AFP. Hace 4 días
La Policía alemana recurrió a cañones de agua para dispersar a manifestantes que rechazaban el uso de mascarillas, el 18 de noviembre del 2020 en Berlín. AFP
La Policía alemana recurrió a cañones de agua para dispersar a manifestantes que rechazaban el uso de mascarillas, el 18 de noviembre del 2020 en Berlín. AFP

Berlín. El movimiento “antimascarillas” en plena expansión en Alemania, cuya última manifestación el miércoles en Berlín dio lugar a incidentes reprimidos por la Policía, llama la atención por su carácter heterogéneo.

Desde militantes neonazis hasta activistas pacifistas y de la causa LGTB figuraban entre 10.000 opositores a las medidas de restricción impuestas para combatir la pandemia de covid-19.

El único punto en común es la minimización del peligro de la pandemia y la desconfianza hacia las instituciones.

La movilización prevista para este fin de semana en Leipzig (este) en la que una manifestación anterior a principios de noviembre terminó en enfrentamientos con las fuerzas del orden, solo reunió finalmente a algunos centenares de personas.

Otras manifestaciones similares también tuvieron lugar en este país con algunos miles de personas, mientras que 5.000 "antimáscaras" se esperan de nuevo el domingo en Berlín.

Delante de la puerta de Brandeburgo en la capital, el miércoles, se mezclaban banderas de la comunidad LGBT, el emblema del pacifista Gandhi y también el del movimiento complotista estadounidense QAnon.

Manifestantes, quienes llevaban gorras con el lema “Trump 2020”, desfilaban junto a partidarios de la ecología comunitaria, del esoterismo, evangelistas y hippies.

Contracorriente

La mayoría de los manifestantes se centran en el rechazo a la vacunación, a la vez que minimizan los peligros del covid-19.

“La mortalidad no es mayor que durante oleadas de gripe”, asegura Ina Meyer-Stoll, una manifestante que llevaban una pancarta con el mensaje: “Gente de izquierdas también está en contra”.

Sin embargo, los científicos y la Organización Mundial de Salud (OMS) demostraron que la “tasa de letalidad” de covid es mucho más elevada que la de la gripe estacional.

Junto a ella, Achim Ecker, de unos 50 años y fiel elector de Los Verdes, explica que ha “perdido confianza en los partidos políticos” que, según él, impulsaban “una vacuna con un proceso de control chapucero”.

Bonny, una estudiante con una pegatina en forma de flor en la frente, denuncia restricciones que le "roban la juventud".

Bajo su inofensiva apariencia de abuela, Birgit Vogt, de 75 años, niega la existencia de la pandemia y no duda en establecer un paralelismo entre las restricciones y la toma del poder de los nazis en Alemania en 1933. “El miedo y el pánico permiten controlar a las masas, como en tiempos de Hitler”, afirma.

Policías dispersaron a manifestantes del movimiento 'Querdenken' que protestaron en Leipzig, Alemania, este sábado 21 de noviembre del 2020. AFP
Policías dispersaron a manifestantes del movimiento 'Querdenken' que protestaron en Leipzig, Alemania, este sábado 21 de noviembre del 2020. AFP

“Como tras el 11 de setiembre (del 2001, fecha de los ataques suicidas en Estados Unidos), que inspiró numerosas teorías conspirativas, temo que estemos asistiendo al mismo fenómeno con la pandemia”, indicó Miro Dittrich, de la Fundación Antirracista Amadeu Antonio.

Según él, “el número de adeptos aumenta de manera espectacular y muchos son recién llegados. El confinamiento jugó su papel, con gente aislada de su entorno social y pasando un enorme tiempo en Internet”.

También se suman algunos extremistas de derecha, cercanos al partido Alternativa para Alemania (AfD), y neonazis en la mira de los servicios de inteligencia.

El miércoles, frente a la Policía, un grupo de una decena de personas coreó al término de la manifestación Sieg Heil, efectuando el saludo hitleriano, constató un periodista de la AFP. Anteriores protestas estuvieron salpicadas de consignas antisemitas.

Los agentes utilizaron cañones de agua para dispersar la manifestación de Berlín y hubo 365 personas detenidas.

Lazo conspiracionista

“El vínculo entre la conspiración y la extrema derecha es, desafortunadamente, lógico, pues comparten numerosas teorías. Así, para ambos, una pequeña élite controla secretamente los acontecimientos en detrimento de los ‘alemanes’, controla toda la información de la ‘prensa generalista’ y la ‘verdad’ solo se encontraría en los medios alternativos”, analizó Dittrich.

La derecha radical además contaría con la epidemia para obtener nuevos adeptos entre los opositores a las vacunas, advierte un estudio internacional encargado por el Gobierno alemán y publicado el viernes.

Un seguidor del movimiento 'Querdenken' protestó contra el uso de mascarillas este sábado 21 de noviembre del 2020 en Leipzig, Alemania. AFP
Un seguidor del movimiento 'Querdenken' protestó contra el uso de mascarillas este sábado 21 de noviembre del 2020 en Leipzig, Alemania. AFP

"Los cambios provocados por la pandemia refuerzan la influencia de todos aquellos que, antes incluso de la aparición del virus, se consideraban como los opositores a la corriente dominante", resume este informe.

Detrás de las manifestaciones en Alemania se encuentra el movimiento de los Querdenkers (“Librepensadores”).

Fundado en Stuttgart a principios de año, se define como un “movimiento de libertad”, “pacífico y no sectario”, y reivindica más de 100.000 simpatizantes, incluido personalidades como el exfutbolista internacional Thomas Berthold.