Juan Fernando Lara Salas. 6 febrero
La ministra de Educación, Giselle Cruz (izquierda) compareció este jueves en la Asamblea Legislativa donde dio un apoyo claro a la prueba de idoneidad para los docentes. Fotografía Juan Fernando Lara S.
La ministra de Educación, Giselle Cruz (izquierda) compareció este jueves en la Asamblea Legislativa donde dio un apoyo claro a la prueba de idoneidad para los docentes. Fotografía Juan Fernando Lara S.

En la urgencia por mejorar la calidad de los educadores en escuelas y colegios públicos, la ministra de Educación, Guiselle Cruz, mostró su absoluto respaldo a establecer pruebas de idoneidad.

Por eso, la jerarca declaró el apoyo a una propuesta de ley según la cual, sin en el futuro, un docente quier trabajar en el Ministerio de Educación Pública (MEP), deberá pasar una prueba que certifique sus conocimientos y destrezas.

Así lo declaró Cruz poco antes de comparecer ante la Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación de la Asamblea Legislativa, que conoce la iniciativa.

La propuesta reformaría el Estatuto de Servicio Civil (Ley N°1581) para incorporr en el artículo 55, inciso d, la obligatoriedad de un examen de idoneidad como requisito de ingreso a la carrera docente.

“Dimos un criterio por completo favorable a esta reforma de ley, nuestra única y respetuosa propuesta para la Comisión es que se permita al Ministerio elaborar la prueba para incluir en ella los perfiles requeridos para la contratación. Nosotros estamos de acuerdo con este proyecto de ley”, ratificó Cruz a La Nación.

La prueba eso sí, la aplicaría el Servicio Civil, responsable del proceso de selección de los educadores.

“La prueba de idoneidad debe ser un requisito para la contratación docente. Si trabajamos el componente del perfil inicial, la formación inicial de ese o esa educadora; si lo acompañamos desde el inicio en el ejercicio de su profesión, creemos que podemos mover la aguja en términos de una mejor la calidad docente de la educación pública”, recalcó.

Cruz aclaró a los diputados de la comisión legislativa que esta reforma solo afectaría a profesores de nuevo ingreso al Servicio Civil, no a los actuales.

Consultada de posibles oposiciones a la iniciativa, Cruz fue clara al afirmar que la ruta a seguir es la calidad de los docentes. "No hemos sido absolutamente claros en esto”, reconoció.

“No dudo que habrá algunos sectores que se opondrán pero, si el país está apostando a mejorar la calidad de la educación, tenemos que empezar por preguntarnos a quién contratamos, cómo lo hacemos y cuál es su desempeño real y ahí tiene que haber un acompañamiento del MEP”, manifestó.

La iniciativa de ley se presentó en octubre anterior por parte del diputado liberacionista Wagner Jiménez, en respuesta a los alarmantes hallazgos del último informe del Estado de la Educación, dado a conocer en agosto.

Actualmente, los únicos requisitos para contratar un docente son poseer el título universitario y estar afiliado al colegio profesional respectivo.

En la exposición de motivos del proyecto, el legislador verdiblanco citó señalamientos del VII Informe del Estado de la Educación.

Ese análisis advirtió que hay “una serie de carencias y deficiencias que reflejan debilidades en la formación de los docentes en Costa Rica”, como los problemas en la enseñanza de la lectoescritura emergente en la educación preescolar.

"Registran (los niños) bajos niveles en sus habilidades lectoras al iniciar el año, condición que se mantiene sin progresos significativos al finalizar el curso lectivo”, indicó el Estado de la Educación.

En la exposición de motivos del proyecto de ley (Expediente 21.631), este resalta la poca importancia que tiene el hábito de lectura para los docentes pues según la investigación, al 74% de maestros ni les gusta leer ni fomentan dicho hábito entre sus estudiantes.

El MEP tiene una planilla de poco más de 86.000 funcionarios, el 70% son docentes.