AFP. 9 abril
Abdelkader Bensalah reemplaza a Abdelaziz Bouteflika al frente del Estado en Argelia.
Abdelkader Bensalah reemplaza a Abdelaziz Bouteflika al frente del Estado en Argelia.

Argel. El jefe del senado, Abdelkader Bensalah, fue nombrado este martes presidente interino de Argelia, una semana después de la dimisión de Abdelaziz Buteflika, decisión conforme a la Constitución pero contraria a lo que reclaman quienes exigen el fin del “régimen”.

El Parlamento, reunido en sesión plenaria, tomó nota de la vacancia de la jefatura de Estado y nombró en el cargo por 90 días a Bensalah, de 77 años, presidente del Consejo de la Nación (cámara alta del Parlamento), y considerado un puro producto del “sistema”.

Al cabo de este período de 90 días se debe organizar una elección presidencial a la cual Bensalah no podrá presentarse.

Este martes, a mediodía, miles de estudiantes argelinos bajaron a las calles del centro de la capital para gritar "¡Bensalah, lárgate!" o "¡Fuera el sistema!".

Por primera vez en siete semanas de protestas, la Policía usó gases lacrimógenos para intentar dispersar a los manifestantes. También recurrió a cañones lanza agua.

Pese a ello, los estudiantes seguían presentes, a primera hora de la tarde, ante el edificio de la Grande Poste, epicentro de movimiento de protesta en Argel.

El expresidente Buteflika de 82 años, con una salud frágil desde el accidente cerebrovascular sufrido en el 2013, dimitió el 2 de abril tras 20 años en el poder, bajo la presión a la vez de la calle y del Ejército.

La Policía antidisturbios repelió con cañones de con agua a los manifestantes antigubernamentales en Argel, este martes 9 de abril del 2019.
La Policía antidisturbios repelió con cañones de con agua a los manifestantes antigubernamentales en Argel, este martes 9 de abril del 2019.

Desde el 22 de febrero los argelinos se manifestaban para que no se presentara a un quinto mandato en las elecciones que debían celebrarse en abril y que el exmandatario acabó aplazando.

Una semana después de la salida del poder de Buteflika, los diputados de la Asamblea Popular Nacional (APN, cámara baja) y del Consejo de la Nación (cámara alta), habían sido convocados conjuntamente este martes, para nombrar a un nuevo presidente interino.

¿Quién es Bensalah?

Abdelkader Bensalah, presidente del Consejo de la Nación desde hace casi 17 años, fue un hombre leal a Buteflika.

"Voy a trabajar para concretar los intereses del pueblo" prometió Bensalah ante el Parlamento. "Es una gran responsabilidad que me impone la Constitución" agregó este hombre que ha sido diputado, embajador, alto funcionario, senador y ha presidido las dos cámaras.

Los argelinos habían vuelto a salir el viernes pasado a la calle para rechazar cualquier implicación del entorno de Buteflika en la transición política.

El principal partido islamista de Argelia, el Movimiento de la Sociedad para la Paz (MSP), que fue durante tiempo apoyo de Buteflika antes de romper con él en el 2012, anunció el lunes que boicotearía la sesión parlamentaria en la que iba a nombrarse presidente interino a Bensalah, al ser “una posición contraria a las reivindicaciones del pueblo”.

Incluso, el diario gubernamental El Moudjahid, tradicional vector de los mensajes del poder, había sugerido este martes descartar a Bensalah de la presidencia interina.

Manifestantes argelinos se reunieron en la ciudad de Orán, frente a la sede del gobierno de la provincia del mismo nombre, el martes 9 de abril del 2019.
Manifestantes argelinos se reunieron en la ciudad de Orán, frente a la sede del gobierno de la provincia del mismo nombre, el martes 9 de abril del 2019.

“Esta personalidad (...) no solo no es tolerada por el movimiento ciudadano, que exige su salida inmediata, sino tampoco por la oposición y una parte de los representantes de las formaciones políticas de la mayoría de las dos cámaras del Parlamento”, indicó El Moudjahid.

El problema es que el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Ahmed Gaid Salah, de facto el nuevo líder del país, exige que la sucesión de Buteflika se haga en el marco estricto de la Constitución.

El movimiento popular de protesta exige, por el contrario, que se salga de ese marco y se implementen instituciones de transición que permitan profundas reformas y elecciones libres.

“Ahí sí que tenemos un verdadero problema. El Ejército quiere que ello (la transición) se haga en el interior de la Constitución, y la calle que sea en el exterior de la Constitución. Si el ejército no flexibiliza su posición, vamos hacia una ruptura” dijo Rachid Grim, profesor de Ciencias políticas en el Instituto superior de gestión y planificación (ISGP) de Argel.