Patricia Leitón. 30 abril
El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, ofreció una conferencia de prensa el jueves 30 de abril para explicar el escenario fiscal. Foto:Jorge Castillo
El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, ofreció una conferencia de prensa el jueves 30 de abril para explicar el escenario fiscal. Foto:Jorge Castillo

El Ministerio de Hacienda estima que el déficit financiero del Gobierno Central representará este año la cifra histórica de 8,6% de la producción interna bruta (PIB), por encima del 7,2% que se alcanzó en 1980.

Pero ese gigante y pesimista 8,6% solo se logrará si los diputados aprueban varios proyectos de ley, pues el escenario más crítico es un déficit fiscal del 10%, si la Asamblea Legislativa no actúa.

¿Qué es el déficit financiero? Es el exceso de gastos totales sobre ingresos totales, los cuales provienen principalmente de los impuestos y la diferencia se financia con endeudamiento interno o externo. Por su parte, en el déficit primario se excluye el pago de intereses del gasto.

En una conferencia de prensa virtual, el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, explicó, este jueves, que antes de la emergencia por el covid-19 Costa Rica se encaminaba a tener este año un déficit financiero de 6,2% de la producción y uno primario de 1,3% de la producción.

“Lamentablemente, la pandemia está interrumpiendo esta tendencia, y ahora estimamos la segunda mayor caída del crecimiento económico en Costa Rica en 70 años (de 3,57%, según proyectó el Banco Central)”, indicó el Ministerio, en un comunicado.

“Esta proyección implica que, en caso de que el Gobierno no hubiese respondido con política fiscal a la crisis, el déficit primario sería de -4,1% del PIB y el déficit financiero de -9,3%. Pero, debido a los gastos extraordinarios para atender la emergencia, el déficit primario aumentaría a -4,8% y el déficit financiero a -10% del PIB”, señaló el Ministerio.

No obstante, con varios proyectos, algunos que se han aprobado y otros faltan por hacerlo, junto con recortes en el gasto público, el Gobierno planea llevar ese déficit primario a 3,4% de la producción y el financiero, a 8,6%.

Los proyectos y acciones para bajar el déficit incluyen:

1. Utilizar el exceso de reservas del Instituto Nacional de Seguros por ¢75.000 millones.

2. El proyecto de ley “Pagar”, que traslada superávit de instituciones públicas por ¢139.000 millones.

3. El plan para congelar los precios de los combustibles, por ¢28.000 millones, con lo cual el déficit financiero bajaría a 9,1% y el primario a 3,9%.

4. Tomar, por medio de un proyecto de ley, ¢140.000 millones de recursos no ejecutados del Fondo Nacional de Telecomunicaciones.

5. El Gobierno se compromete a cortar el gasto público en ¢70.000 adicionales. Con todo, el déficit financiero bajaría a 8,6% y el primario a 3,4%.

El financiamiento

El 8,6% en el déficit fiscal es una cifra gigante. Equivale a ¢3 billones.

Cada punto porcentual de la producción son cerca de ¢355.000 millones y para financiar el faltante de este año el Gobierno cuenta con suficientes recursos que ha obtenido, principalmente, por medio de créditos externos, explicó el ministro.

Chaves detalló que las necesidades de financiamiento para este año alcanzarían el 12,45% de la producción, lo cual se financiaría en un 5,39% de la producción con deuda interna y 7,06% con deuda externa.

Con un déficit financiero del 8,6%, la deuda del Gobierno llegaría a representar el 67% de la producción en el 2020 (al inicio del año se había calculado en 62,6%).

En créditos externos, el 16 de abril pasado ingresaron $500 millones del Banco de Fomento de América Latina (antes Corporación Andina de Fomento); y el 29 de abril, el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó otro préstamo por $508 millones para atender también la pandemia.

Para este año, además se tramitan $250 millones con el Banco Centroamericano de Integración Económica, $245 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), $500 millones con el Banco Mundial, otros $500 millones con el Banco de Fomento de América Latina y $380 millones igualmente con el BID el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) junto a la Agencia Francesa del Desarrollo. Además, el BID aportaría otros $250 millones más ligados a los fondos del FMI.

Todo lo anterior suma $3.133 millones y salen del detalle que el Banco Central incluyó en su reciente revisión del Programa Macroeconómico.

Repercusión del alto déficit

Carlos Conejo, investigador del Programa de Estudios Fiscales de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional, consideró que este año no se visualiza un efecto en las tasas de interés internas por el alto déficit fiscal, precisamente porque se espera que una buena parte del mismo se financie con deuda externa, a tasas muy bajas.

“Más bien me parece que el país debe hacer un esfuerzo significativo por bajar las tasas de interés de la deuda interna, la cual constituye la mayor parte de la deuda del Gobierno Central. Actualmente, las tasas de interés que está pagando el Gobierno por la deuda interna son muy elevadas en términos reales”, indicó Conejo.

Añadió que el Gobierno paga tasas promedio superiores al 7% cuando la inflación no llega ni al 2%, y con tendencia a la baja, y en teoría se espera que esas dos variables sean muy cercanas.

El Programa de Estudios Fiscales de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional realizó un análisis con varios escenarios para el déficit fiscal del Gobierno.

Determinó que si la pandemia se extiende hasta diciembre y el paquete económico de contención se amplía, aplicándose gradualmente por el resto del año 2020, el déficit del Gobierno llegaría a 10,2% del PIB, en el 2020.

El ministro Chaves indicó que con los planes propuestos procuran que eso no llegue a suceder.

Para José Antonio Cordero, director el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, la pregunta más difícil es cuánto va a durar la pandemia y cuánto podrá aguantar la economía (la nuestra y todas las demás).

“Si la situación no se prolonga mucho y los programas de apoyo social del Gobierno resultan efectivos para paliar, en parte, los efectos sobre la producción y el empleo, entonces todos estaremos mejor. El gasto público tendrá que crecer para sustentar esos programas de apoyo”, consideró Cordero.

El ministro explicó que para la proyección de déficit de 8,6% de la producción se supone que para setiembre la economía va a estar funcionando normalmente.

Nota: Esta información se corrigió a la 1 p.m. porque en la tabla de los escenarios fiscales el déficit primario y financiero estaban invertidos.