AFP. 29 marzo
Manifestantes fueron repelidos con cañones de agua por la Policía, este viernes 29 de marzo del 2019 en Argel.
Manifestantes fueron repelidos con cañones de agua por la Policía, este viernes 29 de marzo del 2019 en Argel.

Argel. Una gran muchedumbre volvió a manifestarse este viernes en Argel por sexta semana consecutiva para pedir el fin del “sistema” en el poder, tres días después de que el jefe del Estado Mayor del Ejército y otros antiguos aliados pidieron al presidente Abdelaziz Buteflika que abandonara el cargo.

La masiva movilización –imposible de evaluar, dada la ausencia de cifras oficiales– parece indicar que la propuesta del general Ahmed Gaid Salah, no ha satisfecho a los argelinos.

“¡Vete Buteflika, llévate contigo a Gaid Salah!”, coreaban los manifestantes, o “¡Fuera el FLN!”, en alusión al Frente de Liberación Nacional, el partido en el poder del presidente Buteflika.

Es manifestación es la sexta de las movilizaciones semanales, iniciadas el 22 de febrero después de que Buteflika anunció que se presentaba a la reelección por quinta vez consecutiva.Ese anuncio provocó una crisis política y manifestaciones casi diarias, que lo obligaron a renunciar a su candidatura.

Al mismo tiempo, Buteflika aplazó sin fecha la elección presidencial prevista para el 19 de abril.

Buteflika, de 82 años, muy debilitado por un accidente cerebrovascular que sufrió hace seis años, dirige el país desde hace 20 años, un récord de longevidad.

Pero a un mes de que concluya su mandato constitucional, la situación de Buteflika parece cada vez más comprometida pues ha perdido esta semana varios aliados, entre ellos el jefe del Estado Mayor del Ejército, hasta entonces uno de los más fieles apoyos del presidente.

"El gobierno y el sistema deben renunciar inmediatamente", dice una pancarta que mostraron manifestantes antigubernamentales durante una marcha, este viernes 29 de marzo del 2019 en Argel.

Para intentar apaciguar la creciente oposición popular, el general Salah propuso aplicar el artículo 102 de la Constitución argelina, que organiza la vacante del poder en caso de renuncia del jefe de Estado o de incapacidad.

Partidos políticos y sindicatos se sumaron luego a esta petición, aislando cada vez más a Buteflika, aunque éste conserva su cargo.

Gran insatisfacción

Sin embargo, los manifestantes interrogados este viernes por la AFP insistieron de forma inequívoca: quieren que se vaya todo el gabinete, y no solamente el jefe de Estado."¡Estamos hartos del poder, estamos hartos!", clamaban los manifestantes.

Amine, de 45 años, llegó desde primeras horas de la madrugada desde Béjaia, a 180 km al este de Argel. “Estamos aquí para lanzar un último llamado al poder: ¡Hagan sus maletas y váyanse!”, explicó.

Solamente el FLN no se ha sumado a la lista de deserciones del campo del presidente Buteflika, pero las disidencias internas son cada vez más visibles.

En este contexto, la manifestación de este viernes iba a constituir la “respuesta del Pueblo”, según tituló El-Watan, uno de los escasos diarios en aparecer en este día feriado musulmán."El pueblo lo exige: ni Gaid Salah ni Bensalah", el presidente de la Cámara Alta, que tendría a cargo la presidencia interina en caso de salida del jefe de Estado, indicó este diario.

Veteranos de la guerra civil participaron este viernes 29 de marzo del 2019 en una protesta antigubernamental en Argel.
Veteranos de la guerra civil participaron este viernes 29 de marzo del 2019 en una protesta antigubernamental en Argel.

Una fuerte movilización “significaría que los argelinos están determinados a obtener que se vaya todo el sistema y que se lance una verdadera transición”, por lo que la propuesta del jefe de Estado Mayor no basta, según el sitio de información TSA (Tout sur l’Algérie, Todo sobre Argelia).

“En este caso, el poder deberá aportar respuestas rápidas”, indicó TSA.

Varios opositores, como el abogado Mustapha Bouchachi o la Liga Argelina de Defensa de Derechos Humanos (LADDH) se oponen a la aplicación del artículo 102, como propuso el general Gaid Salah, pues el proceso prevé plazos demasiado cortos para garantizar una elección presidencial transparente y libre.

En este sentido, la LADDH ha denunciado un “último subterfugio” del poder “para perpetuar un sistema desprestigiado y rechazado por el pueblo”.