada.

Este megaproyecto tiene un costo de $350 millones, pues no solo procura conectividad sino también servicios adicionales que se requieren para implementarla en su totalidad.

La suma es poco más del doble del fideicomiso educativo, aprobado en 2013 por $167,5 millones, para construir para 80 centros educativos y 23 canchas techadas.

La suma también equivale a los $357 millones con que cuenta el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel), creado el dinero que dejó la concesión de celulares y cuyo fin es llevar Internet a los sitios y poblaciones más vulnerables del país.

En el nuevo megaproyecto, el ICE perdió la exclusividad que desde el 2004 tuvo para dotar de Internet a los centros educativos mediante un convenio. Ahora deberá competir con otros proveedores si quiere obtener los contratos.

Mauricio Rojas Cartín, gerente de Telecomunicaciones del ICE, aseguró que no teme competir. Considera que pese a que no se prolongó el pacto, la sociedad con el MEP se mantiene.

El nuevo proyecto será ejecutado por la Fundación Omar Dengo (FOD), que operará como unidad ejecutora. La FOD, especializada en innovación educativa, recibirá fondos del MEP para hacer las contrataciones y asegurar que la conectividad funcione de acuerdo con el nuevo modelo de red pedido por el Ministerio.

“Lo que buscamos ahora es desarrollar infraestructura tecnológica en el centro educativo, no solo conectividad. Eso no lo hace el ICE", expresó la ministra Guiselle Cruz.

Para ella, se trata de una “evolución”.

¿Cómo se ejecutará el plan?

De acuerdo con el MEP, en la primera etapa se dotará de Internet veloz a los centros educativos del país.

Al 2022, la Red debería haber alcanzado a 2.120 escuelas y colegios con 700.000 estudiantes (el 73% del total); las velocidades mínimas de la conexión irían de15 Megabits por segundo (Mbps) en unos casos a 100 Mbps en otros, según el número de estudiantes, cantidad de personal y necesidades específicas.

La conectividad es el “corazón del proyecto”, según palabras de la viceministra.

Se contempla, además, mantenimiento del sistema, monitoreo y control del mismo, así como la instalación de un software para conectar a los centros educativos a través de la nube.

Cuando este sistema opere, los estudiantes podrán, por ejemplo, participar de procesos de programación con alumnos de otro centro educativo o acceder a material escolar desde la casa o cualquier otro espacio.

Otro objetivo es que tengan acceso a su historial de producción de tareas, textos o investigaciones en línea.

En tanto, los docentes podrán preparar sus lecciones con el apoyo de bancos de recursos ilimitados.

Esta primera etapa, para los 2.120 centros, tendrá un costo de $12 millones por año, indicó la viceministra.

La inversión total de los $350 millones para el 100% de los centros, incluye, aparte del servicio de Internet veloz, el de monitoreo y mantenimiento, el pago de un servicio de call center para que los directores o funcionarios puedan reportar fallas en el servicio y les ayuden a solventarlas.

Como es una red de telecomunicaciones, también se requieren servicios de seguridad.

Además, en todos los centros hay que construir infraestructura determinada para que todo el sistema funcione.

“La idea del proyecto no es solo que le llegue el Internet al director sino a los niños, que con el celular pueden conectarse al wifi del centro educativo. El docente ya no es el que dice qué es el sistema respiratorio, sino que los alumnos pueden buscar desde los teléfonos cómo es”, manifestó la viceministra.

El MEP asegura tener presupuestados los $12 millones necesarios para el primer año. Sin embargo, sostiene negociaciones con el Fonatel para que asuma parte del costo de la red educativa.

Ni el Ministerio ni la Fundación Omar Dengo dieron información sobre cuánto se le va a pagar a esta última por su labor de unidad ejecutora.

RED EDUCATIVA DEL BICENTENARIO

El objetivo de la red es llevar Internet veloz hasta las aulas de cada centro educativo para mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje de los alumnos y conectar entre sí a las instituciones.

FUENTE: MEP.    || J.C. INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

¿Qué pasó con el convenio con el ICE?

El MEP y el ICE firmaron un convenio de cooperación desde el 9 de enero del 2004 para desarrollar la llamada “Red de Innovación Educativa” que involucraba a todos los centros educativos públicos de Costa Rica.

La vigencia del convenio era de diez años, pero el 18 de marzo del 2013 se firmó una adenda para darle continuidad, brindar conexiones a Internet en el 100% de los centros educativos y aumentar sus anchos de banda. No obstante, la meta no se concretó.

“El MEP tiene un convenio con el ICE, con ese convenio hemos venido trabajando. Con la apertura del mercado de telecomunicaciones es que ese convenio no es tan vigente. Vamos a licitar para que el proceso sea transparente, donde todos (los operadores) puedan participar, vamos a poner a trabajar a los proveedores en aras de transparentar los procesos. El ICE va a concursar igual que otros proveedores. Si gana, seguiremos trabajando con ellos”, manifestó Villalta.

De acuerdo con datos del MEP, de los 4.659 centros educativos públicos del país, 511 (11%) carecen de servicio de Internet. De 4.148 escuelas y colegios que lo tienen, el 67% cuenta con una conexión con velocidad menor a 10 Mbps. Hay 800 centros que tienen Internet veloz de fibra óptica del ICE.

El sexto informe del Estado de la Educación alertó desde el 2017 la existencia de grandes desafíos en materia tecnológica en el MEP y uno de ellos era mejorar la conectividad a Internet. En ese entonces, se registraron 6.088 conexiones, de la cuales el 63,6% tuvo una velocidad no superior a 5 megabytes (MB).

Villalta añadió que esos 800 centros que tienen Internet por fibra óptica del ICE son parte de los 2.120 centros que se beneficiarán con la Red Educativa en su primera etapa. Sin embargo, esos 800 centros también se licitarán.

Es decir, puede ser que el ICE los pierda si no gana la licitación. En ese caso, perdería ¢250 millones mensuales que es lo que el Ministerio paga por ese servicio de fibra óptica.

A pesar de que el ICE solo ha logrado dotar de Internet básico a la mayoría de escuelas y colegios, Villalta no dice si es por ese motivo que buscan otros operadores.

El gerente de Telecomunicaciones del ICE tampoco quiso explicar las razones. Afirma que “no le toca hablar del pasado, sino del futuro”. Él llegó a ese puesto a inicios de enero.

“La llegada mía acá no es algo por casualidad. La visión de nosotros es venir a proponer cambios y mejoras. El ICE, como tal, es una institución grande y compleja, no podemos decir que todo es una maravilla, pero seguimos siendo aliados del Estado.

"La competencia está y desde hace años, si tenemos que competir, competiremos con nuestras herramientas, a hoy seguimos siendo socios del MEP, en un futuro pueden darse otras situaciones, si se diera, participaremos. Si se dieron o no problemas en el pasado, no me corresponde a mí hablar de eso”, explicó Rojas.