16 septiembre
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, y el diputado opositor Timoteo Zambrano (derecha) fueron parte de los suscriptores del acuerdo entre partidos opositores y el gobierno, este luens 16 de setiembre del 2019.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, y el diputado opositor Timoteo Zambrano (derecha) fueron parte de los suscriptores del acuerdo entre partidos opositores y el gobierno, este luens 16 de setiembre del 2019.

Caracas. Un grupo de partidos opositores minoritarios acordó iniciar negociaciones con el gobierno del presidente Nicolás Maduro, sin incluir a las organizaciones políticas mayoritarias ni al opositor Juan Guaidó, quien tiene el reconocimiento de medio centenar de países --incluido Estados Unidos-- como líder legítimo de la nación sudamericana.

El acuerdo, que prevé el retorno del oficialismo a la Asamblea Nacional, bajo control opositor,lo firmaron el lunes representantes de varias fuerzas minoritarias --algunas fundadas por exmiembros del chavismo-- junto con los principales asesores de Maduro en un acto al que asistieron diplomáticos extranjeros.

La acción de las organizaciones minoritarias marca la primera gran división entre los sectores opuestos a Maduro desde que Guaidó juró en enero presidente interino del país, tras denunciar que el mandatario fue reelecto en mayo del 2018 en unos comicios fraudulentos. Guaidó rápidamente fue reconocido como mandatario legítimo de Venezuela por más de 50 países.

Guaidó, quien horas antes había dado por finalizados los contactos con los representantes de Maduro que auspiciaba Noruega, consideró una “maniobra” del gobierno el anuncio que realizaron los partidos minoritarios de ir a una mesa de diálogo paralela.

El líder opositor planteó que de seguir el gobierno por este camino se retornaría al escenario del 20 de mayo del 2018, cuando Maduro fue reelegido, lo cual se traducirá en un “mayor aislamiento, mayor presión internacional, mayor presión interna”.

En un encuentro con la prensa, el también jefe de la Asamblea Nacional reveló que durante el proceso de negociaciones promovido por Noruega su delegación propuso la creación de un consejo de gobierno de transición que implicaría la salida del Maduro del cargo, la separación del opositor de la jefatura del Congreso y la convocatoria a elecciones libres.

El dirigente indicó que ante el agotamiento de las negociaciones dejaba sobre la mesa la propuesta del consejo de gobierno como salida a la compleja crisis que golpea al país suramericano.

Suscriptores del acuerdo

Entre los firmantes destaca el partido Avanzada Progresista, del excandidato presidencial y exdirigente oficialista Henry Falcón, quien se enfrentó a Maduro en los comicios presidenciales del 2018 y declaró fraude el día de la elección. También el Movimiento al Socialismo (MAS) que por años formó parte de la alianza política del fallecido presidente Hugo Chávez y que luego derivó en un crítico severo tanto del gobierno de Maduro como de los principales partidos de oposición.

Otros de los que estamparon su rúbrica son el Movimiento REDES del exalcalde de Caracas y exdirigente oficialista Juan Barreto, acompañado del Movimiento Soluciones, fundado por Claudio Fermín, un exmilitante del partido opositor Acción Democrática, conocido por sus posturas conciliadoras.

Las pláticas se enfocarán en reformar el Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE), en el que cuatro de sus cinco directivos son vistos como cercanos al oficialismo, además de intentar encontrar una solución al punto muerto en que cayó el Poder Legislativo tras la creación de la Asamblea Constituyente, conformada en su totalidad por partidarios del oficialismo, para rivalizar con la Asamblea Nacional. La Constituyente, amparada en una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, afín al gobierno, asumió las facultades de la Asamblea Nacional.

El diputado Timoteo Zambrano, uno de los legisladores opositores que firmó el acuerdo, dijo que lo hicieron para recuperar el tiempo perdido debido a la "la incomprensión de muchos, la ambición de algunos y los errores de todos".

Zambrano indicó que con el gobierno ya se alcanzó un primer bloque de acuerdos que incluye la decisión de que regresen los diputados oficialistas a la Asamblea Nacional, lo cual espera que se cumpla de inmediato, que en un breve plazo "acordemos un nuevo CNE" y que las autoridades dejen en libertad a los dirigentes partidistas y otros adversarios del gobierno que la oposición y grupos de derechos humanos consideran "presos políticos".

“Por la paz del país vamos a la Asamblea y nos incorporamos sin ningún tipo de problema”, anunció a la prensa el jefe de la Asamblea Nacional Constituyente y vicepresidente del partido oficialista, Diosdado Cabello, al confirmar el retorno al Congreso de unos 54 diputados vinculados al gobierno que se habían retirado desde el 2016 del cuerpo legislativo alegando que estaba en desacato de las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia.

El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, afirmó que se han "logrado acuerdos en algunos temas y una agenda de trabajo para continuar la discusión, la negociación y los acuerdos".

Rodríguez también instó a los países "que se preocupan por Venezuela" a que brinden "cooperación en lugar de injerencia, solidaridad en lugar de sanciones".

Negociaciones

Noruega se ha manifestado dispuesta a seguir impulsando las negociaciones entre la oposición y el gobierno.

El principal facilitador noruego del proceso, Dag Nylander, señaló en su cuenta de Twitter que lo haría "siempre y cuando las partes lo consideren oportuno y avancen en la búsqueda de una solución negociada".

Las negociaciones entre el gobierno y la oposición, que se estaban desarrollando desde julio en la isla caribeña de Barbados, entraron en crisis después de que Maduro anunció a comienzos del mes pasado el retiro de su delegación en rechazo a las nuevas sanciones que le impuso Washington que congeló todos los activos del gobierno de Venezuela en Estados Unidos y prohibió a los estadounidenses hacer negocios con Caracas.

La postura fue ratificada a comienzos de este mes cuando Maduro indicó que su delegación no retornaría a los diálogos hasta que Guaidó “rectifique” su postura sobre una supuesta negociación del Esequibo, un territorio que está en disputa entre Venezuela y Guyana desde hace varias décadas.