Desastres Naturales

Al menos 43 muertos por súbitas inundaciones en Nueva York y Nueva Jersey

La anegación impidió el tránsito en las principales vías de varios distritos, incluidos Manhattan, el Bronx y Queens, sumergiendo muchos vehículos y obligando a los bomberos a rescatar a cientos de personas

Nueva York. Las inundaciones por las torrenciales lluvias remanentes del huracán Ida dejaban este jueves al menos 43 muertos en los estados de Nueva York y Nueva Jersey, incluidos varios fallecidos en sótanos durante un evento meteorológico “histórico” que las autoridades atribuyeron al cambio climático.

Las precipitaciones récord, que provocaron una advertencia de emergencia por inundaciones repentinas sin precedentes para la ciudad de Nueva York, convirtieron las calles en ríos y provocaron el cierre del metro, donde en muchas estaciones el agua caía en cascada sobre las vías.

“Tengo 50 años y nunca había visto tanta lluvia”, comentó Metodija Mihajlov, quien vio el sótano de su restaurante en Manhattan inundarse con ocho centímetros de agua.

“Era como vivir en la selva, como la lluvia tropical. Increíble. Todo es tan extraño este año”, afirmó.

Cientos de vuelos fueron cancelados en los aeropuertos LaGuardia y JFK, así como en Newark, en el vecino estado de Nueva Jersey, donde imágenes de video mostraban una terminal inundada por la lluvia.

“Estamos todos juntos en esto. La nación está lista para ayudar”, aseguró el presidente Joe Biden, quien este viernes prevé viajar al estado sureño de Luisiana, donde Ida destruyó edificios y dejó más de un millón de hogares sin electricidad.

Las inundaciones impidieron el tránsito en las principales vías de varios distritos de Nueva York, incluidos Manhattan, el Bronx y Queens, sumergiendo muchos vehículos y obligando a los bomberos a rescatar a cientos de personas.

Al menos 23 murieron en Nueva Jersey, dijo a periodistas el gobernador Phil Murphy. “La mayoría de estas muertes fueron personas que quedaron atrapadas en sus vehículos”, explicó.

Doce personas fallecieron en la ciudad de Nueva York, incluidos 11 que no pudieron escapar de sus sótanos, comunicó la Policía. Las víctimas tenían entre 2 y 86 años.

“Entre las personas más en riesgo durante las inundaciones repentinas aquí están las que viven en viviendas en sótanos que no están registradas y que no cumplen con los códigos de seguridad”, tuiteó la legisladora Alexandria Ocasio-Cortez.

“Son familias de clase trabajadora, inmigrantes y de bajos ingresos”, agregó.

Otras tres personas fallecieron en el suburbio de Westchester, aún lleno de barro este jueves por la tarde, según funcionarios. Además, tres personas perdieron la vida cerca de Filadelfia, en Pensilvania.

Estela de destrucción

Ida sembró una estela de destrucción hacia el norte después de impactar como huracán de categoría 4 el fin de semana en Luisiana, donde provocó graves inundaciones y tornados.

“Estamos soportando un evento meteorológico histórico esta noche con lluvias récord en toda la ciudad, inundaciones brutales y condiciones peligrosas en nuestras calles”, sostuvo el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, el miércoles por la noche.

Nueva York y Nueva Jersey declararon el estado de emergencia, mientras que el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió su primera alerta por inundación repentina en la historia de NYC, ya golpeada en octubre del 2012 por el huracán Sandy.

“No conduzca por las calles inundadas. No sabemos qué profundidad tiene (el agua) y es muy peligroso. Dé media vuelta”, instó en un tuit.

El NWS registró 80 milímetros de lluvia en Central Park en solo una hora, batiendo un récord del mes pasado durante la tormenta Henri.

Los fuertes vientos y lluvias hicieron suspender el Abierto de tenis de Estados Unidos.

En Flushing Meadows, la tormenta interrumpió el partido de segunda ronda entre el sudafricano Kevin Anderson y el argentino Diego Schwartzman.

En una escena surrealista, el agua entró por las cuatro esquinas del techo del recinto, colocado en el 2018 justamente para que pudieran disputarse partidos bajo lluvia.

Amenaza de tornado

Los neoyorquinos se despertaron con un cielo azul despejado este jueves, cuando la ciudad volvió a la vida.

Sin embargo, la destrucción de la noche anterior se hacía evidente en las ramas de los árboles caídos de las calles, mientras los servicios del metro se reanudaban lentamente.

Alrededor de 98.000 hogares en Pensilvania, 60.000 en Nueva Jersey y 40.000 en Nueva York estaban sin electricidad, según el sitio web poweroutage.us.

Es raro que tormentas así golpeen la costa noreste de Estados Unidos. Esto se produce cuando la capa superficial de los océanos se calienta debido al cambio climático.

El calentamiento global está causando que los ciclones se vuelvan más poderosos y transporten más agua, lo que representa una amenaza cada vez mayor para las comunidades costeras de todo el mundo, según los científicos.

“El calentamiento global es una realidad y empeorará cada vez más a menos que hagamos algo al respecto”, advirtió el senador Chuck Schumer.

En Annapolis, a 50 kilómetros de Washington, un tornado arrancó árboles y derribó postes de electricidad.

El NWS advirtió que la amenaza de tornados sigue vigente, con alertas para zonas del sur de Connecticut, el norte de Nueva Jersey y el sur de Nueva York, mientras Ida avanzaba hacia el norte a través de Nueva Inglaterra este jueves.