Política

Francisco Sagasti jura como presidente de Perú y promete ejercer un gobierno ‘plural’

Pide perdón, en nombre del Estado, a familias de dos jóvenes muertos durante enfrentamientos con la Policía

Lima. Con el compromiso de encabezar un gobierno “plural” y no uno partidario, el centrista Francisco Sagasti asumió este martes como nuevo presidente de Perú, el tercero en ocupar el cargo en ocho días de crisis política.

“Juro por la patria y todos los peruanos que ejerceré el cargo de presidente”, declaró en una sesión plenaria del Congreso el ingeniero de 76 años, quien deberá gobernar hasta el 28 de julio del 2021.

A continuación ofreció un discurso en el que pidió “perdón a nombre del Estado” a las familias de los dos manifestantes muertos el sábado, aparentemente a manos de la Policía, en las protestas contra su efímero antecesor en la presidencia, Manuel Merino.

"No podemos devolverles la vida a estos jóvenes", dijo el nuevo presidente sobre Inti Sotelo, de 24 años, y Jack Pintado, de 22, cuyos padres estaban presentes en la sesión del Congreso.

Merino, quien renunció el domingo, enfrentó masivas protestas en sus cinco días en el poder después de que el Congreso destituyó al mandatario Martín Vizcarra por cargos de supuesta corrupción.

Sagasti aseguró que su gobierno no será partidista, sino "plural".

El flamante mandatario prometió que las elecciones generales del 11 de abril del 2021, de las que saldrá su sucesor, se realizarán “sin contratiempos” y serán “absolutamente limpias”.

Manifestó, además, que hará lo posible “para reducir los contagios de la pandemia, pero sin afectar la economía”, que se encuentra en recesión tras un confinamiento nacional obligatorio de más de 100 días.

Sagasti fue elegido el lunes como nuevo jefe del Congreso, en una votación en que era el único candidato, lo que lo convirtió automáticamente en el nuevo presidente de Perú con el desafío de cerrar la crisis política.

Es el tercero en ocupar la presidencia en ocho días, un reflejo de la debilidad institucional del antiguo virreinato español.

“Es una muy buena elección la de Francisco Sagasti como presidente”, consideró el analista político Augusto Álvarez Rodrich. “Su elección ayuda a construir un momento de estabilidad política y económica, tiene buenas perspectivas”, agregó.

La crisis la desató el 9 de noviembre por el propio Congreso, cuando destituyó en un juicio político relámpago al popular mandatario Martín Vizcarra (centroderecha), bajo cargos de presunta corrupción cuando era gobernador en 2014.

La denuncia contra Vizcarra la investiga la Fiscalía y la Justicia le prohibió salir de Perú por 18 meses.

Al día siguiente tomó las riendas del país Merino, quien era jefe del Parlamento y también es de centroderecha, pero miles de indignados ciudadanos, principalmente jóvenes, salieron a las calles a protestar contra lo que tildaron de “golpe de Estado”.

Las protestas, que se prolongaron por cinco días, fueron violentamente reprimidas por la Policía, con saldo de dos muertos y más de un centenar de heridos.

La bancada del Partido Morado (centrista) de Sagasti fue la única que votó en bloque contra la destitución de Vizcarra. Esto allanó su camino a la cabeza del nuevo gobierno de transición, que debe dirigir el país hasta el 28 de julio del 2021, día del bicentenario de la independencia de Perú.

Alivio en el país

La llegada de Sagasti al poder fue recibida por alivio por miles de peruanos que habían protestado contra Merino.

“Él es una persona técnicamente preparada, cosa que no pasaba con el anterior usurpador. Me genera una tranquilidad, mas no estoy satisfecho aún porque todavía dentro del Parlamento existen diputados que deberían salir”, manifestó Wálter Núñez, actor de 30 años.

“Todos los jóvenes sentimos que hemos hecho un pequeño logro, pero no es suficiente. Este presidente tiene que hacer algo para mantener la democracia, pero a partir de abril, de las elecciones, depende de nosotros”, declaró Geraldine Aldave, diseñadora de modas de 22 años.

“Cuente con mi apoyo”, tuiteó Vizcarra, quien había denunciado la falta de “legalidad y legitimidad” de Merino.

Abandonado por el Congreso, Merino dimitió el domingo, cinco días después de haber asumido, acorralado por las multitudinarias protestas y las críticas a la represión.

Como jefa del Congreso peruano quedó la izquierdista Mirtha Vásquez, quien también votó contra la destitución de Vizcarra.

“Tener en el Congreso a una presidenta de izquierda mejorará la imagen”, opinó el analista Álvarez Rodrich.

Sin embargo, es difícil augurar qué hará un Congreso fragmentado y dominado por cuatro partidos populistas durante el gobierno de Sagasti, tras los frecuentes choques con Vizcarra y con su antecesor Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018).