Política Económica

Rodrigo Cubero anticipa ‘posible revisión a la baja’ en la previsión de crecimiento económico por mayor inflación

Banco Central anunciará nuevas previsiones sobre la producción de Costa Rica a finales de este mes de abril, donde se prevé una recorte en la proyección de crecimiento económico

Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), anticipó que probablemente efectuarán un ajuste a la baja en la previsión de crecimiento económico para este año, como consecuencia del aumento de la inflación, en especial por los bienes importados.

El anuncio de la variación porcentual del producto interno bruto (PIB) se dará a conocer a finales de este mes de abril, cuando se publique el segundo Informe de Política Monetaria. El primer documento, presentado en enero pasado, proyectó un incremento de la producción del 3,9% para el 2022.

“Las presiones inflacionarias que vienen desde afuera generan en el mundo y en Costa Rica presiones recesivas. Entonces, podríamos tener como consecuencia de estos choques externos, exacerbados por el conflicto entre Rusia-Ucrania, presiones al alza en la inflación y es posible que tengamos que hacer una proyección a la baja en el crecimiento económico de Costa Rica, en relación con las proyecciones que inicialmente había trazado el Banco Central”, dijo Cubero durante un conversatorio virtual del Colegio de Ciencias Económicas, este miércoles 6 de abril.

El jerarca agregó que el país ya enfrenta un aumento en la inflación, con lo cual revisarán al alza las previsión del incremento de dicho indicador durante este 2022. El índice de precios al consumidor (IPC) tuvo una variación interanual de 5,79%, en marzo anterior, lo que implicó el mayor incremento desde noviembre del 2014, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Cubero explicó que las presiones inflacionarias externas implican un reto para la política monetaria costarricense, pues no es clara la herramienta que debe usar el Banco Central al tratarse de un fenómeno externo y no local.

La situación por la que pasa Costa Rica no es exclusiva del país. El resto de Latinoamericana enfrenta las mismas presiones inflacionarias, a lo cual se une la guerra en Europa y la aparición de nuevas variantes de la covid-19, se detalla en un informe publicado, este jueves 7 de abril, por el Banco Mundial. El documento previó que la región tendrá un modesto crecimiento económico de 2,3% para este año.

Para el caso costarricense, el organismo multilateral prevé un aumento en la producción del 3,4% en este 2022, y del 3,2%, para 2023. La previsión mostrada en enero pasado por BCCR preveía que el próximo año se crecerá 4%.

Cuando en un país hay un incremento de precios, los bancos centrales suben las tasas de interés para desincentivar el gasto de las empresas y los hogares, lo cual tiene un efecto de provocar una desaceleración económica, dijo el economista José Luis Arce, director de FCS Capital.

“La inflación, en especial por los rezagos que existen en los salarios y el componente inesperado del alza en los precios, reduce el ingreso de los hogares y por lo tanto tiende a afectar negativamente el gasto o la demanda agregada y, con ella, la actividad económica”, explicó el especialista.

Ennio Rodríguez, presidente del Colegio de Ciencias Económicas, comentó, durante la actividad del miércoles, que la actuación de los bancos centrales en las principales economías globales tiene un efecto recesivo en esos países, lo cual implica un impacto para Costa Rica dado su relación comercial con esas naciones.

“El escenario del país es primero un frente fiscal, donde hay un avance importante, pero aún vamos en ruta a la sostenibilidad fiscal (...) Pero la inflación se acelerará más y tiene en efecto en el costo de la vida y su impacto en la canasta básica que se verán afectados por razones ajenas a nuestro accionar”, comentó Rodríguez.

Para Daniel Ortiz, economista de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), una inflación alta tiene un efecto tanto en el sector público como en el privado. “Se da un deterioro en las finanzas públicas porque suben las compras del Estado, los sueldos de los funcionarios y las tasas de interés a las cuales se financia el Gobierno. En las empresas, el alza de la inflación implica mayores costos de producción, más gasto por materias primas lo cual significa subir precios para mantener la rentabilidad. En el caso de las familias se da una priorización y reducción en el consumo”, dijo.

La combinación de esos tres factores son los que afectan el crecimiento de la economía, destacó Ortiz.

Óscar Rodríguez

Óscar Rodríguez

Periodista de Economía. Máster en Periodismo Económico de la Universidad Rey Juan Carlos de España. Escribe sobre finanzas y macroeconomía. Ganador del premio Jorge Vargas Gené 2015 y Distinción del Mérito Periodístico 2011 de Canatur. Redactor del año La Nación en 2017.

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